viernes, 27 de agosto de 2010

¿Quién va a empujar a la economía? (hacia adelante, no por un barranco)

Por estos días la economía de España parece haberse estacionado y no se vislumbra en el horizonte nada que pueda ayudarle a moverse de ahí. Esa situación nos trae de vuelta a los fundamentos de la economía y ha provocado una discusión sobre la cual vale la pena reflexionar. De todo esto podemos aprender mucho nosotros, a quienes la vida se nos va a cuenta gotas, pensando si es el mejor momento para comprar dólares, ya sea en su versión más cruda y más verde, o a través de la compra-venta de instrumentos de la deuda pública venezolana.

El proceso de integración europea produjo mucho más ganancias que pérdidas, pero eso no significa que todos hayan salido beneficiados por igual. En la medida en que un país posee más industrias de capital intensivo se beneficia más del acceso a mercados más grandes. Mientras más se produce los costos por unidad son menores. Ese es el caso de Alemania. En España la mayor parte de las industrias son de mano de obra intensiva. ¿Quieres producir más? Tienes que contratar más gente. Es el caso de la pesca y los servicios asociados al turismo. Por esa razón, cuando se tiene acceso a mercados más grandes, no caen los costos unitarios. Para eso existen los fondos de compensación: Los ganadores aportan parte de sus ganancias para resarcir (con creces) a los perdedores.

El problema está en que los ganadores sí han trabajado ese beneficio mayor, mientras los perdedores son compensados por producir menos. Se crea una renta nacional que no tiene como contrapartida el trabajo (¿suena conocido?). Así es como se empieza a vivir muy por encima de la propia capacidad de generación. Ese dinero que llovió sobre España por la vía de las compensaciones europeas se canalizó hacia el sector construcción (será por eso que en Madrid viven reventando las aceras y reconstruyéndolas), produciendo una enorme burbuja inmobiliaria. En el proceso se crean muchos empleos, algunos de los cuales los afluentes españoles prefirieron dejar a los inmigrantes suramericanos y africanos.

Ahora que se ha agotado el caballo de la construcción, que ha tirado del país durante muchos años, ¿quién va a empujar la economía? (hacia adelante, no por un barranco). Ha surgido una discusión de opciones muy interesantes que incluyen a la política industrial para favorecer ciertos sectores (y el cómo identificarlos), la creación de condiciones más favorables para la inversión, la revisión de la legislación laboral, y la consecuencia por inacción: la deflación de sueldos. ¡Qué difícil es ahora tener que volver a vivir de acuerdo con lo que se produce! Hasta ahora el mood es de negación: El desempleo sigue creciendo y los españoles aún no muestran disposición de asumir los trabajos menos calificados, esos que en la época de bonanza dejaron a los inmigrantes. El gobierno ya ha tomado la iniciativa, ofreciendo a estos últimos enormes sumas (el valor presente de los beneficios por paro) por retornar a su país.

Toda una lección para nosotros, acostumbrados a vivir muy por encima de nuestra capacidad de producción, temerosos de la competencia internacional, muy inseguros de nuestras propias ventajas comparativas y poco dispuestos a cargar con los trabajos más duros.

Para El Universal, 27/08/2010

domingo, 22 de agosto de 2010

Fuera de lugar

Salir, así sea por un tiempo. El espacio sólo me alcanzaba para traer apenas unos pocos libros, los que más se releen, los que me son más próximos, esos que a manera de espejos nos ayudan a percibir mejor los contornos de nosotros mismos. Ahí, en esa pequeña galería muy personal, descubro el movimiento imperceptible de mi pensamiento.

Viene conmigo El oficio: un escritor, sus colegas y sus obras de Philip Roth, por la extraordinaria entrevista con el checoslovaco Iván Klíma. "Los cambios que la censura nos obligó a hacer eran monstruosos. Pero peor aún fue el hecho de que muchos escritores tuvieran en cuenta la censura a priori, deformando no sólo su obra sino también su propia personalidad". Leí por primera vez a Iván Klíma hace ya cuatro o cinco años. Quería saber más de las formas bajo las cuales habían sobrevivido quienes estuvieron sometidos a la censura oficial bajo regímenes totalitarios. También fue de aquí de donde saqué esta interesante reflexión: "si bien nosotros padecíamos la censura del Partido, otros padecieron la del mercado".

Pero la realidad se fue imponiendo poco a poco. Una prueba de ello es que viajan en este pequeño atajo Tierra, tierra, de Sándor Marai, y Leyendo Lolita en Teherán, de Azar Nafisi. Al primero ya no le cabe en los márgenes una anotación más. "Aquellos jóvenes rusos no podían traer la libertad, porque ellos tampoco la tenían". "Un régimen que sólo puede sobrevivir si les arrebata a los seres humanos la libertad -la del derecho a la propiedad privada, de empresa, del derecho al trabajo, de expresión, de escribir y de afirmar sus convicciones políticas- no puede renunciar a la tiranía porque ésa es la única forma de salvaguardar el poder". Y por encima de todo: "A ellos no les preocupaba que no los quisieran. Sólo les preocupaba que no los temieran".

