martes, 23 de febrero de 2010

Entrevista a Rodrigo Vergara, nuevo Presidente del Banco Central de Chile: La visión del nuevo consejero del Banco Central en su primera entrevista en el cargo

"En términos personales, y dado todo el trabajo que realicé con ellos, considero que el gabinete (de Piñera) es de lujo", dice el economista, recordando su labor en la campaña del ahora Presidente electo. ¿Se siente el hombre del futuro ministro de Hacienda en el Banco Central? "No, en absoluto", responde.

Alejandro Sáez Rojas
Participó intensamente en los Grupos Tantauco. Sonó fuerte como uno de los ministros de Sebastián Piñera, si el entonces candidato ganaba la Presidencia. Incluso apareció el primer día de la franja televisiva como uno de los expertos que proponían los cambios que se necesitaban en Chile. Pero hoy mira la coyuntura política desde otra vereda. Como una persona de sensibilidad de la centroderecha, la Presidenta Bachelet optó por él para suceder a Jorge Desormeaux como consejero del Banco Central. Y desde ese cargo, participar de política contingente ya no tiene lugar.
Sólo en el plano personal, y dado los vínculos que tiene con quienes acompañarán a Piñera, revela que, para él, el nuevo gabinete "es de lujo" y que Felipe Larraín y Juan Andrés Fontaine "no tendrán problemas de coordinación". En su primera entrevista, tras su nombramiento, repasa la coyuntura macro y los desafíos que tiene el instituto emisor.
-Usted compartió estrechamente con Felipe Larraín, el nominado ministro de Hacienda, en la campaña de Piñera y en los Grupos Tantauco. ¿Se sentirá el hombre de Hacienda en el Consejo del Banco Central?
"No, en absoluto. Efectivamente conozco a Felipe Larraín hace muchos años. Fuimos colegas en la Universidad Católica. No obstante, una cosa es ser amigo y otra es la independencia a la hora de tomar decisiones de política monetaria".
-Considerando que luego asumirá Piñera y que la presidencia del Central se renueva en dos años, ¿usted llegó al Banco para ser su presidente?
"Llegué para ser consejero. Y la decisión respecto del próximo presidente la toma el Presidente de la República".
-¿Y es su aspiración ser presidente del Banco Central?
"No corresponde que ninguno de los consejeros nos refiramos a ese aspecto".
-Si eventualmente continuara usted como consejero, ¿lo haría hasta el final de su período de diez años?
"Mi intención es cumplir con ese objetivo".
-Habiendo participado activamente en los Grupos Tantauco, ¿cómo evalúa el gabinete del Presidente electo?
"Es claro que, en términos institucionales, no corresponde hacer una evaluación del gabinete. Ahora bien, en términos personales, y dado todo el trabajo que realicé con ellos, puedo decir que es un gabinete de lujo".
-¿Cómo puede contribuir el BC a cumplir las metas del 6% del Gobierno de Piñera?
"El Banco Central tiene un objetivo claro que está en la ley. Que es la estabilidad de precios y el buen funcionamiento de los pagos internos y externos. Esa es la forma que tiene el Banco Central de contribuir al desarrollo del país más allá de quién esté en el poder. En todo caso, dadas las brechas hoy existentes, un crecimiento de esa magnitud es posible por un tiempo. Más allá de eso dependerá de otros factores".
-¿El desafío principal que tiene hoy el Banco es retirar el estímulo monetario en el momento adecuado?
"El desafío principal que tiene el Banco es mantener la inflación la mayor parte del tiempo en el rango meta. Las proyecciones de mercado a dos años plazo están ya en ese rango. Ciertamente el retiro de los estímulos monetarios es un tema complejo. Cuando empiece el proceso de normalización de la política monetaria, debe hacerse con bastante cuidado. Si uno lo hace con demasiada anticipación, corre el riesgo de producir un efecto negativo sobre la reactivación. Si uno lo hace demasiado tarde, corre el riesgo de que la inflación supere los rangos metas que nos hemos propuesto".
-Con el balance de riesgos actual, ¿cuál es el escenario más probable?
"En términos de tasas de interés, es que se mantengan hasta al menos el segundo trimestre, como lo dijimos en el último comunicado de política monetaria".
-El último comunicado hacía referencia también a un crecimiento mayor al previsto de la demanda interna...
"Efectivamente la demanda interna está bastante dinámica y desde el punto de vista de la actividad es una señal positiva".
"Pero esta constatación no nos ha hecho cambiar la expectativa de cambio en la política monetaria".
-¿Se puede sufrir en Chile la disyuntiva de amenazas de inflación y una recuperación que aún es reciente en el país?
