miércoles, 23 de julio de 2008

¿En qué país vives tu? (Un forecast para lo que nos queda de 2008)

Todo el mundo está pendiente de ese momento, del día a partir del cual el gobierno, cansado de tanto recato monetario y apremiado por la cercanía de las elecciones regionales, decide soltar el moño de la liquidez y volver a inundar de bolívares ociosos la economía. Esta vez hay más expectativas que en otros años (pero menos que en el próximo), porque cada vez los impulsos de demanda están causando más inflación y menos crecimiento. Ese rasgo, esa sutileza estadística, es lo que caracteriza una economía cuya producción está exhausta, agotada.

Junio parecía ser el mes del “despegue” (según se le mire). La tasa de crecimiento de la liquidez, que había registrado cero en los primeros cinco meses del año, se montó en junio en 3,5%. Pero las dos primeras semanas de julio han visto reducirse ese ritmo (-0,7%), llevando el total del año a apenas 3,7%. El gobierno sigue manipulando la ejecución del gasto y el sistema de encaje legal incremental (el encaje efectivo ya está en la vecindad de 23%) para mantener a raya la liquidez y evitar presiones inflacionarias todavía mayores. Esta suerte de ayuno no le ha traído hasta ahora ningún beneficio: A pesar del bajo crecimiento de la liquidez, la inflación general se mantiene en 32% y los alimentos en 50%. ¿O habría más bien que pensar: en qué nivel de inflación estaríamos ahora sin ese esfuerzo monetario?

Esa es una buena pregunta si queremos hacernos una idea de lo que está por venir. Muy probablemente el gobierno decida concentrar su esfuerzo fiscal-electoral en los tres meses previos a las elecciones. Eso con la vana esperanza de que el efecto inflacionario se concentre allí o mejor aún, se retarde hasta comienzos del 2009 (buena parte ha sido ya anticipado). Esa fue la misma táctica aplicada antes del referéndum 2007 (entre octubre y diciembre se concentró 47% del total del crecimiento de liquidez del año), con pobres resultados (se produjo allí 49% de la inflación de 2007).

En las demás variables lo que vamos a ver de aquí a diciembre es un incremento en la cantidad de divisas asignadas a través de CADIVI, una continuación del boom de importaciones, tasas de interés alrededor de 24% con una leve tendencia a bajar (no se descarta una reducción del encaje para estimular una recuperación del crédito), un mercado paralelo estable, con el gobierno compensando la diferencia entre la demanda y la oferta de divisas, y muy pocos movimientos en el sector real (empleo, inversión y producción).

Para el 2009 Haiman El Troudi jura que no habrá (más) paquete de ajustes (está “disuadido” de que no habrá ajuste, como ha dicho él). Yo también estoy disuadido. De eso me ocuparé en otra ocasión. Cuando terminaba de redactar estas líneas llegó el motorizado de la pizzería, y mientras le pagaba, escuchó la voz del Presidente en el fondo, en cadena nacional: “¿Está hablando de la muerte de los cuatro militares venezolanos en el helicóptero en Bolivia?” “No. Está cerrando una compra de armamento en Rusia”. Toda una semblanza del país en esas dos frases. Las elecciones y la propia dinámica económica traerán de vuelta al Presidente hacia finales de año. Lo que no se puede anticipar es si eso es una cosa buena o mala.

Para El Universal, 25/07/2008

1 comentario:

jeanpim dijo...

Mi estimado Miguel Angel:

Sobre tu artículo te recuerdo las palabras de Édouard Herriot, "La politique (et aussi l´économie) est un chapitre de la météorologie, la météorologie étant la science des courants d´air".
Interesante sería escribir una ucronía sobre que hubiese pasado en Venezuela si Chávez no hubiese ganado las elecciones de diciembre de 1998. Imagínate un instante en que mundo estaríamos viviendo si Napoleón hubiese gando la batalla de Watterlo.