jueves, 29 de noviembre de 2007

NO hay hay razon para NO votar

Hay tantas razones para votar el domingo que alcanzan para casi todos los motivos. Para quienes votar es una decisión puramente utilitaria, es decir, “yo voto si existe algún chance de ganar”, esta es acaso la mejor oportunidad que se haya presentado, no sólo en los últimos diez años, sino también en los años por venir. A pesar de la abstención esperada, que continúa reduciéndose, ésta será una elección bastante más cerrada a lo que estamos acostumbrados.

Para quienes votar representa el ejercicio de un derecho constitucional, un acto que reafirma la condición de ciudadano por encima de la de mero habitante, el domingo habrá una nueva oportunidad, no sólo para ejercer el derecho del voto, sino para contribuir activamente a defenderlo. Quienes se abstienen porque piensan que no existe garantía de que su voto sea respetado, se olvidan de que la defensa del voto en esencia recae sobre quien lo ejerce, y que existen mecanismos suficientes como para que todos aquellos con la convicción y el deseo de defender su voto puedan hacerlo. Sí, está Jorge Rodríguez, y sí, en diciembre, una vez que se comunicaron los resultados, el árbitro salió a celebrar con el ganador sin ningún pudor. El gobierno controla una fracción del proceso, pero no todo. De controlarlo todo, no se habría dudado en introducir una elección artículo por artículo.

Para quienes han crecido con el deseo de participar e intervenir en el gobierno del país, para quienes se han preparado a conciencia, para todos aquellos que desean sentir en alguna medida que el destino de la patria depende de la voluntad de sus ciudadanos, el domingo representa una oportunidad de mantener esa puerta abierta. Más allá de los detalles legales, lo que se nos está sugiriendo es que la mayoría de nuestros problemas cotidianos ocurren porque no se ha concentrado suficiente poder en la figura del Presidente. En consecuencia, se nos propone entronizar al “hombre fuerte”, al “hombre capaz de hacer el trabajo”. Todo sustentado en el supuesto de que la falta de empleo, de seguridad, o para ser más específicos, la falta de leche, de carne, de pollo, o de azúcar, se solucionará otorgando al Presidente poderes plenipotenciarios.

En la escuela primaria los curas solían alentarnos a ir a misa los domingos argumentando que dos horas a la semana era “lo único que nos pedía el Señor”. A mí, con la mezquindad que caracteriza la niñez (y que en algunos de nosotros también se presenta en la asombrada hora de la adultez), esas dos horas -en pleno domingo- me parecían algo así como mucho. Además, no se percibía una conexión inmediata entre la no asistencia y la vida cotidiana. Ahora no es igual. Con el perdón de la iglesia, las consecuencias de no acudir este domingo podrían ser mucho más directas, inmediatas y terrenales. El país nos está reclamando un día, a cambio de la posibilidad de amanecer el lunes en un lugar completamente distinto a aquél en donde nos acostamos a dormir el sábado.

Hay un argumento de quienes prefieren abstenerse que merece alguna consideración: Votar el domingo, en el fondo, representa una enorme demostración de ingenuidad. Quizás sea así. Pero ingenuidades así a veces alcanzan para salvar un país.

Para El Universal, 30/11/2007

lunes, 26 de noviembre de 2007

Mensajes de los economistas venezolanos al país: ¿Cuáles son los riesgos económicos de la reforma?

La propuesta de Reforma Constitucional, aprobada por la Asamblea Nacional a ser considerada en Referéndum el 2 de diciembre, implica graves riesgos para la estabilidad económica y monetaria de Venezuela. De llegar a ser aprobada representa un cambio fundamental en la estructura del Estado y de la Constitución vigente, toda vez que se pretende instaurar un Estado y una economía socialista. También alteraría los principios básicos de la Constitución en lo concerniente a pluralidad, alternabilidad y libertad. Se ha explicado, y se debe enfatizar, que una verdadera reforma constitucional según el artículo 342 no puede modificar los fundamentos del Estado.

En lo relativo a los aspectos económicos que trata esta propuesta, son diversos, pero queremos referirnos solamente a algunos de los más importantes. En el artículo 112 de la reforma se plantea que: “El Estado promoverá el desarrollo de un modelo económico productivo, intermedio, diversificado e independiente, fundado en los valores humanísticos de la cooperación y la preponderancia de los intereses comunes sobre los individuales…”, todo ello con el objeto de crear “las mejores condiciones para la construcción de una economía socialista” (cursivas nuestras). Se desconoce el significado de un “modelo productivo, intermedio..” y la orientación productiva no ha sido el signo de la política económica que ha aplicado el gobierno hasta ahora, pues se promueven las importaciones masivas. En lo concerniente al “modelo intermedio” persiste la indefinición. La “economía socialista” en el lenguaje ideológico de la reforma significa un predominio absoluto del Estado sobre toda la actividad económica con una sola tendencia, una versión de socialismo radical, como guía organizadora del Estado y de la economía, la cual enfatiza la colectivización de la propiedad como prioridad, en perjuicio de la propiedad privada, sea ésta pequeña, mediana o grande, todo lo cual inhibe la inversión y la creación de empleos.

En el artículo 115 del proyecto de Reforma Constitucional se establecen distintas modalidades de propiedad: la propiedad pública, perteneciente a los entes del Estado y la propiedad social, que nominalmente reposaría en manos del pueblo. Ésta puede ser de dos tipos la propiedad social directa cuando es ejercida por el Estado a nombre de la comunidad y la propiedad social indirecta cuando el Estado la asigna a una o varias comunidades. La propiedad social indirecta será financiada por el Estado y al final será dependiente de esa fuente de recursos última de la cual dependemos todos: el petróleo administrado por el gobernante. También se especifica en el citado artículo la propiedad mixta conformada por el Estado en conjunción con cualquier particular o entidad colectiva. Es de resaltar que en la Constitución vigente se pauta claramente un principio cardinal sobre el uso y disposición de los bienes por los ciudadanos, el cual fue redactado de forma ambigua en la reforma que se propone para que de esa manera impere la discrecionalidad en su interpretación y aplicación de un principio constitucional. Igual sucede con los activos financieros u otros bienes que pueden ser objeto de expropiación aún cuando no se haya dictado sentencia firme.

Mediante el artículo 236, numeral 13, se pretende facultar al Presidente de la República, sin necesidad de convocar el Consejo de Ministros, para “administrar la Hacienda Pública Nacional, las reservas internacionales, así como el establecimiento y regulación de la política monetaria, en coordinación con el Banco Central de Venezuela”. Esta concentración de atribuciones en manos del Presidente que confunden el uso de los recursos fiscales y monetarios como si fuesen lo mismo, lo convierte en el responsable de las emisiones monetarias, con y sin respaldo de reservas, todo lo cual llevaría a crear graves riesgos de desestabilización monetaria y de precios en el país. Una interpretación apropiada de estas atribuciones sugiere en realidad que los lineamientos y la ejecución de la política monetaria y financiera del Estado, junto a la conducción de las finanzas públicas, o peor aún en función de ella, estarían bajo control del Presidente de la República, sin ningún tipo de contra balances.

