martes, 13 de noviembre de 2007

El dólar en paralelo

El lunes en la tarde fue asignada la emisión de Bonos El Venezolano en su versión #1. Esta vez el gobierno no estuvo dispuesto a hacer un deal 50%-50% con los participantes, así que diseñó una subasta para elevar la cotización de la unidad de inversión. Además de la subasta, el martes se hizo circular un comunicado según el cual las condiciones iniciales ya no eran las mismas, se introdujo así un cambio nada sutil: De acuerdo con la convocatoria original (5/11/2007) el cupón (interés) del VEBONO 2014 sería de “11.98% variable indexado al rendimiento de las letras del tesoro”, mientras el del VEBONO 2015 sería de “11.54% variable indexado al rendimiento de las letras del tesoro”. De acuerdo con la fe de errata que existía en la página web del Ministerio de Finanzas hasta el día miércoles, en el caso del VEBONO 2014, “En donde dice 11,98% debe decir 11,54%” y en el del VEBONO 2015, “En donde dice 11,54% debe decir 9,70%” ¡Una vainita! En una rueda de prensa (sin preguntas) que se convocó de forma apresurada el miércoles en la mañana Rodrigo Cabezas y Guillermo Ortega trataron de minimizar este error aludiendo a que la esencia se mantiene, se ofrece un margen de 2,50% por encima del promedio de las letras, lo que pasa es que “nos equivocamos en el promedio de las letras”. Eso no es verdad, la hoja de términos inicial no habla de márgenes sobre letras, habla de tasas indexadas al rendimiento de las letras, que no es lo mismo, ni se escribe igual.
En cualquier caso, las tasas implícitas resultaron así:
- A todos aquellos que cotizaron entre el mínimo de 114% y 121% por el paquete de bonos no les tocó nada (un gentío, por cierto, porque muchos pensaron que si ese era el mínimo algo les debía tocar).
- A quienes cotizaron entre 122%-124% se les asignó apenas el 20% de lo solicitado, a una tasa de cambio implícita de 5.134 - 5.254 bolívares por dólar (todos los cálculos incluyen comisiones e I.V.A.).
- A quienes cotizaron entre 125%-135% se les asignó el 35% de lo solicitado, a una tasa implícita de 5.314-5.916 bolívares por dólar.
- A quienes cotizaron más de 136% se les asignó el 100% de lo solicitado, a una tasa mínima de 5.977 bolívares por dólar.

Como se puede observar, quienes se encuentran en éste último tramo obtuvieron una tasa de cambio implícita por su operación que apenas resultó poco más de 400 bolívares más baja que de haber acudido al mercado paralelo normal. El gobierno ha seguido learning-by-doing con estas emisiones de bonos, cada vez la repartición de ganancias por la venta de dólares favorece más al vendedor y menos a los participantes. Mucha agua ha corrido desde aquella primera emisión en donde la tasa implícita resultó ¡menor que la tasa oficial!

El negocio sigue siendo: Mira, si yo quiero cambiar estos dólares que resultan de la venta de petróleo y que estoy almacenando en FONDEN, y voy al BCV, me dan 2.150 bolívares por dólar; y si tu quieres comprar dólares y no estás autorizado por CADIVI y vas al paralelo te sale en 6.400, ¿por qué no hacemos negocio? Lo que pasa es que el negocio cada vez está más lejos de la tasa oficial y más cerca de la tasa paralela.

El gobierno sigue repitiendo que el mercado paralelo es una ficción, que no existe, mientras se beneficia cada vez más de su existencia porque liquida allí los dólares a una tasa muy superior a la oficial, es decir, el mercado paralelo les da la oportunidad de beneficiarse de la depreciación del bolívar sin necesidad de devaluar la tasa oficial (el diputado Escalona bromeaba - me imagino - el fin de semana pasado en El Nacional diciéndole a un periodista: "¿A dónde voy yo a comprar dólares en el paralelo?, ¡eso no existe!..." Just in case: Ya sabe dónde diputado, las direcciones las tiene en esa misma lista de casas de bolsa y sociedades de corretaje que están utilizando los venezolanos para participar en las emisiones de bolívar/dólar).

Ahora bien, ese lunch tampoco es free. Mientras más alto sea el paralelo más recauda el gobierno, pero al mismo tiempo mayor presión inflacionaria, porque aún quienes reciben dólares a la tasa oficial hacen pricing en algún lugar intermedio entre el oficial y el paralelo para contabilizar por la probabilidad que existe de que en algún momento los dejen sin autorizaciones de CADIVI. En este sentido, esta subida del paralelo de los últimos meses, que se haya devaluado en más de 90% en lo que va de año, resulta difícil de explicar. Por un lado, sí, les ha dado la oportunidad de cambiar sus dólares más caros a través de las emisiones de bonos, pero por el otro ha ejercido una enorme presión inflacionaria, lo que dada la persistencia del control de precios nos ha llevado a una situación de escasez inexplicable en épocas de bonanza.