El libro de Azar Nafisi trae consigo toda la gama de colores que puede tomar la discusión acerca del exilio, porque en circunstancias así (Irán bajo el Ayatolá Jomeini) no se puede hablar de emigración. Tampoco en la nuestra. Ahí están todos los actores: Los que se van, los que se quedan por convicción, los que se quedan porque tienen miedo a no poder vivir igual en otra parte y lo disfrazan de convicción, e inclusive los que mueren, aquellos para quienes el final llega antes de que alcancen alguna definición.

Es difícil juzgar a quienes deciden salir a probar suerte lejos del país porque nos cuesta diferenciar nuestros propios motivos de los de ellos. Como suele suceder en otras áreas de la vida, cuando hablamos de los demás es mucho más lo que decimos sobre nosotros mismos.

No puede faltar Venezuela, Política y Petróleo, de Rómulo Betancourt. "Llevo a Venezuela en la sangre y en los huesos; me duelen sus dolores cotidianos, y cuando se trata de hablar de ellos sería un farsante si jugara a la comedia de la imparcialidad. De allí la pasión confesa con que analizo los problemas de mi país. Dirán algunos que con esa actitud 'nada se saca'. Y podría contestarles con palabras de otro gran apasionado, Miguel de Unamuno, a quien también le dolía su España: 'Pero es que no vamos a sacar, sino a meter; a meter; a enfresar nuestra alma en la de los que la tienen dormida, o acaso muerta, y que viva allí, y allí, hecha como un óleo, arda y alumbre. Que no hay luz sin fuego".

Último en entrar en el morral: las memorias de Edward Said, Fuera de lugar. "El exilio es la grieta imposible de cicatrizar impuesta entre un ser humano y su lugar natal, entre el yo y su verdadero hogar: nunca se puede superar su esencial tristeza". No había lugar para más

sábado, 21 de agosto de 2010

The Economist: Crime in Venezuela (Shooting Gallery)

Abajo una extrardinaria nota de The Economist acerca de la actitud del gobierno ante el problema de la inseguridad en Venezuela

Crime in Venezuela
Shooting gallery
The government blames the media for crime
Aug 19th 2010 | Caracas
The Economist

THE chance of being shot in Caracas may be higher than just about anywhere else in the world, outside war zones. Cheuk Woon Yee Sinne, a baseball player from Hong Kong, found that out on August 13th. As she took the field for a match in the Women’s Baseball World Cup, at an army stadium in Venezuela’s capital, a stray bullet hit her in the leg. Her team promptly pulled out of the tournament.

That was an embarrassment for the government of Hugo Chávez, which faces a legislative election on September 26th. It said the shooting was an isolated incident and moved the tournament to a venue outside the capital. But it also has another solution to Venezuela’s crime problem: suppress negative crime statistics and prevent the media from publishing gory images.

The government stopped publishing data on murders several years ago. Nevertheless, Roberto Briceño-León of the Venezuelan Observatory of Violence, an NGO, says that a government report he has obtained puts the national murder rate at 75 per 100,000 people, up from 49 just four years ago and almost twice the rate in neighbouring Colombia where guerrillas continue to wage war.

The report estimates the murder rate in Caracas at an astonishing 220 per 100,000 people. That is higher even than in Mexico’s drug-ridden Ciudad Juárez. “I don’t have the slightest doubt that Caracas is the most violent city in the world,” says Mr Briceño-León.

In 1998, before Mr Chávez became president, there were 4,550 murders nationwide, a figure that had remained broadly constant for several years. Had it stayed there, more than 70,000 of those who met violent deaths in the past decade would still be alive today. But the numbers have risen inexorably, and in 2009, says Mr Briceño-León, the total was 19,113.
When he revealed the level of violence during a televised debate on CNN’s Spanish-language channel earlier this month, he was greeted with raucous laughter by Andrés Izarra, Mr Chávez’s former information minister. Mr Izarra, who used to work for CNN and now runs a rival, Telesur, for the Venezuelan government, accused the channel of “journalistic pornography”. But he did not produce any alternative figures.

One of Venezuela’s main newspapers, El Nacional, responded to Mr Izarra’s guffaws by devoting much of its front page to a photograph, taken last December, of bodies in the Caracas morgue.

The authorities announced that they would prosecute the paper for contravening a law protecting children and young people from violent images. Even so, four other newspapers reproduced the photograph. The country’s chief detective said the picture had been taken in 2006, and conditions had improved since then. But with the media barred from the morgue, the point was hard to prove.

