miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿Qué leer (o qué regalar) en Navidad? (versión ampliada)

Harold Bloom decía que la lectura nos devuelve la otredad, ya sea la de uno mismo, o la de los demás. Eso equivale a decir nos abre la posibilidad de vivir otras vidas. Estoy convencido de que ese hábito de sentarnos a escuchar en silencio el pensamiento de los demás guarda en sí la esencia de la virtud que nos hace falta para hacerle frente a las dificultades de nuestros días. Lo que sigue no me lo ha pedido nadie “con verdadera devoción” (como escribe uno de nuestros ilustres recomendadores de libros), ni tampoco un recuento exhaustivo de todo lo que hay en el mercado; es apenas una pequeña memoria de lo mejor de lo poco que he sido capaz de leer.

El Tigre Blanco (Aravind Adiga) es de lejos lo mejor que he leído este año. Adiga, nacido en Delhi en 1974, criado en Australia y graduado de las universidades de Columbia y Oxford, ha escrito un extraordinario retrato de esa enorme masa de contradicciones que es India. La historia está contada por Balram Halwai, filósofo y asesino, que ha logrado salir de la casta de los sirvientes y convertirse en un exitoso empresario. Una noche, Balram lee en la prensa que el Presidente de China hará una visita de Estado a la India, para aprender cómo sus habitantes han desarrollado su vibrante espíritu empresarial. Decide entonces escribir una serie de siete cartas, en donde repasa su vida y le explica al premier chino el origen de la “capacidad emprendedora” india. No se encuentra allí donde el gobierno lo llevará durante su visita: “Un hecho cierto sobre India es que usted puede agarrar todo lo que le diga nuestro primer ministro durante su visita y voltearlo por completo, y entonces encontrará la verdad acerca de ese hecho”.

También me ha impresionado mucho mi primera lectura de Aruki Murakami: La caza del carnero salvaje. El ritmo aquí es menos trepidante, predomina ese estilo hipnótico y hasta opiáceo (Rodrigo Fresán dixit) de Murakami. Un joven publicista utiliza en una de sus campañas una imagen idílica e inofensiva en donde se encuentran unas ovejas pastando en la montaña, y entre ellas, un carnero. Esta imagen lo coloca en la mira de un poderoso grupo industrial, que se encuentra tras la pista del carnero. Y es que el animal, una suerte de santo grial que encierra el secreto del poder, sólo se deja ver por aquellos a quienes él escoge. A partir de aquí el joven se lanza a la búsqueda del carnero y del lugar de la fotografía. Tiene apenas un mes. No tiene margen para el fracaso: El grupo tras el carnero tiene fuerza para aniquilarlo física y emocionalmente.

He leído también un par de fascinantes libros de Orhan Pamuk (Otros colores y El castillo), aunque para los no iniciados en su obra siempre es mejor tratar de entrar de la mano de Nieve. Entre los libros de no-ficción (non-fiction), lo mejor que cayó en mis manos es La era de lo impensable: Por qué el nuevo desorden económico mundial nos continúa sorprendiendo y qué podemos hacer al respecto (Joshua Cooper Ramo). Uno más, antes de la recomendación final: No hay nada más conveniente para ser utilizado como literatura de poceta que la recopilación de artículos, escritos libres, opiniones y ensayos El mundo según Cabrujas.

Y no se puede dejar por fuera a Rafael Cadenas, la mejor noticia, de las muy pocas buenas, que recibimos este año. Aunque la poesía es un terreno resbaladizo en donde no se encuentran a gusto la mayoría de los lectores, quienes quieran aproximarse a Cadenas lo pueden hacer a través de En torno al lenguaje, Conversaciones con Walt Whitman, o mejor aún, Entrevistas con Rafael Cadenas. Este último es una extraordinaria recopilación de las pocas entrevistas que ha dado el poeta a lo largo del tiempo, contiene su filosofía, sus propósitos, y también su forma de aproximarse al hecho de vivir. “Cada quien parece que gritara: ‘No me quiten mi mentira que me derrumbo’. Cuando alguien, un aguafiestas, un hombre del subterráneo, sale desde la oscuridad con sus revelaciones lo tachan de loco. ‘Echemos al desadaptado que viene a perturbar… Aquí sólo se aceptan personas que se guíen por ese sólido sentido común sobre el cuál se asienta nuestra civilización’. Mientras exista alguien que no esté contento consigo mismo y con el mundo, hay esperanza de redención”. Maestro, vaya su palabra por delante.

Para El Universal, 18/12/2009

1 comentario:

Consultores Sociopoliticos E O dijo...

Miguel el Libro de tu pana "Detras de la pobreza. Diez años despues" Sera que te lo tengo que regalar!! Un abrazo Luis Pedro