Una sana política económica en nuestros tiempos indica que debe existir una separación entre la responsabilidad de emitir dinero y la de ejecución del gasto público, y por esa razón los bancos centrales tienden a ser entes autónomos del gobierno central, sin ser una amenaza para el mismo. Esa facultad monetaria del banco central, necesaria para garantizar niveles bajos de inflación se eliminó, al normarse en el artículo 318 que el sistema monetario debe estar en función de los “fines esenciales del Estado Socialista” y no de la estabilidad de los precios y de la moneda, al tiempo que se supedita al Banco Central de Venezuela (BCV) a las directrices del gobierno, lo cual lleva a facilitar la nefasta práctica de financiar los déficits fiscales con impresión de dinero sin respaldo sólido en reservas internacionales.

En el artículo 321 se le otorga al presidente de la República la facultad de manejar directamente las reservas internacionales. Ello implica un ejercicio delicado por cuanto son esas reservas el respaldo de los depósitos bancarios, billetes y monedas en circulación. El doble uso monetario de los divisas que involucra el tomar parte de las reservas y volver a imprimir bolívares contra el mismo dólar anteriormente monetizado, lleva a lo que los tratados de economía de hace siglos llamaban el “envilecimiento” de la moneda debido a la pérdida de su poder adquisitivo. Esto ocurre usualmente cuando se imprime nuevo dinero sin respaldo para el financiamiento del gasto público deficitario, tal como ha venido ocurriendo con los activos externos (reservas internacionales) que el gobierno le ha venido confiscando al BCV para financiar en forma inconstitucional a través de FONDEN el gasto gubernamental fuera del presupuesto nacional. Llevar este comprobado error a la Constitución es la institucionalización de la fragilidad monetaria y de la inflación, con todo lo que ello implica para los más pobres, cuya dependencia de sus salarios en bolívares los hace víctimas directas de los desaciertos de política monetaria.

Debe destacarse que la disposición transitoria novena, aplicable de ser aprobada esta propuesta de reforma prevé que “Hasta tanto se dicten las normas que desarrollen los principios establecidos en el artículo 112 de esta Constitución, el Ejecutivo Nacional podrá, mediante decretos o decreto ley, regular la transición al Modelo de Economía Socialista”. Con ello se le conferiría al Presidente unos poderes ilimitados en el tiempo sobre las materias económicas y también la discrecionalidad para la transferencia de propiedad privada a manos colectivas, mediante una especie ley habilitante continuada. Dada la generalidad del artículo 112 y el objetivo de “..construcción colectiva y cooperativa de una economía socialista..”, esta disposición resume la mayor concentración de poder económico posible y en si mismo sería una fuente generadora de mayor incertidumbre e inestabilidad sobre el presente y futuro de la economía nacional.

Quienes suscriben este documento alegamos con responsabilidad que Venezuela enfrenta además de los riesgos políticos y sociales de la propuesta de reforma discutidos en diversos trabajos divulgados, una verdadera amenaza a su estabilidad económica, y por tanto al poder de compra del salario real, al empleo y a la capacidad productiva. Estos nuevos peligros llegan en mal momento, pues el país sufre actualmente un cuadro preocupante de inflación, escasez de bienes esenciales, una tendencia a la caída anual de la producción petrolera, estancamiento de la producción en sectores industriales y agrícolas, una brecha significativa entre los tipos de cambio oficial y paralelos, y un contexto de debilidad institucional de los entes a cargo del diseño y ejecución de la política económica.

La bonanza de altos precios petroleros que nos ha permitido postergar la búsqueda de soluciones a los problemas económicos, si bien ha provisto mayor ritmo de actividad y crecimiento, ya no puede evitar la manifestación de agudos desequilibrios cuya principal expresión es la escasez de productos de la canasta básica y las alzas de precios. No cabe la menor duda que esta situación económica con claras implicaciones sociales negativas, se agravará en forma crítica de ser aprobada la propuesta de reforma constitucional. Llamamos a los venezolanos a rechazar esta propuesta y a replantearnos luego la solución de los problemas socioeconómicos presentes para conducir a Venezuela a una verdadera situación de progreso económico con la equidad social que se merece.
Caracas, 27 de Noviembre de 2007

JOSÉ GUERRA
ORLANDO OCHOA
GUSTAVO GARCÍA
PEDRO PALMA
HÉCTOR MALAVÉ MATA
DOMINGO MAZA ZAVALA
TEODORO PETKOFF
JOSÉ TORO HARDY
CARLOS RAFAEL SILVA
MIGUEL ANGEL SANTOS
RONALD BALZA
HÉCTOR SILVA MICHELENA
RICARDO VILLASMIL
EMETERIO GÓMEZ
ADICEA CASTILLO
FRANCISCO FARACO
SARI LEVY
GUILLERMO MÁRQUEZ
ABRAHAM JAGUAN
OMAR ZAMBRANO
JOVITO ALCIDES VILLALBA
LISBETH SEIJAS
ISAAC MENCIA
VICTOR ABREU
ALEXANDER GUERRERO
KARINA BARRAL
REINIER SCHLIESSER
ANAHIR RODRÍGUEZ
JESÚS CASIQUE
CARLOS GRANIER
RÉGULO SARDI
MANUEL F. GARAICOCHEA
RAMÓN MELINKOF
FLOR PEREDA
SIMONE CAPRILE
LAURA LUCIANI DE TORO
JUAN MISLE
ILEANA PEROZO
FERMÍN CONDE
RAMÓN PEÑA
MARÍA MIRABAL
CARLOS BLANCO
RAFAEL MARCANO
IGNACIO DE LEÓN
DANIEL GONZÁLEZ
LUIS BELTRÁN PETROSINI
MARCOS MORALES
LEÓN SARCOS
ALÍ GUARECUCO
SILVIA SALVATO

sábado, 24 de noviembre de 2007

Invitado: Luis Pedro España: Estudiantes y Reformas (Notas para el movimiento estudiantil)

Faltan escasos 15 días para que tenga lugar el referéndum de la Reforma Constitucional[1] y las personas y movimientos que ven con claridad que de aprobarse y aplicarse la Nueva Constitución ella nos lanzará al vacio de la inviabilidad, comienzan a preguntarse ¿qué hacer para detener esto?

Esta sentida y sincera preocupación puede convertirse en verdadera exaltación, que anima al propio activismo, mientras simultáneamente reclama la pasividad de los otros, a los que suponen apáticos. Lógicamente, los estudiantes, los jóvenes cuyas acciones recientes han resaltado frente a la parálisis que se derivó del desconcierto y desgaste de la población adulta, por un lado, y por los desaciertos y desencuentros de los actores políticos, por el otro, parecen ser los que se sienten más interpelados por propios y extraños a hacer más de lo que ya han hecho.

