domingo, 22 de marzo de 2009

Paquetes: El que anunció, el real, y el que viene (versión ampliada)

Era el sueño del Presidente: Cientos de miles de televidentes cautivos. El show va a comenzar. Todos dispuestos a quedarse allí el tiempo que hiciera falta: se trataba de las medidas anti-crisis. ¡Una cadena con rating! No es una cosa que pase todos los días. Dejó lo mejor para el final, obligó a la audiencia a escuchar todo su repertorio de cuentos teloneros. A medida que pasaban las horas crecía la desesperación: ¡Te puedes creer que no ha dicho nada! ¿Y si no dice nada? ¡Es muy capaz! Poco antes del inicio del juego de baseball que daría al traste con nuestra aspiración mundialista, comenzó a dejar caer las medidas a cuenta gotas.

Paquete anti-crisis anunciado por Chávez:
- Se elevará el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 9% a 12%: Esta medida tendrá un impacto directo sobre la inflación a muy corto plazo, a mediano plazo tiende a disminuir el ingreso personal disponible y la demanda (el consumo). El gobierno pareciera haber aprendido que bajar los impuestos, es una política pro-inflacionaria (aumenta la demanda, y en una economía funcionando a plena capacidad, como la nuestra, y sin inversión, eso sólo trae más presiones inflacionarias); o quizás es sólo un accidente. En cualquier caso, sorprende que escoja subir el IVA y no resucitar el IDB o el ITF, impuestos más fáciles de recaudar y bastantes menos eficientes, que causan mayor distorsiónc (como me dicen algunos por ahí, "¡no les des ideas!").

- Incremento del salario mínimo de 20%, en dos tramos de 10%: Con la inflación de los últimos doce meses por encima de 30% y las proyecciones hacia finales de año en la vecindad de 40%, esto equivale a una significativa pérdida de poder adquisitivo. Por supuesto, la mayoría de los voceros de oposición se quejan de que es poco, de que los trabajadores están perdiendo poder adquisitivo; pero la verdad es que si el Presidente hubiese decretado un aumento mayor, lo tendría que pagar a punta de imprimir dinero, con más inflación, cosa que también habría levantado una enorme ola de protestas. ¿Y entonces? ¿Qué hacer? Buscarse un socio en el sector privado y promover mayor competencia por los salarios en el mercado laboral; de lo contrario siempre vamos a estar en estar trampa: Aumentar el sueldo poco, y perder poder adquisitivo; o aumentar bastante e imprimir dinero para pagar, crear más inflación; y perder el mismo poder adquisitivo (pero proclamando un aumento nominal mayor). Ese es el problema de tener una pila de salarios en la económía que producen muy poco o nada. En cualquier caso, también llama la atención aquí que la decisión de reducir el salario real, inevitable, por la vía de un menor aumento nominal, y no de uno mayor, pagado a punta de imprimir (más) dinero (y aún más inflación).

- Se reducirá el gasto en 6% contra lo presupuestado: Aunque el Presidente no lo especificó, me imagino que este 6% se lo habrán “soplado” antes de la cadena y es en términos reales, no nominales. Si se recorta el gasto nominal en 6%, con la inflación entre 30%-40%, la caída real del gasto es prácticamente la mitad. El gasto será ahora 18% menor que en 2008, lo que agotará el combustible que mantenía vivo el crecimiento.

- Se recalculará el presupuesto con el barril de petróleo a 40 dólares (el presupuesto 2010 se hizo a 60 dólares por barril, y el año pasado se registró el precio promedio del barril en 88 dólares, así que la reducción es muy significativa). La diferencia entre el nuevo precio y el gasto, tomando en cuenta las medidas anteriores, se financiará vía endeudamiento interno (eso significa que los bancos aumentarán la diferencia entre la tasa activa y la pasiva, pagándole cada vez menos intereses a los ahorristas por su dinero... si el gobierno les impide hacer esto, empezarán a sufrir pérdidas... hasta que se nieguen a seguir y sean nacionalizados).

En el fondo, salvo el anuncio del IVA, ninguna de estas medidas son las verdaderas medidas anti-crisis. De allí que la cadena para anunciar las medidas que nos van a ayudar a sobrellevar la crisis se haya dado en medio de ese ambiente de euforia y sonrisas. Allí no había ninguna señal de tiempos difíciles, ninguna expresión de “la cosa está jodida”(quizás con la salvedad de Alí Rodríguez), allí todo eran aplausos. Las verdaderas medidas anti-crisis que está aplicando el gobierno vienen siendo ejecutadas desde finales del año pasado, y no serán anunciadas de manera formal por el Presidente.

