miércoles, 29 de octubre de 2008

Viaje al corazón de las tinieblas: La página web del CNE

Esta semana me di a la tarea de buscar en la página web del CNE algún instructivo que me ayudara a entender mejor el complejo proceso de votación del 23-11. Descubrí que los modelos de boletas para cada municipio ya han sido colocados allí, aunque esto no sea del conocimiento público o no se haya hecho una campaña masiva de información. Los modelos del tarjetón aparecen enteros en pantalla, pero si uno desea imprimirlos para verlos mejor sólo saldrán las tres primeras columnas y las ocho primeras filas. No importa el tamaño de letra, el modelo de impresión, o cualquier otra consideración de esas que se ubican bajo la categoría “herramientas”, siempre saldrán impresas sólo las primeras tres columnas y las ocho primeras filas. Así queda por fuera de la impresión preliminar la mayoría de las organizaciones de oposición, alineadas desde hace algún tiempo en la última columna de la derecha. Todas las tarjetas oficialistas se ubican hoy en día en donde se solía ubicar anteriormente Acción Democrática: arriba y a la izquierda. Una semblanza más entre el antes y el ahora, que me trajo a la memoria aquél viejísimo chiste de patio de colegio según el cual la tarjeta de AD se encontraba en el mismo lugar que la cadena de la poceta: Arriba y a la izquierda. Mucho han cambiado las pocetas desde entonces, pero las analogías y los simbolismos siguen incólumes.

Traté de visualizar en la pantalla los tres tarjetones a través de los cuales tengo que depositar mis siete votos, a saber: Alcalde Mayor, Voto Lista y Voto Uninominal Distrital; Gobernador, Voto Lista y Voto Uninominal Regional, y Alcalde del Municipio. Así descubrí que Henrique Capriles aparece en el tarjetón regional de Miranda como Henrique C. Radonski (se volaron el “Capriles”).

También di con algunos obstáculos que la propia oposición se ha puesto a sí misma. En el tarjetón del Distrito Metropolitano de Caracas y del Estado Miranda, los partidos Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo tienen la opción de votar por Antonio Ledezma y Henrique C. Radonski, y por el voto uninominal (Freddy Guevara y Armando Briquet); pero no hay óvalos para votar por lista. Después de hacer algunas llamadas aquí y allá supe que el voto lista de ambas organizaciones en esos tarjetones (entiendo que también en el Zulia) ha sido “concentrado” en una tarjeta ubicada bastante más abajo, “Unidos por Venezuela”. Esta tarjeta vendría a complementar las otras dos, pero evita la simplificación del voto entre los partidarios de la oposición, además de concentrar el voto lista en un tarjetón que hasta la fecha desconoce una gigantesca proporción de los votantes de ambas circunscripciones. Después de hablar con varias personas en los partidos de oposición no fui capaz de dar con una explicación coherente para esta separación. En sucesión kafkiana, el argumento más frecuente fue el de que eso “había aparecido ahí y ahí quedó, pero nadie tiene idea de a quién se le ocurrió”.

Creo que ese pequeño viaje al corazón de las tinieblas de la página web del CNE sirve para ilustrar un poco lo que serán las elecciones del próximo 23-11. Entiendo que las pequeñas trampas que he comentado aquí están en la página del CNE lucen así como pompas de jabón al lado de las inhabilitaciones y amenazas contra candidatos de oposición con opción clara de triunfo. Pero sí nos ayudan a entender un poco lo que será el rol del CNE en estas (y mientras esté conformado así, en sucesivas) elecciones: Estorbar, hacer todo más difícil. Lo ocurrido con la oposición también es ilustrativo: Aún a pesar de la colosal amenaza y sin detrimento del enorme esfuerzo de unidad realizado, sigue poniéndose pequeñas zancadillas a sí misma. Aún así, lo único que nos queda es votar, asistir ese día con la preparación física y mental necesaria, para tratar de mantener en pié los pocos pilares que todavía sostienen la maltrecha estructura de la democracia venezolana.

Para El Universal, 31/10/2008 (versión ampliada)

1 comentario:

roberto rabinovich dijo...

Miguel Angel: Tiene razón en destacar las "trampitas" de un CNE mafioso pero cae en su juego cuando menciona que el voto lista de la oposición es Unidos por Venezuela y no Unidos para Venezuela (abajo y a la derecha). Como su artículo apareció así en El Universal de hoy sería importante que hiciera publicar una errata. Las trampitas ceneéicas son kafkianas. Atentamente, Roberto Rabinovich