Asambleas, reuniones, discusiones y el tema es el mismo ¿qué hacer para detener esto?
Voy a partir de una primera afirmación que ojalá no sea tan antipática como para que el lector abandone prematuramente el texto. Si hacer algo significa seguir por la línea de unas atractivas (otras no tanto) acciones de calle para sensibilizar o llamar la atención sobre nuestra inconformidad con la Reforma, es mejor que el movimiento se vaya a las duchas, entrenen un poco más y vuelva para el próximo juego, entendiendo que éste no es ni de cerca el último. Me explico.

En los últimos días el movimiento parece haber perdido la conducción política del pasado. Se han incorporado viejas perspectivas de la oposición en el campo del movimiento estudiantil, lo que les ha hecho perder la “frescura” que exhibieran al principio. Nuevos grupos se han activado atraídos por el impacto y el protagonismo logrado por el movimiento. Distintas corrientes políticas del país han tratado de “inspirar” la acción de los jóvenes, cuando no han pretendido alinearlos en torno a su eje de lucha. Todo lo anterior significa que el movimiento ya no luce como un bloque coherente, difuminándose en varios frentes.

La pluralidad y base democrática que tiene este movimiento estudiantil y su práctica permanente de tratar de legitimar sus acciones en asambleas, a tiempos es interrumpida por espontáneos, o cuando no, las asambleas son “asaltadas” por el activismo que presiona bajo la pregunta ¿qué hacer para detener esto?

Hay que recordar en estos momentos, cuando la brújula puede cambiar de dirección (buena o mala aún no lo sabemos), cuáles fueron los principios que orientaron al movimiento estudiantil de hoy y su activación, producto del cierre de RCTV. No es ni malo repasar la estrategia y la conducción que guió el éxito que les ha permitido a los jóvenes del 2007 ser comparados con la Generación del 28, reconocimiento del cual nunca había gozado movimiento generacional alguno hasta la fecha.

Comienzo en orden de importancia. El primero de los principios fue la inclusión. El movimiento nació claramente contrario a una acción gubernamental autoritaria y que no gozaba de popularidad alguna. Pero a pesar de ello, no podía ser calificado de oposicionista. La libertad de expresión, y lo que significa para ella el cierre de una planta como RCTV, unía a los venezolanos más allá de su posición pro o contra gubernamental. Es decir, se estaba en contra de unas políticas y de unas medidas, las cuales son contrarias al interés de las personas y el país, sin que ello significara necesariamente estar en contra del gobierno. Se pedía rectificación, aunque podíamos apostar a “Rosalinda”, era claro que no iban ha rectificar.
El movimiento no sólo fue visto con simpatía, sino que, a pesar de que RCTV no volvió al aire en las condiciones iniciales y justas, fue exitoso. Los jóvenes demostraron que se pueden obtener victorias parciales y no totales, como ingenuamente quiere la oposición tradicional. El gobierno cargó con un costo político importante y un desprestigio internacional que hoy toma forma de regaños borbónicos, por ilustrar el tamaño del daño con algo que está de moda. RCTV no abrió, pero la oposición no perdió. Esta es la lección que se debe aprender.

El movimiento logró construir la imagen de ser “algo distinto”. Se convirtió en una extraña figura que, además, parece ser la única que le hace mella al gobierno. Se convirtió en oposición sin necesariamente ser “contra-chavista”. Para la opinión pública está claro que al movimiento no le gusta el gobierno, pero no por ello los estudiantes lo desconocen o pretenden usurparlo o sustituirlo.

De igual manera el movimiento no cayó en la provocación de la polarización, esa perversa estrategia que tantos dividendos le ha dado al gobierno. Le pretende hablar a todo el pueblo y no necesariamente para que deje de ser chavista, sino para que adverse sus medidas.
Tampoco permitió, aunque le ha costado un poco más, que lo sitúen paralelamente a un grupo de “líderes universitarios” que carecen de estudiantes, pero que han sido formados y adiestrados por los cuadros gubernamentales. Como es evidente que las corrientes pro-gobierno no tienen penetración, ni representatividad en las universidades, se trata de neutralizar al movimiento sacándose de la manga unos estudiantes de varias instituciones públicas y privadas (perfectos desconocidos hasta entonces), para colocarlos en igualdad de condiciones como interlocutores de presidentes de centros universitarios de estudiantes, federaciones y representantes a instancias de co-gobierno universitario, sin tener ni un voto estudiantil.

Por último, el movimiento no cayó en la violencia o en la ejecución de acciones que “molestaran” el desenvolvimiento relativamente normal de los ciudadanos. Nada de trancazos, güarimbas, paros o acciones autodestructivas. Sólo acciones cívicas fueron implementadas y ellas se revertían contra el gobierno cuando terminaban en violencia o en evidentes discriminaciones por no dejarlos llegar a las distintas dependencias de los poderes públicos. Puede que por ello los epítetos de golpistas, imperialistas y fascistas se devolvían contra el gobierno cada vez que éste trataba de usarlos en contra de los jóvenes.
En suma, la no-violencia, la inclusión, el civismo, el ejercicio del pluralismo, los procedimientos democráticos y el respeto por la representatividad de sus líderes naturales, permitió que el movimiento estudiantil tendiera puentes con aquellos que siendo progobierno adversan las medidas de la autoridad, como fue el caso de RCTV, sin pretender deslegitimar un gobierno que claramente se deslegitima por lo que hace.

¿Estas mismas armas podían utilizarse para enfrentar la reforma constitucional? En principio sí, siempre y cuando de lo que se trata es de objetar la reforma por, como en el caso de RCTV, ir en contra de Venezuela y los venezolanos, sin pretender la salida del gobierno.
El problema actual es que la estrategia semi-autónoma que tuvo el movimiento estudiantil que reaccionó contra el cierre de RCTV, ahora tiene que dialogar con las tendencias y corrientes de oposición que desde las elecciones de 2006 ya se preparaban para lo que sería la transformación autoritaria, pro-castrista y socialista radical planeada para el país una vez ganadas las elecciones, a través, como era claro, de una (ahora sí vienen las comillas) “reforma” constitucional.

Adicionalmente, el movimiento tiene que lidiar con un gobierno que cada vez menos admite la posibilidad de la disidencia. A estas alturas no la tolera ni dentro, ni afuera y, la profundización de su radicalismo, tiende a polarizar cada vez más.

De diciembre al presente las posturas políticas siguen siendo las mismas del lado de la oposición. Las novedades tienen lugar del lado de la coalición gubernamental.
Con riesgo de sobresimplificar, en la oposición hay dos estrategias. Una primera dirigida a tratar de deslegitimar al gobierno por la vía del retiro progresivo de los espacios sociales y políticos de ingerencia gubernamental que, por su acción, dejan de ser democráticos o institucionales. Ésta ha sido la historia de PDVSA, la FAN, la Asamblea Nacional (así como los poderes que dependen de ella: Fiscalía, Defensoría, Contraloría, Tribunal Supremo y CNE), las gobernaciones y alcaldías; espacios todos ellos dominados en la actualidad, casi en exclusividad, por el personalismo gubernamental.

Amparados en la ausencia de garantías electorales, cuando no en el fraude electoral[2], para todo efecto práctico, esta estrategia tiende a ver con simpatía a la abstención, la cual, y para el caso del referéndum de la “reforma constitucional”, adquiere un nuevo argumento al señalarse como írrito e inconstitucional el propio procedimiento de la reforma, dado que efectivamente se trata un cambio profundo de la constitución.

