miércoles, 6 de mayo de 2009

Dólar Paralelo: ¿Cuánto es “suficiente”? (versión ampliada)

La caricatura en que vivimos por estos días me obliga a escribir un artículo sobre el dólar en el mercado paralelo sin llegar a mencionar la cotización de forma específica. No por eso será menos interesante. Esta semana, conversando con un amigo de esos que todavía le quedan a uno en el gobierno, esos que están dando la batalla desde adentro contra la barbarie (y, peor aún, a ratos también contra sí mismos), y me decía que la depreciación del bolívar en el mercado paralelo ya era “suficiente”: 100% en doce meses ya es lo que se requiere para compensar la caída estimada de 53% en las exportaciones petroleras. Según esta línea argumental, en este mercado ya ha ocurrido todo lo que iba a ocurrir, y de aquí en adelante lo que cabe esperar es cierta estabilidad, acaso también alguna tendencia a la baja. No estoy tan de acuerdo.

Todo pasa por entender qué es “suficiente”. Tengo la impresión de que la mayoría de los venezolanos cuando piensan en la cotización del dólar en el mercado paralelo lo hacen utilizando el esquema mental aprendido en los libros de texto, según el cual existe un límite a la demanda de divisas cuando quien las despacha es el Banco Central. ¿Qué quiero decir con esto? Anteriormente, cuando el BCV monopolizada la oferta de divisas, quienes adquirían dólares entregaban bolívares a cambio. Estos bolívares salían de circulación, dejaban de ejercer presión tanto sobre la cotización del dólar, como sobre los precios. Por eso las salidas de capitales en Venezuela siempre coincidieron con inflaciones muy moderadas. Si la demanda de dólares era muy grande, la economía gradualmente se iba quedando sin bolívares, lo que provocaba una reacción en la tasa de interés. Eso es lo que prescriben los libros de texto para las economías en donde el BCV monopoliza la venta de divisas y manipula el sistema cambiario, sea fijo, de bandas, crawling-peg, etc.

El arreglo cambiario de Venezuela hoy en día no tiene nada que ver con los libros de texto, al menos no con los que uno conoce, con los que se enseña por ahí, en lugares donde prevalece el sentido común. Ahora cuando el gobierno oferta divisas de forma directa en el mercado paralelo, para beneficiarse de la depreciación del bolívar, sin devaluar, lo hace de forma independiente al BCV. Los bolívares con que los venezolanos adquieren esos dólares (o los bonos que después intercambian por dólares), no salen de circulación, sino que vuelven a ser inyectados por el gobierno a través del gasto público. En esta circunstancia, predecir cuándo la demanda de divisas va a estar satisfecha es muy difícil, si no imposible. ¿Cuánto era necesario, “suficiente”, para satisfacer la demanda de divisas durante el gobierno de Herrera, o en la administración Lusinchi? ¡Infinito! Porque aunque la gente entregaba los bolívares en el BCV, éste último le facilitaba financiamiento monetario al gobierno, es decir, seguía imprimiendo dinero, que a su vez seguía demandando dólares en el BCV, y así sucesivamente. Un proceso así nos llevó a agotar completamente nuestras reservas a finales de 1988. Lo demás es historia.

Por otra parte, es impresionante la estrecha relación que existe entre la cotización del dólar en el mercado paralelo, y la relación de liquidez monetaria a reservas. Al cierre de Abril, esa cifra se encontraba muy próxima a 6,62 bolívares de liquidez a dólar de reservas. Hay que tener en cuenta que este resultado ocurre luego de cuatro meses en los cuales, siguiendo el patrón estacional, la liquidez cayó en 0.2%. A partir de aquí es cuando empezará a crecer. No hay forma de prever cómo la relación liquidez a reservas podría estabilizarse por debajo de la actual, si la liquidez es ahora cuando empezará a crecer y las reservas es ahora cuando empiezan a sentir más presión. De allí el truquito propuesto por Gerentes, de contar dentro de las reservas las transferencias de divisas hechas por el BCV al FONDEN, independientemente de que esos fondos no los administran el ente emisor, o de que probablemente ya quede muy poco de ellos. Quienes intervienen en el mercado paralelo venezolano saben bastante más que eso.

Una más. Si lo vemos desde el punto de vista comercial, y hacemos el cálculo de a cuánto estaría la tasa de cambio si desde enero de 1990 hubiésemos devaluado todos los meses la diferencia entre la inflación doméstica y la de nuestros socios comerciales, la tasa de cambio que prevalecería hoy en día estaría alrededor de 6,88 bolívares por dólar. A esa tasa, los precios de las cosas en dólares en Venezuela se empiezan a parecer a los que se observan en el exterior.

Dos preguntas frecuentes que la gente me hace en relación a la cotización del paralelo:

1) ¿Con la emisión de bonos que está anunciando el gobierno, no pueden inundar de dólares el mercado paralelo y tumbar la cotización?
R.- Esto hay que verlo de forma más amplia que el fenómeno puntual. El año pasado, la acumulación de activos privados en el exterior superó los 18.000 millones de dólares. Es decir, este es el monto que el gobierno le facilitó al sector privado, o en otras palabras, ese es el costo de mantener el paralelo en 3,2 bolívares por dólar durante seis meses, y en 5,5 bolívares por dólar durante otros seis. Este año 2009, no hay forma de que el gobierno pueda intervenir en el mercado paralelo a ese ritmo. Tendría que sacrificar la mitad de los ingresos por exportaciones petroleras. Esto no va a pasar.
2) Las emisiones de títulos de deuda en moneda local, ¿No absorben bolívares, y bajan la demanda de dólares?
R.- Hay que recordar que el gobierno no es el BCV, que emite títulos para absorber dinero. El gobierno emite títulos para recaudar dinero, para financiar el gasto; de manera que, más temprano que tarde, esos bolívares terminan por salir a la calle de nuevo. La absorción sólo es temporal, por el tiempo en que tardan entre que recogen el dinero y que se lo gastan. Pero con el desespero que se respira por ahí, ¡probablemente se lo hayan gastado hasta antes de recaudarlo!

Todavía una más. Quienes están ejerciendo mayor presión en el mercado paralelo son empresas próximas al gobierno que han sido desplazadas de CADIVI. Si ellos están dispuestos a pagar la cotización de hoy en día, conociendo como presumiblemente conocen, más que nosotros, ¿qué quedará para los demás?

1 comentario:

Henkel Garcia dijo...

Miguel Angel,
Super de acuerdo con lo que planteas en el articulo, de hecho, desde hace tiempo le hago seguimiento en mi blog a la relacion entre el precio del dolar permuta y el precio del dolar implicito liquidez-reservas...
Como tu dices la relacion es impresionante. La grafica vale mas que mil palabras

http://algodeeconomia.blogspot.com/2009/04/dolar-implicito-vs-dolar-permuta-abril.html