sábado, 8 de diciembre de 2007

La inflación en el 2008: ¿Quién raciona mejor: los precios o las libretas?

La inflación del mes de Noviembre fue de 4,4%, lo que los demás países de América Latina experimentan en un año, nosotros lo tuvimos en un mes. En los últimos doce meses, los precios a nivel del consumidor han crecido 20,7%, mientras los alimentos totalizaron 29,6%.

La crisis de inflación que subyace al sistema es bastante peor que esos números, ya de por sí malos. En el transcurso de 2007 se implementaron cuatro estrategias para frenar la inflación que son muy difíciles de repetir:
- Se redujo el IVA de 14% a 9% (esto se aprende en las primeras clases de Macroeconomía 101: Una reducción en los impuestos genera una expansión en la demanda que ejerce más presión sobre los bienes)
- Se emitieron los bonos de PDVSA a 10, 20 y 30 años, que totalizaron 7.000 millones de dólares, una operación que retiró del mercado 14% de la liquidez en una semana
- Se mantuvieron los controles de precios
- Se alcanzaron niveles récord de importaciones (sin devaluar la moneda local por tercer año consecutivo, y sin que esas importaciones traigan inflación de sus países de origen)

Aunque parezca difícil de creer, algunas de estas medidas contribuyeron a que los índices de inflación no fuesen todavía peores. El problema está en que ninguna de ellas es sostenible: Reducir el IVA no da resultado, y tratar de cubrir el hueco fiscal con el ITF sólo ha contribuído a generar mayores costos en la oferta de bienes; no se puede recoger 14% de la liquidez todos los días porque los costos financieros asociados son enormes; no se pueden seguir manteniendo los controles de precios porque los bienes controlados terminarán por desaparecer por completo de los anaqueles; y no se puede seguir combatiendo la inflación vía importaciones, porque ya estamos cerca de consumir bienes importados equivalentes al total de nuestras exportaciones petroleras.

La inflación venezolana es de carácter estructural, está siendo alimentada por cuatro factores:
- Aunque la ejecución ha sido más moderada en 2007 que en 2006 (al menos hasta Septiembre), el gasto público sigue creciendo y sigue alimentando la demanda de bienes,
- El aparato productivo venezolano se encuentra funcionando a plena capacidad, si se le sigue lanzando dinero (ahora casi todos los años son "electorales") o suben los precios, o se trata de sacar el dinero vía importaciones,
- El gobierno mantiene ahogado al aparato productivo privado (ahora se le sumó el ITF), inhibiendo la inversión, y acabando con la única posibilidad de promover el crecimiento a mediano y largo plazo sin inflación: El trade-off crecimiento-inflación al que se ha referido Rodrigo Cabezas en repetidas ocasiones, ocurre porque el gobierno sigue concentrado en políticas (erráticas) de demanda (sube el gasto, recorta el gasto, modera el gasto, baja las tasas, baja los impuestos, sube los impuestos), y no existe ninguna estrategia para incrementar la oferta local de bienes y servicios, y
- El descuido del gobierno del dólar en el mercado paralelo, que financia aproximadamente 21,4% del total de las importaciones del país (aún cuando financia "sólo" 21,4% de las importaciones, la influencia del dólar en el mercado paralelo es mucho mayor: La inestabilidad en las políticas de asignación de divisas está llevando a muchos a hacer pricing a un dolar implícito de 4.000-5.000 para incorporar la probabilidad de no recibir divisas).

A partir de aquí será mucho más dicífil, porque no hay salida fácil. Las importaciones están alcanzando niveles récord, con una tasa de crecimiento de 455% entre 2003-2007 que ha hecho posible aumentar el consumo mucho más de lo que ha aumentado la producción, pero esto no es sostenible. Si se detienen las importaciones, reduciendo la velocidad o los montos que liquida CADIVI, con el paralelo en 5.700, se acelerará la inflación. Si se mantienen los controles de precios para bajar la inflación, habrá más escasez. Si se devalúa se podría frenar el crecimiento de las importaciones, pero a costa de una mayor inflación. No devaluar es medio pan para hoy, y mucho más hambre para mañana.

Las opciones menos dañinas, recortar el gasto público, subir las tasas de interés, o las más favorables, promover la inversión privada, no parecen estar en el radar de política del gobierno. ¿Y entonces? El gobierno se moverá en el 2008 en ese círculo importaciones-escasez-inflación. Para devolver los bienes a los anaqueles es mejor reconocer las brechas de precios temprano. Diciembre parece un buen momento. El ajuste en el caso de la pasta, hecho hace unas semanas atrás, fue de 58%. En los demás bienes escasos la situación es similar.

Si bien ha ocurrido alguna anticipación en lo que respecta a los posibles efectos de la reforma monetaria, la confusión inicial de esos días no contribuirá en nada con la inflación de enero. El forecast de inflación 2008 podría estar entre 26%-28% (hablando siempre de la que reporta el BCV). Se podría reportar una inflación menor a costa de una mayor escasez, o haciendo uso de (aún) mayores importaciones. Pero luce poco probable. Ya Rodrigo Cabezas aclaró que se "tomarán medidas para salvaguardar el sistema de asignación de divisas". Definitivamente es una declaración que no contribuye a generar más confianza (o menos desconfianza). Parece indicar que restringirán en algo la asignación de divisas, que podrían seguir creciendo pero a un ritmo menor y con lapsos de entrega más largos. Incorporar una tasa oficial intermedia entre 2.150 (o 2,15 BF) y el paralelo podría ser una opción. Ninguna de ellas contribuye con la inflación, pero sí permiten a los precios ejercer su función de racionamiento del consumo. Después de todo, los precios lo hacen bastante mejor que la libreta.

2 comentarios:

oziander dijo...

Epa, quita el valor del paralelo que te multan.....

Miguel dijo...

Si va! Cuando salga en Gaceta lo quito...