viernes, 20 de noviembre de 2009

Resultados 2009 (3T) y Escenario 2010

De acuerdo con el informe del BCV, la producción de nuestra economía ha caído 4,5% durante el tercer trimestre, una reducción de 2,2% en los primeros nueve meses. Más allá del número, hay que prestarle más atención al contexto en el que ha ocurrido el resultado, y algunas de las estadísticas en detalle que subyacen a éste cifra agregada general.

En relación con el contexto, es necesario examinar el resultado económico de Venezuela a la luz de:

1) Aunque la mayoría de las economías del mundo han experimentado episodios similares desde la crisis del 2007, a estas alturas del juego ya han dejado lo peor atrás y se puede decir que vienen de regreso. El consenso de los analistas en torno a la recuperación económica proyectada para 2010 es casi tan modesto como unánime, con dos excepciones: Hungría (-1,0%) y Venezuela (-3,4%). Nuestro país parece ser el único para quien el próximo año será todavía más difícil que éste (-3,0%).

2) No se puede considerar la caída en la producción sin tener en cuenta que el propio gobierno decidió a comienzos de año sacrificar reservas internacionales y ejecutar un programa de endeudamiento público muy agresivo para tratar de mantener a flote la economía venezolana. En los nueve primeros meses del año Venezuela perdió 25% de sus reservas internacionales, equivalentes a 9.713 millones de dólares. En ese período, la deuda pública externa creció 19%, 9.030 millones de dólares que ahora nos dejan con un total de 55.685 (hasta el cierre de Octubre, pero hay más deuda en camino). A nivel interno también se emitieron 18.445 millones de bolívares fuertes, que aumentaron la deuda pública en moneda local en 60%. Es a la luz de ese endeudamiento masivo que se debe considerar la caída registrada en la producción.

3) La prima de riesgo de Venezuela ha empezado a crecer de nuevo, aún en presencia de la recuperación de los precios del petróleo: La nación ha seguido montando cantidades cada vez más grandes de deuda sobre el mismo stock de activos (o menor, dada la combinación entre depreciación y ausencia de inversión). A comienzos del año y calculando el PIB a tasa oficial (2.15), la deuda pública representaba 18% del tamaño de nuestra economía. Ahora se encuentra alrededor en 24%. Esa es el artificio contable que utiliza el Ministerio de Finanzas para sostener que nuestro endeudamiento sigue siendo “muy razonable”. Si se calcula a tasa paralela, la deuda representa 50% de nuestra producción nacional, a M2/RIN (6.7 VEF/Dólar) alcanza 58% del PIB. En 1998 nuestra deuda total representaba 29% del PIB.

En relación con los detalles que subyacen al desenvolvimiento del crecimiento, vale la pena prestarle atención a:

a) Se acentúa la tendencia de cambio en la propiedad de los medios de producción: En los últimos dos años el PIB público ha crecido 27% y el privado ha caído -3%. En éste último trimestre, aunque el título del informe del Banco Central resalta el crecimiento de la actividad no petrolera (6,4%), la actividad económica privada presenta una sólida caída de 5,8%.

b)Dos de los tres sectores que registran dos tercios del empleo en Venezuela sufrieron caídas muy importantes: Comercio (-11.5%), Manufactura (-9.2%); siendo la excepción construcción (4.3%).

c)El volumen de producción petrolera continúa cayendo con fuerza: Tras registrar -5,0% en el primer trimestre y -3,8% en el segundo, en el tercer trimestre se registró otra caída de 9.5%. Aunque el gobierno insiste en que esa caída se debe al recorte de las cuotas OPEP, la verdad es que Venezuela tiene años produciendo por debajo del nivel que le corresponde según la distribución del cártel petrolero.

d)Las importaciones, tras mantenerse relativamente estables aún en presencia de la caída en el ingreso petrolero durante el primer semestre, han registrado una caída de 40% en el tercer trimestre, 44% en el caso de las importaciones no petroleras. Dado que muchos sectores productivos dependen de las importaciones de materias intermedias, y que prácticamente todo el sector comercio está basado en la disponibilidad de bienes importados, esta caída representa el punto inicial en el dominó de nuestra capacidad productiva.

Con base en estos resultados, y en la proximidad de un año electoral, se pueden delinear algunos rasgos del escenario económico en la que nos veremos el próximo año:
• El año electoral provocará una aceleración en el gasto público y – con el apoyo del BCV – una expansión de la liquidez mayor a la registrada en 2009 (+35%)
• El empuje de demanda y la expansión de liquidez, en una economía sin inversión productiva que está perdiendo potencial de producción debido a la depreciación a las estatizaciones, se traducirán en una inflación superior a 40%
• La expansión de liquidez no se producirá en términos reales, toda vez que la tasa de crecimiento de la liquidez podría ser similar e inclusive menor a la tasa de inflación: No cabe esperar una recuperación importante del crédito (que depende de la liquidez en términos reales)
• El gobierno se ha fijado como meta alcanzar una cifra de crecimiento positiva (0,5%-1%) a costa de una alta inflación - dados los resultados recientes, es más probable que ocurre una recesión (2-3%)
• El gobierno podría devaluar la moneda a 3.15 entre enero-marzo (45%), pero el impacto de esta medida será amortiguado por el hecho de que una proporción cada vez mayor de la economía funciona (hace pricing) con base en el paralelo
• El crecimiento de la liquidez, las tasas de interés reales negativas, la aceleración de la inflación y la incertidumbre seguirán alimentando la demanda en el mercado paralelo… Es difícil predecir hasta cuándo el gobierno estará dispuestos a endeudarse para seguir vendiendo dólares “baratos” al sector privado… No parece probable que puedan mantener estable la cotización