jueves, 21 de mayo de 2009

Con cuatro trimestres así...

Con alguna demora y no sin una buena dosis de maquillaje, salieron esta semana los resultados del primer trimestre. La economía (0,3%) y las importaciones (6,4%) continúan creciendo, y estamos ahorrando un montón de plata en el exterior (si no la usamos ahora, ¿cuándo?). Esos son los mensajes que los interlocutores oficiales han extraído de las complejas estadísticas y puesto en el mostrador a los consumidores venezolanos. No hay que ser electricista para darse cuenta de los cables pelados que, a flor de piel, presenta el reporte del BCV y omite la limitadísima lógica de nuestros intérpretes.

Entre enero y marzo nuestra balanza de pagos, que resume las transacciones que ejecuta el país en dólares, sufrió una pérdida de 15.261 millones de dólares. Esa cifra a su vez es el resultado de dos déficits. En cuenta corriente, las importaciones han superado las exportaciones en 3.533 millones de dólares, en esencia por la caída de 55% en las exportaciones petroleras. En cuenta de capital el déficit reportado fue de 10.522 millones de dólares, según el BCV, por “el aumento de los activos externos de los sectores público y privado”. Lo demás son errores y omisiones.

Desde el ejecutivo y el BCV (ya viene a ser lo mismo) se ha enfatizado que la caída en cuenta de capital no debe preocupar, puesto que se debe al traslado de reservas desde el BCV al FONDEN (12.299 millones de dólares). Se insiste en la noción de que salieron de un bolsillo para entrar en otro. Como si el dinero hubiese sido transferido para estacionarse en FONDEN y no para ser utilizado. Como si FONDEN tuviese los mismos mecanismos de rendición de cuentas y reporte a que están sujetas las reservas internacionales. Una vez más, la cohorte oficial pretende convencernos de que las reservas y el FONDEN son lo mismo, de allí la sinvergüenzura de Merentes, proponiéndole al directorio del BCV agregar en la cuenta de reservas los supuestos depósitos del FONDEN.

El gobierno insiste en que cuenta, además de los 29.555 millones de dólares de reservas, con otros 27.811 millones de dólares. Ambas cifras ya han sido incorporadas al reporte del BCV como “posición neta acreedora frente al exterior”. Representan 14 meses de importaciones (que podrían ser unos 9) y 10 meses de importaciones más mercado paralelo (que podrían ser 6). Otra vez, nuestro Bernie Madoff envuelto en la túnica de Némesis bolivariana. Y si eso es así, si tenemos tanto real, ¿por qué el dólar paralelo se depreció 100% en doce meses? ¿Por qué CADIVI redujo sus asignaciones de divisas en 29% en enero y febrero, y otro 59% en marzo? Si las importaciones crecieron realmente 6,4%, con esa colosal caída en las asignaciones de CADIVI, deben haber sido hechas a través del paralelo. ¿Y el efecto inflacionario de pasar de 2,15 al innombrable? Aún no aparece. En cualquier caso, la depreciación del paralelo y la caída en las asignaciones oficiales de CADIVI, que ha vuelto a poner al sector privado de rodillas, no son consistentes con la posición en divisas que reporta el BCV. Y en cualquier caso, con cuatro trimestres así, acabaríamos con todo (incluyendo lo que no tenemos). Como diría la virreina de Caracas: Esa es nuestra forma de ser.

Para El Universal, 22/05/2009

1 comentario:

Esteban dijo...

Excelente articulo Miguel.
Como se lo explicamos a Juan Bimba?
Como hacer entender que un pais monoproductor es criticamente vulnerable?

Saludos y sigue adelante!