La tesis de la abstención tiene el problema de la poca o nula efectividad política. La abstención no detiene la reforma u obliga a que el gobierno aplique un fraude electoral manifiesto que, teniendo en cuenta lo que ha ocurrido con otros intentos de fraude (Fujimori), terminan por derivar contra el gobierno y su única fuente de legitimidad actual.

La abstención simplemente acumula un clima de descontento que aspira eclosionar cuando el gobierno haga crisis, si es que alguna vez la hace. Pero hay que tener en cuenta que semejante descontento tampoco necesita de la abstención para expresarse. Todos los días las protestas de quienes se dicen partidarios del gobierno salen a reclamarle su falta de efectividad, ineficiencia y cuando no su altísimo grado de corrupción.

Pero al igual como la abstención tiene hoy nuevos argumentos, también es cierto que el votar en contra de la reforma también los tiene. Para explicarlos es necesario comentar lo que está pasando del lado del chavismo de tendencia democrática. Uno de los huracanes que ha desatado la “reforma” ha sido la oposición a la misma dentro del gobierno y su coalición. Para el “chavismo democrático y civilista” la reforma es sencillamente inaceptable. Una parte de los parlamentarios de PODEMOS y las gobernaciones y alcaldías de los estados Aragua y Sucre fueron sacados de la coalición oficial por objetar a la reforma en sus puntos más radicales e inviables para Venezuela. Por otra parte, y aunque de menor monto que lo ocurrido con PODEMOS, el efecto mediático del General Isaías Baduel pronunciándose en contra de la “reforma”, ha incorporado una novedad que se aprecia en las encuestas, en la intensión del voto y, finalmente en la posibilidad que se tiene de “llegarle cerca” a la votación de Chávez y, Dios mediante, hasta ganarle.

PODEMOS, sus diputados, alcaldes y gobernadores, junto al General Baduel son el síntoma de algo nuevo dentro del chavismo. La reforma no le gusta al chavismo democrático e institucional. Esa es la novedad del día. Ese es el dato. Hoy, por primera vez, desde que la descarada demora en la convocatoria al Referéndum Revocatorio le devolvió la mayoría al gobierno luego de 9 meses de desgaste de los opositores, el gobierno puede perder la elección o ganarla con un margen pequeño.

En general las encuestas lo que dicen es que si se reduce la abstención de la oposición (aquella que proviene del hastío, la desconfianza con las instituciones o la simple indiferencia de un país bañado en dólares petroleros), y una fracción del voto chavista descontento con la reforma se convierten en “No”, entonces, este efecto combinado permitiría ganarle al gobierno. Llegados a este punto podríamos adentrarnos en múltiples escenarios y contrastar muchas hipótesis que sin duda restarán espacio y tiempo a lo que interesa en este escrito: los estudiantes. Volvamos a ellos.

Las movilizaciones estudiantiles claramente son contra la reforma. Ahora bien la pregunta es si se pueden oponer a la reforma como se hizo con RCTV, es decir, despersonalizando el tema.
Todos los analistas y “encuestólogos” dicen que una de las claves de ganarle al gobierno es despersonalizarlo, “deschavetizarlo” para ser más claros. Tan es así que el gobierno lo sabe y trata de personalizar la reforma con la figura del Presidente. Primero fue con la propuesta de colocar la propuesta en dos bloques. Bajo el supuesto de que el primero es de Chávez y el segundo de la Asamblea, lo cual es claramente falso dado como fueron ordenados los artículos por bloque. Por otra parte, toda la campaña se centra en un solo punto concreto: “Si-gue con Chávez”. Polarizar, personalizar, desacreditar a la oposición, provocar a la violencia, son todas ellas las tácticas que buscan que el movimiento estudiantil se radicalice y pierda la mesura que ha tenido.

Increíblemente, frente a la nueva oportunidad de cortarle la ventaja electoral al gobierno y de tener chance de hacer crecer los 4 millones de votos del pasado mes de diciembre en 20% o más, ha emergido cierto radicalismo en las filas del movimiento estudiantil que parecieran apostar o engrosar la opción opositora de la abstención. No hay la menor duda que esto ha sido producto del discurso y las acciones “ultrosas” del propio gobierno. Pero ese es el juego permanente: que los otros caigan en la provocación. Confrontar, atemorizar, amenazar y descalificar. Es la política del miedo.

Cierto es que la abstención puede políticamente ser explicada y llevada al terreno de ser leída como un rechazo al gobierno. Aunque eso sea políticamente ineficaz, dado que por mucha abstención que haya, la reforma de aprobarse con un 10% del electorado (o con un solo voto), ello sería más que suficiente para que entrara en vigencia. Es válido leer la abstención como rechazo, porque efectivamente la mayor parte del abstencionismo es contrario a la reforma, bien porque no le gusta, no quiere (o le da miedo) oponerse al Presidente o porque cree que le van a cambiar el voto y no vale pena ir a las urnas.

Pero igual como es cierto que la mayoría de la abstención es contraria a la reforma, pero que requiere explicación para que lo que esta oculto salga a la luz, lo que definitivamente no necesita ser explicado es el voto por el No. Votar No, no requiere de ninguna explicación abstracta, no da margen a ninguna duda y, además, es políticamente eficaz. Si ganara el No se detiene la reforma, no pasamos por el trance difícil e ingobernable de tratar de implementar semejantes despropósitos de políticas públicas y nos ahorraríamos muchísimo sufrimiento, cuando no violaciones a derechos humanos y muertes.

Volvamos otra vez a los jóvenes. Votar por el No es coherente con lo que ha sido la exitosa estrategia del movimiento estudiantil. Puede despersonalizarse, se enmarca en la acción no violenta y cívica que tantos frutos les ha dado al movimiento, es incluyente porque trataría de atraer al chavismo democrático que en modo alguno puede apoyar a la reforma. Finalmente, aún sin ganar (obteniendo el triunfo sería completa) aumentará la votación de diciembre pasado, gracias al trabajo del movimiento estudiantil, y permitirá acumular fuerzas para lo que sigue, que, como se entenderá, no será poco.

Si en este contexto vamos a la pregunta original de este texto ¿qué hacer para detener la reforma? El camino del radicalismo, además de desnaturalizar lo que ha sido el movimiento estudiantil y sus éxitos (alineación ganadora no se cambia, se dice en el baseball), los conducirá, o bien al desgaste político de explicar el llamado a la abstención y transitar acciones de fuerza que generará descontento y antipatías entre la mayoritaria población no radical y hasta el pro-gubernamental que los acompañó en la protesta por RCTV, o pasar a acciones incomprensibles y fallidas como el pupitrazo del Este de Caracas o la deslucida cadena de las universidades o la programada “marcha sin retorno”, la cual de seguro será un inmenso fracaso.

