viernes, 24 de septiembre de 2010

Luis Pedro España: ¿Qué significa ganar? (vetado por El Nacional de hoy)

Abajo reproduzco el artículo de Luis Pedro España, que iba a salir en su columna de todos los viernes en El nacional, pero no salió, debe haber sido vetado por el contenido electoral. Pero bien que vale la pena leerlo. En resumen ejecutivo: Se gane o se pierda, como quiera que eso se defina, el mundo no se nos acaba el domingo, y la lucha sigue. Para todos aquellos que nos han vendido esta elección como el ahora o nunca, típicos farsantes y/o eufóricos a los que aludo en mi columna de esta mañana en El Universal.

¿QUÉ SIGNIFICA GANAR?
por Luis Pedro España N.


El próximo domingo habrá elecciones. Otras elecciones donde la epopeya gubernamental la pretende como decisiva y definitoria de los acontecimientos por venir. No es cierto. Los países no nacen o mueren una madrugada de resultados electorales. Los países siguen, acumulan, aprenden (aunque luzca tarde) y finalmente cambian por más que se quiera detener la propia historia.
Esa manía de proponer episodios al modo “todo o nada”, no sólo es ajena a la dinámica de cualquier país, sino que sólo cabe en quienes pretenden hacer de su hegemonía la única razón de ser.
Puede que quien asume tal perspectiva ciertamente se le va la vida si no logra sus objetivos, pero para todos los demás se trata de otra cosa. Sí se gana, es el comienzo para hacer las cosas diferentes y relanzar al país por el camino del desarrollo democrático y plural. Por el contrario, si se pierde, simplemente estaremos en presencia de una posposición de lo que finalmente ocurrirá, el cambio, aunque en condiciones más precarias y con mayores problemas para recuperar lo perdido.
¿Qué significa ganar? Obviamente cualquiera entiende que ganar supone tener la mayoría de los diputados en la Asamblea. En condiciones normales podría decirse que eso es así, pero en la particularidad del caso de la representación política en Venezuela, la cosa puede ser más compleja.
No han sido pocos los que han tratado de explicar el porqué bajo la actual forma de representación política es posible que una mayoría en votos ni de cerca se parezca a lo que se obtiene en cantidad de curules. No se trata de trampas, ni principalmente de las triquiñuelas en las que se incurrió con el asunto de los circuitos reformados. Se trata de que al pasar de un Congreso Nacional de dos cámaras a una Asamblea Nacional de una sola, se mantuvo la sobrerrepresentación de las entidades federales menos pobladas, lo que hace que con menos votos puedan obtenerse más diputados, según la circunscripción.
Es precisamente en las zonas del país menos pobladas, y consecuentemente más dependientes del Estado, donde con menos votos se obtienen más diputados, mientras que en las zonas más pobladas se necesitarán muchos más votos por representante.
Dicho esto es posible, que aún con una mayoría de votos la oposición no tenga ni de cerca la mayoría de la Asamblea, con lo cual en términos convencionales habría perdido, pero en términos políticos habrá ganado. No sólo porque tendrá el voto popular, lo cual lanzará al gobierno por segunda vez en estos años a ser minoría, sino porque este gobierno se verá obligado a tener que calarse a 50 o más diputados de la oposición listos para controlarlo, investigarlo, pedirle las cuentas y hacer las preguntas que no ha querido responder en los últimos 6 años.
Ganar va a significar, en primer lugar tener la voluntad mayoritaria del país y en segundo lugar obligar a un gobierno que resiente la disidencia y la crítica a ser democrático y pluralista.
Ganar el 26 se septiembre es contar con los votos suficientes para recordarle al gobierno la inviabilidad de su proyecto hegemónico en Venezuela y, además, que puede dejar de ser gobierno dentro de poco.
Por su parte, perder, bajo la perspectiva aludida, sólo significará para la oposición seguir trabajando para que las cosas cambien. Nunca se trata de una derrota final. Los países no se acaban. La disidencia tampoco.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Por que lo vetaron? Quien entiende a la prensa... y El Nacional que tiene en su logo una mordaza?

Anónimo dijo...

IMPRESIONANTE ACIERTO CON LO QUE PASO REALMENTE, PARA MÍ ES RESPETABLE EL TRABAJO QUE HACE EL SR. ESPAÑA