El verdadero paquete anti-crisis:
- Reducción de las asignaciones de divisas a tasa de cambio oficial en más de 30%: De acuerdo con el website de CADIVI, las aprobaciones de liquidación de divisas (ALD) se han reducido de 210 millones de dólares al día, a 135 millones de dólares al día. Todas las semanas se siguen anunciando los códigos de importación que son eliminados del acceso a CADIVI, y todas las semanas esos productores/importadores se trasladan al paralelo. En la última semana se eliminaron 122 códigos arancelarios, que afectan a más de 1.500 productos.

- Depreciación del bolívar en el mercado paralelo: Desde finales del año pasado, la cotización del bolívar en el mercado paralelo se ha depreciado 40%, más de 100% en los últimos 12 meses, y se seguirá deslizando.

- Traslado de reservas al FONDEN para ser liquidadas en el paralelo, y poder así el gobierno beneficiarse de la depreciación, sin devaluar. Por eso el sábado no se anunció ninguna devaluación. No hace falta.

- Ventas de las reservas en oro del BCV, con dos fines:
a)Obtener dólares que se pueden vender en el mercado paralelo para cubrir la brecha fiscal (a costa de la descapitalización del BCV), y
b)Obligar al BCV a declarar ganancias sobre la venta del oro (por la diferencia en el valor de mercado, y el valor que tenía en los libros del BCV); y solicitar al BCV que le transfiera al gobierno esas ganancias, lo que equivale a enviar camiones con efectivo desde la Casa de la Moneda hacia el Ejecutivo.

- Ajuste de la unidad tributaria en 19%, cuando la inflación fue de 32%: Esto equivale efectivamente a un incremento en la tasa del impuesto sobre la renta.

- Tomar control del aparato agro-alimentario privado del país, una fuga hacia ese futuro en donde el precio del petróleo no se recupera y el gobierno es capaz de decirle a la gente: “Menos mal que tomamos control de los alimentos, porque los capitalistas pretendían beneficiarse de la crisis”. Esto le traerá ganancias a corto plazo, pero a mediano acabará con la capacidad productiva del país.

Con este conjunto de medidas, anunciadas y no, el gobierno tratará de ir sobrellevando la crisis, mientras le prende unas velitas al capitalismo a ver si el petróleo se recupera. Si eso no ocurre hará falta un tercer paquete. Giordani ya ha empezado a hablar de impuestos a la adquisición de divisas oficiales para ciertos rubros “no prioritarios”, lo que en la práctica equivale a crear un sistema de cambio diferencial idéntico al de Lusinchi. Quizás vengan entonces también el IDB o el ITF, la devaluación y por último, sólo en última instancia, el aumento de la gasolina. En pleno siglo XXI, el país volvió a votar SI y tomó un tren expreso de vuelta a 1985. Nuestra realidad es circular. Estamos allí otra vez, en la antesala del Caracazo.

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Para El Universal, Viernes 27/03/2009

3 comentarios:

Luis Miguel Mulet Molina dijo...

Estimado Miguel Angel, Muy buen analisis! En mi opinión no solucionaron las dos mayores distorsiones en la economía: el tipo de cambio y el precio de la gasolina. El mayor cambio fué en CADIVI y no fué anunciado en el plan "anti-crisis", al traspasar 122 códigos arancelarios de la Lista 1 a Lista 2, afectando 1500 productos los cuales ahora irán al dólar paralelo. Saludos, Luis Mulet

. dijo...

Muy buen análisis. Ya lo puse en mi Blog. Y también te dejé allí un premio: http://libertadpreciadotesoro.blogspot.com/2009/03/premio-recibido-y-transferido.html. Saludos. Magda

lorenaliendo dijo...

Saludos, Miguel:
Aunque tengo el pálpito que no me asistirá la razón, guardo una esperanza falaz de que tus dotes clarividentes no estén tan afinadas en relación al panorama que esbozas en tu artículo. Pero ya veremos... Es que, no sé por qué, lo que decía J.M. Keynes ("In the long run we are all dead") no me termina de tranquilizar {^;^]
Feliz fin de semana