En suma, la posible radicalización del movimiento estudiantil lo conducirá a la pérdida de simpatías, a incentivar la polarización clasista que propugna el gobierno y todo ello bajo la más absoluta inefectividad política. No debe perderse de vista que el gobierno quiere la radicalización de los estudiantes. Por ello organiza movilizaciones frente a las casas de estudios y monta escenas de violencia con pistoleros o supuestas marchas a las puertas de las universidades.

Con lo dicho, el movimiento estudiantil debería alinearse con una estrategia a favor del No, antes que a la corriente de la abstención pero, eso sí, con personalidad propia. No debería afiliarse al bloque del No, sin más. Debería hacer un llamado a votar por el No en un contexto de alta emotividad estudiantil, anunciando además una estrategia autónoma e independiente de vigilancia y cuido del voto por el No, que no esté vinculada, aunque puede que este tácticamente aliada, a los partidos políticos que conforman el bloque del No.

Llegados a este punto todos los venezolanos estamos seguros que si los jóvenes estudiantes y universitarios se mantienen en la línea institucional y eficaz de aprovechar los espacios que aún no han sido tomados por el autoritarismo, su creatividad para llamar a votar y entusiasmar a la mayoría del país que se opone a la reforma, junto a una estrategia de vigilancia que desarrollen en todo el país, puede que sea la diferencia entre tener que padecer en la realidad la inviabilidad de la reforma planteada, o detener de forma barata esta insensatez radical llamada “reforma constitucional”.

El gobierno está ligando que ustedes se abstengan, sorpréndanlos una vez más.

Luis Pedro España
lespana@cantv.net
lespana@ucab.edu.ve

Notas al pié:
[1] Es claro, tal y como lo han dicho muchos especialistas en el tema, que la iniciativa presidencial y complementada por la Asamblea, no puede considerarse como una reforma a la constitución dadas las transformaciones de fondo en las que incurre. Sin embargo, como este planteamiento, tomado sin más, conduce directamente a un curso de acción política, dejemos para más adelante este asunto y sigamos, provisionalmente, denominando al cambio de constitución como reforma.

[2] Es imposible evadir el tema del fraude electoral o las garantías electorales. No se pretende despachar este punto en dos líneas pero no quisiera caer en este asunto tan trillado y donde cada quien bajo cierto acto de fe, de necesidad o una mezcla de ambos, ya tiene una posición tomada. Creo que la hipótesis del fraude choca de frente contra las estimaciones de resultados electorales que mostraron todas y cada una de las encuestas que se han realizado antes de cada consulta electoral. Sin embargo, ello no quita el tremendo ventajismo que supone para la opción gubernamental transformar a todas las instituciones del Estado en maquinaria electoral. Esto hace muy cuesta arriba que el principio formulado por Schumpeter de democracia (aquel según el cual se está en democracia cuando existe la probabilidad creíble de que la oposición pase a ser gobierno aunque no llegue a serlo) se logre. En relación a las condiciones electorales del CNE (registro electoral, auditorías y procedimientos en general), las revisiones que hicieron en su momento la UCAB, la USB y la UCV, aún cuando fueron parciales y delimitadas a la evaluación del registro electoral, determinaron que para unas elecciones nacionales el padrón electoral no parecía ser determinante para cambiar las decisiones del electorado. Nada excusa las necesarias mejoras en el CNE, pero no hay que perder de vista que en un país donde las escuelas, hospitales y tribunales funcionan como funcionan, es difícil sostener que el CNE deba operar como un reloj suizo o, de lo contrario, no hay condiciones para ejercer el derecho al voto.
A la fecha no parece ser cierto que los votos del SI se convirtieron en NO en 2004 o que los votos de Rosales le fueron transferidos a Chávez en 2006. Podríamos decir que la potencial propensión al fraude no ha necesitado ser ejecutada. Pero si la oposición obstinadamente se abstiene en los procesos electorales tampoco va a hacer falta que ocurra el fraude, si se atreven.

jueves, 22 de noviembre de 2007

El Venezolano (II)

Mañana en la tarde se debe hacer pública la adjudicación del Bono El Venezolano II. El gobierno sigue aprendiendo, llevándose una proporción cada vez mayor de la torta que separa el dólar paralelo del dólar oficial. Esta vez el total de la emisión se desconoce, la palabra “mínimo” antecede al monto de cada uno de los tres bonos que conforman el paquete. Es decir, si existe una demanda suficiente como para vender bonos (dólares) a una tasa implícita próxima a 6.000 bolívares por dólar, ¿por qué nos vamos limitar a sólo 500 millones de dólares? Póngale “mínimo”, por si acaso.

Esta vez los inversionistas pequeños, esos que cuando conviene se dice que se busca favorecer, no tenían nada que buscar en la emisión. El mecanismo de subasta reduce los márgenes de ganancia al mínimo, dejando el negocio para los compradores que se benefician de pequeñas ganancias sobre grandes montos. De acuerdo con las órdenes recibidas a mediodía del miércoles, en promedio la tasa de cambio implícita era 5.690 - 5.890 bolívares por dólar. Para un inversionista pequeño, no tiene sentido correr el riesgo de participar para ganarse 210-410 bolívares (3,5%-7,0%) por cada dólar asignado (la tasa paralela se encuentra en 6.200).

¿Y cuáles son esos riesgos? Primero, en la medida en que se continúe ofertando de forma indiscriminada deuda venezolana, mientras por otra parte se destruye la inversión privada, la cotización de los bonos continuará cayendo. Aún quienes compran para vender de forma “inmediata” corren el riesgo de perder en el ínterin (no todas las casas de bolsa liquidan las posiciones con la celeridad que requieren los clientes, y menos aún si esos clientes son personas naturales sin ningún poder de negociación). En segundo lugar, existe el riesgo de que el gobierno decida cambiar la tasa de interés que pagan los bonos una vez asignada la subasta, y repetir el infame “donde dice 11,54% debe decir 9,70%”.

A propósito de Richard Páez: A confesión de parte...

Este viernes decidí dedicarle parte de mi pequeña columna de El Universal a la actitud de Richard Páez durante el partido Venezuela-Bolivia en San Cristóbal el pasado martes. No se trata ya de que por enésima vez haya dejado a su hijo en cancha a pesar de su evidente falta de condiciones. Se trata de la forma en que arremetió contra la grada entera cuando ésta le coreó “saca a tu hijo, saca a tu hijo”. Además de voltearse durante el partido para increpar a la tribuna con groserías y gestos obscenos, en la rueda de prensa al final del partido dejó caer las siguientes perlas dignas del mismísimo Comandante en Jefe:

“Me río de aquellos que opinan desde afuera..."
"Perdónalos señor, porque no saben lo que hacen…"
"A mí no me van a dirigir desde la tribuna, aquí el que manda soy yo…"
"La afición que se vaya a dirigir a su casa”

Parece que Chávez no es el único que prefiere que la gente se quede en su casa, a menos que vaya a apoyarlo a él. La afición, bastante más sabia, se cansó de pitar a Richard y a Ricardo David, al tiempo que no cesó de alentar a Venezuela. Pero la verdad que lo poco que yo haya podido escribir sobre este tema ha sido arropado por la extraordinaria nota de Alfredo Meza (¿Por qué no te callas?) que encabezó la portada de El Nacional hoy jueves 22/11 (lo que pasa es que El Nacional digital no es gratis...).