"Afortunadamente la recuperación en Chile ya está tomando forma. Y la inflación, y las mediciones de inflación subyacente, siguen bastante bajas. Eso de alguna forma avala este escenario que tenemos de retiro de los estímulos monetarios. No quiero que se me interprete mal. Los riesgos siempre existen, pero por ahora estamos en una situación que parece confortable para el manejo de la política monetaria".
-La reposición del impuesto de los combustibles, ¿tendrá un efecto muy importante en la inflación?
"Dos cosas sobre ese tema. No corresponde al Banco Central emitir un juicio en una materia específica de Hacienda, como es un impuesto".
"Lo segundo es que en las proyecciones de inflación se considera que el impuesto vuelve a su nivel inicial".
"Considera la ley tal cual está hoy día. Sobre el mérito de subirlos, no corresponde al Banco Central pronunciarse. Nosotros lo tomamos como un dato y, si cambia, tendremos que modificar nuestras proyecciones".
Dólar: "Cuidado con pensar que la intervención es una panacea"
-¿El no intervenir el dólar en el Banco es un dogma?
"No hay nada de dogma y hay que ser tremendamente pragmático con las intervenciones. Si la herramienta para hacer una intervención es usada muy frecuentemente, pierde eficacia y no quieres eso. Lo que se quiere es usarla cuando el tipo de cambio esté evidentemente desalineado de los fundamentos de largo plazo y solamente en esas ocasiones. Lo que también es claro, es que el tipo de cambio fijo o rígido para una economía pequeña y abierta como la chilena no es bueno. Es importante en ambos aspectos".
-¿Pero existe un cierto sesgo a intervenir cuando el peso se deprecia?
"No hay un sesgo al respecto. Se ha intervenido en ambos casos. Lo único que digo es; cuidado con pensar que la intervención es una panacea. Tal como lo dijo el presidente del Banco Central, cuidado con la adicción a la intervención, por lo tanto tiene que ser en casos muy calificados".
-Un estudio del Banco Mundial sostuvo que la intervención del tipo de cambio podía tener efectos positivos en la inversión y en el ahorro. Chile en los 90 estaba con un dólar con bandas y fue el período donde más se creció...
"A mí no me parece que la evidencia de ese estudio sea muy concluyente. Más bien tengo la sensación de que el tipo de cambio flexible con que cuenta Chile hoy, dado el desarrollo que tiene la economía, es la mejor opción de política cambiaria para el país. Que tengamos situaciones excepcionales donde intervenir está bien. Me parece que en situaciones excepcionales se justifica intervenir".
-¿El tipo de cambio real con un dólar cerca de $500
es un tipo de cambio de equilibrio?
"El Banco Central lo dijo en el IPoM: el tipo de cambio real está dentro de los niveles que se consideran coherentes con sus fundamentos de largo plazo. Eso no ha cambiado pese a la subida del tipo de cambio nominal desde entonces (debe recordarse que el dólar también se ha apreciado en el resto del mundo)".
Crecimiento: "Es probable que en el último par de años el BC haya sido algo optimista"
-El hecho de que la recuperación esté tomando forma ya, ¿dónde nos deja hoy en el rango de crecimiento que proyectaron para el año?
"Las proyecciones del Banco Central son un crecimiento entre 4,5 y 5,5%. Creo que estamos encaminados a ese rango. Lo interesante es que inicialmente el mercado estimaba que el rango era algo optimista, porque estaba en promedio por la parte baja. Ahora el mercado está en la parte media. Estamos con una recuperación interesante y creo que un crecimiento dentro del rango que ha dicho el Banco Central es perfectamente factible".
-El Banco Central, usted mismo lo señaló en 2008, estaba siendo muy optimista y proyectaba un crecimiento de 4,5% y en la práctica fue incluso más bajo del 4% que se acercaba más a su opinión... ¿El Banco Central juega un rol en el sentido de manejar las expectativas?
"En términos de crecimiento, definitivamente no es rol del Banco Central ser optimista o pesimista. El rol del Banco Central es ser lo más realista posible. Ahora, por supuesto, comete equivocaciones. Todo el mundo comete equivocaciones. Es probable que en el último par de años haya sido algo optimista".
-Pero por ejemplo si el Banco Central hubiera proyectado a principios de 2009 una recesión, ¿no podría haber sido interpretado como echarle bencina a la hoguera?
"Es que no era tan fácil proyectarla. No me cabe duda de que el Banco Central si hubiera estado convencido de una proyección de ese tipo, la hubiese entregado. Esto es parte de los problemas tradicionales en las proyecciones".