Hay algunas consideraciones adicionales. Mientras mayor sea la diferencia entre el paralelo y el oficial hay mayores incentivos para enriquecerse de forma fácil, más estímulo a la corrupción (que tampoco es que aquí hay que estimularla mucho ya de por sí). Además, mientras mayor sea esa brecha, más fácil sacar a alguien "inconveniente" de negocio, drive- him-out-of-business, suspendiéndole el acceso a CADIVI.

En los últimos días han incrementado los rumores de modificaciones en el sistema cambiario con cierta tendencia a la adopción de un tipo de cambio dual. Bueno, dual ya es, porque hay dos tasas. El rumor cobra varias formas, las que más suenan son:
a) Mantenimiento de un tipo de cambio oficial a 2.150 bolívares por dólar, por donde pasarían importaciones de alimentos y otros bienes fundamentales de la canasta básica, además de una tasa libre que flotaría de forma sucia con la intervención del BCV (lo que implica el levantamiento del control de cambio), y
b) La adopción de un sistema múltiple, con dos tasas oficiales a 2.150 y 3.500 bolívares por dólar, según la prioridad que se le otorgue al bien, más el paralelo legal menos intervenido que en la versión anterior.

Nótese que en ambos casos se mantiene el 2.150 para ciertos bienes (un compromiso que en el gobierno ha insistido demasiado como para quebrarlo en el corto plazo), y se mantiene una tasa libre paralela más o menos intervenida, más o menos controlada, a la que el gobierno puede continuar haciendo operaciones tipo "El venezolano", beneficiándose de una depreciación mayor, sin necesidad de devaluar. Yo personalmente creo que la opción a) es menos probable, porque implica el levantamiento del control de cambio, y esa es una herramienta política a la que el gobierno no va a estar dispuesto a renunciar en esta "primera etapa" de la "nueva República". Por supuesto, también existe la opción de que no ocurra nada, de que no se devalúe la tasa oficial por cuarto año consecutivo, y se termine de destruir lo poco que queda del sector transable no petrolero.

¿Y entonces? ¿Qué va a pasar con el mercado paralelo?

5 comentarios:

Ubaldo RG dijo...

Buenos días,

Me atrevería sugerir que publique en su blog, los artículos que a mediados de año escribió producto de su viaje, en referencia a las sociedades, diferencias y economías en los países africanos y de oriente. Considero que dichas "señas" no deberían de perderse y todos aquí deberíamos conocer.

Saludos y Éxito.

Miguel Angel Santos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cassandra dijo...

Hola Sr. Ud. que es especialista me podría indicar, quién compró esos bonos venezolanisimos al 136 %. Quién les dió el dato ? En la pagina de El dollar paralelo hablaban de una cotización cercana al 130 %. Por cierto esa pagina " enmudece " en horas y decisiones "pico". Quién le hace el juego a quién ? Soy una simple mortal que no consigue comprar ni un solo bono. O será como dice Maza Zabala que este es un negocio solo para ricos ..!!! Cordiales saludos.

Miguel Angel Santos dijo...

Cassandra, la verdad este último bono era sólo para "ricos", en otras palabras, para gente interviniendo con montos muy grandes. ¿Por qué? Porque si te ganas 500 bolívares por dólar, de 1.000 dólares, te ganaste sólo 500.000 bolívares... Ahora, si estás transando montos grandes, ejemplo 100.000 dólares, 500 bolívares por dólar dan 50.000.000 bolívares... Nada mal, ¿no?
Aquí nadie le hace el juego a nadie, si el gobierno de Noruega lanza un bono que permite a los suecos comprar euros más baratos que en el mercado, los noruegos, que son unos tipos muy correctos, seguro que sobre-saturan la demanda y se dan trompadas por participar en el bono...
El juego es que el gobierno se beneficia de la existencia del mercado paralelo, a pesar de seguir insistiendo en que no existe, y para alguien que está fuera, poder comprar dólares más baratos que el paralelo también puede ser negocio...

Ubaldo RG dijo...

Hola, en mi humilde opinión comento: que además del hecho que la colocación fue una oportunidad para grandes inversionistas que podían ofertar un precio alto por los papeles y por ende por la porción en $, pareciese incluso que de una u otra manera el gobierno "economicamente" estaría aceptando, lo que tanto ha negado, la existencia, importancia como opción y el valor del Dólar en el mercado paralelo, al configurar un precio muy cercano a ese mercado con dichas operaciones.

De hecho hoy vemos la colocación de una segunda emisión: Venezolano II, mientras que por otra parte, Cadivi tiene problemas para atender las solicitudes y se demora en las liquidaciones a las empresas. Obviamente luce que les conviene más ir colocando el $ a precio caro ?, es decir, reconocen y participan (procurando su lógica eficiencia financiera, la cual hipocritamente cuestionan en otros sectores).

Se percibe también días con el $ paralelo a niveles estables, rondando los 6.500 Bs., y según dicen los traders, con poco movimiento; sería interesante analizar el impacto de la emisión recurrente de estos bonos en la economía venezolana, porque al parecer la demanda en el mercado no parecería quedar satisfecha con dichas adjudicaciones; aunque podría estar indicando que este es un nivel justo de precio, por los momentos.