No es la primera vez que se nota esta semejanza. Días antes del inicio de la Copa América yo escribí una columna titulada "Richard Chávez: Entre el fútbol y la política" (El Universal, 29/06/2007), de la que recibí una respuesta de parte de Charles Páez, del mismo clan, más o menos en las misma línea soberbia de las que hoy el entrenador le ha dado a la grada y a la prensa. Abajo aparecen reproducidos ambos: El artículo y la respuesta de Charles Páez.

Richard - Chávez: Entre el fútbol y la política
(El Universal, 29/06/2007)

La Copa América ha conseguido arrastrar también el fútbol hacia esa marea política que desde hace varios años nos viene consumiendo. Durante el último partido de preparación de Venezuela contra el País Vasco (Euskadi), en las tribunas de San Cristóbal se escuchó el grito de: ¡Libertad! ¡Libertad!, una consigna improbable en otra circunstancia (salvo en Paraguay, donde existe un equipo muy popular con ese nombre).

Richard Páez sigue esforzándose por mantener al equipo aislado del mare mágnum, pero el problema es que él tampoco es el mejor ejemplo: Tras nueve años, es el técnico de mayor antigüedad a nivel mundial (en selecciones nacionales). Ha sido ratificado por Rafael Esquivel, Presidente de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), que acaba de cumplir veintiún años en el cargo. Hablando de querer preservarse en el poder.

Richard también ha puesto de manifiesto otras características típicas de quienes han ostentado el poder en Venezuela. Después de asegurar que renunciaría al final de la Copa América, ha decidido quedarse “seis meses más”, porque ya vienen las eliminatorias mundialistas (como si eso fuese una sorpresa) y él es “el único que puede ayudar al equipo en esa difícil transición”. Yo soy el único que puede gobernar en esta circunstancia. También marginó a Gabriel Urdaneta del equipo por cuestionar la presencia constante del hijo del técnico, Ricardo David, en el once titular (otro rasgo característico). Gabriel ha pedido disculpas públicamente, pero el técnico sigue magnánimo. “Me parece muy buen paso que se haya disculpado”, “a lo mejor tendrá su oportunidad en el futuro”. Hablando de intolerancia ante la crítica y de no saber manejar las discrepancias. A propósito de poner las diferencias personales por encima del interés nacional, Richard ha dejado por fuera a uno de los mejores y más experimentados jugadores de la selección nacional.

Otro caso emblemático es el de Lázaro Candal. Quien en otra época fuese narrador de fútbol de RCTV, aparece ahora en la pantalla de TVES, como si aquí no hubiese pasado nada. Esto ha provocado una intensa discusión, desde quienes piensan que ha caído como un zamuro sobre las cenizas de RCTV, hasta los opinan que, en el nombre de esa misma libertad que el país entero está reclamando, él tiene todo el derecho de elegir en dónde quiere trabajar. Hay algo de razón en ambos casos.

No hay forma de divorciar nuestra circunstancia política del equipo nacional. En los próximos años a todos, sin excepción, nos tocará enfrentar ese tipo de dilemas, esos que surgen cuando el cumplimiento de nuestro trabajo contribuye con el funcionamiento de esa maquinaria que está demoliendo la democracia.

Nuestro equipo nacional, ese grupo de 23 jugadores que desde el martes está defendiendo a Venezuela, ha alcanzado un equilibrio muy frágil: Ha conjugado la expresión pública de las diferencias políticas que existen entre quienes aparecen como imágenes del proceso (Vera, Vallenilla) y quienes se han manifestado en contra del cierre de RCTV (Rey, Dudamel, Rojas), con el trabajo en equipo y el mantenerse enfocado en el objetivo deportivo. Ese es un logro que será muy difícil de replicar en otras áreas del acontecer nacional. Suerte, Venezuela.

miguel.santos@iesa.edu.ve
Miguel Ángel Santos

Respuesta de Charles Páez
(El Universal, 29/06/2007)

-----Mensaje original-----De: Charles Paez [mailto:paezch00@hotmail.com] Enviado el: viernes, 29 de junio de 2007 17:48Para: miguel.santos@iesa.edu.veCC: john paez; paezch00@hotmail.comAsunto: doxa de caraqueño

Estimado Miguel Angel Santos Triste comentario el de hoy en el universal. Es la doxa de un caraqueño mas. Mera opinion, del que no sabe; no solo de futbol sino de quien exhibe inmadurez en la reflexion sobre la sociedad. La democracia es una opcion, un sistema de gobierno. Evidentemente satisface al optimo de Pareto en cuanto el plexo de variables sociales se refiere. Chavez es criticable por su falta de educacion politica, su ignorancia de la gran conversacion contemporanea ante la responsabilidad de crear el futuro. Su postura de autocrata militar no puede ser aceptada por nadie educado.Hay cuerpos intermedios en la sociedad, donde la prescripcion de la democracia es equivocada. Tu que eres experto en finanzas y economia sabes mejor que yo que la empresa es un ejemplo, la familia tambien lo es. La direccion tecnica de una seleccion nacional de futbol, tampoco admite tu receta. Mucho menos en el marco de una copa america. Parte de mi experticia tecnica es en sociedades artificiales. Una estrategia de ganar ganar que ha resultado eficaz experimentalmente para promover el altruismo es MOTH "my way or the highway". Su parsimonia no es eficaz en torneos cortos como la copa america. En esos escenarios una estrategia egoista como la de "hit and run" es la de eficacia comprobada. No hay otro esquema que el mando incuestionable del que esta a cargo y sus asistentes. Tu opinion no hace mella. Con tu escrito haces metabasis y te equivocas en el marco y en la imagen de lo que quieres expresar. Acusar por mampuesto a Richard de mimetizar la conducta autocratica de Chavez es una apreciacion sin valia. Para tu informacion, en la antesala del juego Venezuela vs Nueva Zelanda, Richard Paez declaro en contra de la intencion de cerrar a RCTV. No es su tematica de declaracion consetudinaria. Con una vez basta, para alguien como el.En lo de Gabriel Urdaneta vuelves a demostrar ignorancia y petulancia al opinar. John William ,algun dia que lo veas, pidele las razones extra-futbol de su ausencia. Las de futbol pasan por el almanaque y la falta de condiciones. Con lo de Ricardo David, no vale la pena ni intentar explicarte. Solo Giancarlo Maldonado y Ricardo David Paez son vinotinto con denominacion de origen. La de ricardo david es PAEZ. Ojala tengas larga vida para que veas la cadena de Paez que vestiran la vinotinto. Si alguna vez vienes a Merida, pregunta por la Academia Emeritense. El año pasado somos campeones mundiales sub-11 en la Dana Cup. Verifica por internet su exito en gothia cup y dana cup. La semana que viene salen ocho (8) equipos de la academia Paez para finlandia, suecia y dinamarca a volver a medir fuerzas de alta competencia.La mas alta a nivel internacional. Esas referencias deberian bastar para que te des cuenta que estas salpicando fuera de perol. Te recomiendo para esas opiniones no la prensa nacional, te puedes reunir a conversar con sabelotodos como Ignacio Avalos, caraqueño y lleno de doxa futbolistica sin sabiduria. Con el mismo cariño y aprecio que leo tus escritos de finanzas y economia te recomiendo que no opines en estas materias que se ven te son extrañas.

Charles R Paez MonzonDe la misma denominacin de origen del vinotinto PAEZ
e-mail from paezch00@hotmail.com - Charles R. Paez Monzon

martes, 13 de noviembre de 2007

El dólar en paralelo

El lunes en la tarde fue asignada la emisión de Bonos El Venezolano en su versión #1. Esta vez el gobierno no estuvo dispuesto a hacer un deal 50%-50% con los participantes, así que diseñó una subasta para elevar la cotización de la unidad de inversión. Además de la subasta, el martes se hizo circular un comunicado según el cual las condiciones iniciales ya no eran las mismas, se introdujo así un cambio nada sutil: De acuerdo con la convocatoria original (5/11/2007) el cupón (interés) del VEBONO 2014 sería de “11.98% variable indexado al rendimiento de las letras del tesoro”, mientras el del VEBONO 2015 sería de “11.54% variable indexado al rendimiento de las letras del tesoro”. De acuerdo con la fe de errata que existía en la página web del Ministerio de Finanzas hasta el día miércoles, en el caso del VEBONO 2014, “En donde dice 11,98% debe decir 11,54%” y en el del VEBONO 2015, “En donde dice 11,54% debe decir 9,70%” ¡Una vainita! En una rueda de prensa (sin preguntas) que se convocó de forma apresurada el miércoles en la mañana Rodrigo Cabezas y Guillermo Ortega trataron de minimizar este error aludiendo a que la esencia se mantiene, se ofrece un margen de 2,50% por encima del promedio de las letras, lo que pasa es que “nos equivocamos en el promedio de las letras”. Eso no es verdad, la hoja de términos inicial no habla de márgenes sobre letras, habla de tasas indexadas al rendimiento de las letras, que no es lo mismo, ni se escribe igual.
En cualquier caso, las tasas implícitas resultaron así:
- A todos aquellos que cotizaron entre el mínimo de 114% y 121% por el paquete de bonos no les tocó nada (un gentío, por cierto, porque muchos pensaron que si ese era el mínimo algo les debía tocar).
- A quienes cotizaron entre 122%-124% se les asignó apenas el 20% de lo solicitado, a una tasa de cambio implícita de 5.134 - 5.254 bolívares por dólar (todos los cálculos incluyen comisiones e I.V.A.).
- A quienes cotizaron entre 125%-135% se les asignó el 35% de lo solicitado, a una tasa implícita de 5.314-5.916 bolívares por dólar.
- A quienes cotizaron más de 136% se les asignó el 100% de lo solicitado, a una tasa mínima de 5.977 bolívares por dólar.

Como se puede observar, quienes se encuentran en éste último tramo obtuvieron una tasa de cambio implícita por su operación que apenas resultó poco más de 400 bolívares más baja que de haber acudido al mercado paralelo normal. El gobierno ha seguido learning-by-doing con estas emisiones de bonos, cada vez la repartición de ganancias por la venta de dólares favorece más al vendedor y menos a los participantes. Mucha agua ha corrido desde aquella primera emisión en donde la tasa implícita resultó ¡menor que la tasa oficial!

El negocio sigue siendo: Mira, si yo quiero cambiar estos dólares que resultan de la venta de petróleo y que estoy almacenando en FONDEN, y voy al BCV, me dan 2.150 bolívares por dólar; y si tu quieres comprar dólares y no estás autorizado por CADIVI y vas al paralelo te sale en 6.400, ¿por qué no hacemos negocio? Lo que pasa es que el negocio cada vez está más lejos de la tasa oficial y más cerca de la tasa paralela.

El gobierno sigue repitiendo que el mercado paralelo es una ficción, que no existe, mientras se beneficia cada vez más de su existencia porque liquida allí los dólares a una tasa muy superior a la oficial, es decir, el mercado paralelo les da la oportunidad de beneficiarse de la depreciación del bolívar sin necesidad de devaluar la tasa oficial (el diputado Escalona bromeaba - me imagino - el fin de semana pasado en El Nacional diciéndole a un periodista: "¿A dónde voy yo a comprar dólares en el paralelo?, ¡eso no existe!..." Just in case: Ya sabe dónde diputado, las direcciones las tiene en esa misma lista de casas de bolsa y sociedades de corretaje que están utilizando los venezolanos para participar en las emisiones de bolívar/dólar).

Ahora bien, ese lunch tampoco es free. Mientras más alto sea el paralelo más recauda el gobierno, pero al mismo tiempo mayor presión inflacionaria, porque aún quienes reciben dólares a la tasa oficial hacen pricing en algún lugar intermedio entre el oficial y el paralelo para contabilizar por la probabilidad que existe de que en algún momento los dejen sin autorizaciones de CADIVI. En este sentido, esta subida del paralelo de los últimos meses, que se haya devaluado en más de 90% en lo que va de año, resulta difícil de explicar. Por un lado, sí, les ha dado la oportunidad de cambiar sus dólares más caros a través de las emisiones de bonos, pero por el otro ha ejercido una enorme presión inflacionaria, lo que dada la persistencia del control de precios nos ha llevado a una situación de escasez inexplicable en épocas de bonanza.

Hay algunas consideraciones adicionales. Mientras mayor sea la diferencia entre el paralelo y el oficial hay mayores incentivos para enriquecerse de forma fácil, más estímulo a la corrupción (que tampoco es que aquí hay que estimularla mucho ya de por sí). Además, mientras mayor sea esa brecha, más fácil sacar a alguien "inconveniente" de negocio, drive- him-out-of-business, suspendiéndole el acceso a CADIVI.

En los últimos días han incrementado los rumores de modificaciones en el sistema cambiario con cierta tendencia a la adopción de un tipo de cambio dual. Bueno, dual ya es, porque hay dos tasas. El rumor cobra varias formas, las que más suenan son:
a) Mantenimiento de un tipo de cambio oficial a 2.150 bolívares por dólar, por donde pasarían importaciones de alimentos y otros bienes fundamentales de la canasta básica, además de una tasa libre que flotaría de forma sucia con la intervención del BCV (lo que implica el levantamiento del control de cambio), y
b) La adopción de un sistema múltiple, con dos tasas oficiales a 2.150 y 3.500 bolívares por dólar, según la prioridad que se le otorgue al bien, más el paralelo legal menos intervenido que en la versión anterior.

Nótese que en ambos casos se mantiene el 2.150 para ciertos bienes (un compromiso que en el gobierno ha insistido demasiado como para quebrarlo en el corto plazo), y se mantiene una tasa libre paralela más o menos intervenida, más o menos controlada, a la que el gobierno puede continuar haciendo operaciones tipo "El venezolano", beneficiándose de una depreciación mayor, sin necesidad de devaluar. Yo personalmente creo que la opción a) es menos probable, porque implica el levantamiento del control de cambio, y esa es una herramienta política a la que el gobierno no va a estar dispuesto a renunciar en esta "primera etapa" de la "nueva República". Por supuesto, también existe la opción de que no ocurra nada, de que no se devalúe la tasa oficial por cuarto año consecutivo, y se termine de destruir lo poco que queda del sector transable no petrolero.

¿Y entonces? ¿Qué va a pasar con el mercado paralelo?

domingo, 11 de noviembre de 2007

Tu rostro mañana

Esta novela de Javier Marías, más concretamente la primera de la trilogía (Fiebre y lanza), fue lo primero que se me vino a la mente mientras escuchaba las declaraciones del general Baduel el martes pasado. Se trata de Jacques (o Jacobo) Deza, un personaje con la facultad de leer en los rostros de los demás sus vidas, sus intenciones, sus inclinaciones, acaso antes de que ellos puedan leerse a sí mismos. Después de algunos minutos de conversación, con base en gestos, expresiones faciales, a partir las palabras que se escogen para definir ciertas formas que podrían haber sido descritas de otro modo, Deza elabora “un retrato mínimo, un estereotipo, una suposición plausible” que le ayuda a hacerse una idea de cómo acabará todo, de cómo evolucionará el personaje, de qué le aguarda y nos aguarda, de qué cabe esperar de él en el futuro.

Uno ve a Baduel vestido de civil, chaqueta gris, sudando copiosamente, aferrado con disciplina militar a esas líneas tan coherentes, tan bien pensadas, como si fuesen un salvavidas; y no puede dejar de preguntarse en qué momento cambió de opinión, cuándo se dio cuenta de que la reforma es una trampa diseñada para “conducirnos como ovejas al matadero”. Es decir, cuesta pensar que todo lo que está sucediendo no podía ser vislumbrado con anterioridad, sobretodo estando tan cerca, que no había señales, que la traición de Chávez a la idea que él tenía de Chávez durante todos estos años se presentó de repente y sin aviso. Y esto vale para Baduel o para Luis Miquilena, para Ismael García o para Carlos Genatios.

Esta es una actitud que, según la novela, se debe a que aún cuando “desde el principio vemos mucho más de lo que reconocemos… la mayoría necesita engañarse y ser optimista para seguir viviendo con algo de confianza y calma”, y por eso “desechamos indicios y rehusamos interpretar signos, y los relegamos y echamos a la bolsa de las figuraciones, para contraponerles otros que en el fondo sabemos que no son señales sino fingimientos y simulacros que buscan nuestra confianza y nuestro sopor o adormecimiento”.

De repente Baduel ha sido víctima de esa actitud tan común en el género humano que tiene por objetivo engañarnos por el camino de la confianza, olvidando que “todo ser humano lleva sus probabilidades en el interior de sus venas, y sólo es cuestión de tiempo, de tentaciones y circunstancias que por fin las conduzcan a su cumplimiento”. Me parece más verosímil esta visión que la esgrimida por una parte de la sociedad demasiado propensa a hundirse a sí misma, según la cual todo es parte de un gran complot estratégico a-la Arias Cárdenas diseñado en los mismos laboratorios de inteligencia roja que son incapaces de resolver a punta de real el desabastecimiento de la leche.

Si es así, si tengo razón, el verdadero valor del discurso del martes estaría en su potencial como despertador y anti-soporífero para aquellos que aún tienen fe sincera en que este proceso no termine en lo que ya resulta demasiado evidente que va a terminar. Después de todo, ya no hay que ser Jacques (o Jacobo) Deza para vislumbrar cómo será el rostro de la república mañana. A partir de ahora viene quizás lo más desagradable: Vivir sabiendo y no esperando.

Para El Universal, 09/11/2007

sábado, 3 de noviembre de 2007

¿Cómo pasar trabajo con real?

Hay quienes piensan que los fondos que el gobierno mantiene, tanto en bolívares en Venezuela como en dólares en el exterior, son una verdadera garantía de estabilidad económica, una panacea que no sólo contribuiría a mantener la machacada prosperidad de estos años, sino además nos evitaría un aterrizaje forzoso en el caso de una eventual caída en los precios del petróleo.

La verdad, la magnitud de esos fondos puede llegar a ser tan considerable como inestimable. Por un lado, desde la creación del Banco del Tesoro se desvanecieron casi la totalidad de los depósitos del gobierno en el BCV y una fracción nada despreciable de los que se mantenían en el resto del sistema financiero. Presumiblemente, pues poco se puede hacer más allá de presumir, han sido trasladados para allá. Por otro lado, el gobierno ha aprovechado el mercado natural de deuda en bolívares que se creó a raíz del control de cambio para levantar mucho más de lo que necesita: Entre 2004 y 2006 el financiamiento obtenido superó a las necesidades en 35,6 billones de bolívares. Además, está el FONDEN y los demás fondos que se mantienen en el exterior (entre los que empieza a sonar cada vez más el Fondo Miranda), que se nutren de las reservas que se trasladan sin ninguna contrapartida desde el BCV y de aportes directos realizados desde PDVSA. Todo un crisol de discrecionalidades.

Nada de eso ha evitado que caigan sobre nuestra economía algunas plagas más típicas de tiempos de escasez: la inflación, la devaluación, el desabastecimiento. Si todo se tratara de dinero, si la renta petrolera fuese suficiente para darle aire a la economía venezolana: ¿Cómo explicar el estruendoso fracaso del gobierno de Herrera Campíns, en medio del boom petrolero por habitante más grande que se haya experimentado en período presidencial alguno?

En lo que va de año la depreciación del bolívar en el mercado paralelo ya alcanza 106% (cerró diciembre pasado en 3.246 bolívares por dólar). A pesar de que las autorizaciones de divisas aprobadas por CADIVI han crecido 66% en relación con el año anterior, hay dos hechos que continúan ejerciendo una fuerte presión inflacionaria: 1) Una buena parte de las importaciones no se realizan a tipo de cambio oficial, y 2) Para protegerse de la inconsistencia de CADIVI la mayoría está haciendo pricing en un punto intermedio entre el oficial y el paralelo. Esta semana el gobierno reconoció algunos retrasos importantes en el control de precios, 58% en el caso de la pasta, 18% en el del pan. Restan ajustes similares en los demás bienes que escasean (sobretodo en los mercados populares).

¿Y el gobierno no tiene real para importar esos bienes, distribuirlos a través de MERCAL, y evitar todo ese desabastecimiento? Sí, si tiene, pero por alguna razón no lo ha hecho, así como tampoco ha puesto freno al mercado paralelo o controlado la inflación. Haber nadado en liquidez en estos últimos años, haber vivido en un país en el que cada vez más todo se resuelve a punta de real (pasaportes, leche, avances en la cola para adquirir vehículos) y en el que los errores de política económica parecen no tener costo, nos ha hecho creer que el dinero les alcanza - y nos alcanza - para todo.

Para El Universal, 01/11/2007