Mr Chávez speaks on television and radio for hours on end, several times a week. But for years he has said little or nothing about rising crime. The strategy of ignoring the issue worked politically. In opinion polls, a majority did not hold him directly responsible. As the violence mounts, that seems to be changing. “People are beginning to blame the president,” says Saúl Cabrera of Consultores 21, a pollster. In one of its polls, taken in early June, 55% of respondents held Mr Chávez directly responsible for their most urgent problems, with crime at the top of the list.

To judge by the reaction of official spokesmen this week, Mr Chávez’s people are well aware of the potential damage this might do in the election. The courts, which are controlled by the government, barred El Nacional from publishing any information about violence and then barred all print media from publishing any photos about the subject for a month.

Apart from blaming the press, the regime is searching for other scapegoats. Héctor Navarro, a former education minister who is now a spokesman for the ruling socialist party, says crime is a product of the neglect of youth under the pre-Chávez regime. Mr Briceño-León, retorts that “they have a policy of blaming the previous government. But they don’t seem to realise that, after 11 years in power, they are the previous government.”

jueves, 19 de agosto de 2010

El riesgo Venezuela y el Bono Venezuela 2022

Participar en la emisión de bonos soberanos 2022 era lo que en inglés se llama un no-brainer: La tasa implícita bolívar-dólar está alrededor de 35%-42% por debajo del mercado negro, de poca liquidez y alto riesgo. Por esa razón la demanda ha superado la oferta en razón de tres a uno. Ahora bien, como es usual, muchos ya se están preguntando cuál será el mejor momento para vender los bonos, tratando de sacarle aún más provecho al negocio. Está claro que el gobierno se ha vuelto a endeudar para dar algo de aliento a los importadores. Siendo así, cabe esperar que los bonos se encuentren bajo fuego durante las próximas semanas, con las grandes empresas liquidándolos para recuperarse así de estos largos meses en los que nos dio por experimentar con el ayuno de divisas. Muchos piensan que una vez que ese proceso culmine el precio en el mercado secundario “rebotará”, dando la oportunidad a los tenedores de obtener todavía más dólares a cambio.
Puede ser, pero tiene sus riesgos. En los mercados internacionales la demanda por activos de alto riesgo estilo Venezuela no es infinita. Eso queda demostrado por el hecho de que cada nueva emisión de deuda deteriora aún más nuestra curva de rendimientos (mientras más deuda contratamos, mayor la tasa de interés que debemos ofrecer). Además, que el gobierno haya decidido endeudarse en dólares a más de 12% para financiar importaciones baratas es una pésima señal que ha traído a la atención de las bancas de inversión la posibilidad de default. Es cada vez más deuda puesta sobre una capacidad de pago cada vez menor. Pero hay más. Nosotros estamos pagando más de 12% en una época en que las tasas de interés del tesoro de los Estados Unidos se encuentran en niveles mínimos (0,5% a dos años y 2,1% a diez). En otras palabras, quienes decidan mantener los bonos se verán ante la incómoda elección de recibir un enorme golpe en su precio de mercado (una vez que las tasas se recuperen), o quedárselos a vencimiento (2022) y correr el riesgo de default.
Algunos economistas (aquí y en el exterior) han menospreciado el peso de la deuda externa y la posibilidad de default, aún cuando entre los lineamientos básicos del Congreso del PSUV celebrado el 24 de abril y disponibles en la web, se encuentra la “revisión de la legitimidad de la deuda externa”. Ponen como ejemplo a otros países que se han visto obligados a endeudarse para mantener la demanda agregada y la economía a flote. Con el respeto que esa posición merece, hay que hacer énfasis en que lo que está haciendo el gobierno de Venezuela no tiene nada que ver con eso. Endeudarse en dólares para importar barato no genera estímulos sobre la demanda agregada, no crea empleo, no tiene ningún efecto multiplicador sobre la economía.
Visto así, y aunque por ahora no existen señales de que la Reserva Federal tenga intenciones de subir las tasas, mantener deuda soberana venezolana por más tiempo del mínimo necesario para adquirir divisas parece una apuesta muy arriesgada. Más aún cuando esa apuesta la hacen venezolanos, que ya de por sí tienen su trabajo (los que aún tienen), sus propiedades (las que quedan) y sus familias (los que sobreviven) corriendo el riesgo Venezuela.

Para El Universal, 20/08/2010

miércoles, 18 de agosto de 2010

Wall Street Journal: Venezuela Issues $3B In Dollar Bonds; Demands $9.2B

CARACAS, Venezuela -- Venezuela on Monday sold all of the $3 billion in dollar-denominated bonds that it offered to local investors last week to feed pent-up demand for U.S. currency.

The bonds were priced at par, or 100% of face value, with a 12.75% coupon, and were sold in the local currency but could be re-sold abroad for dollars. Demand for the 2022 bonds, Venezuela's first sovereign debt sale in 10 months, reached a heavy $9.2 billion, or 307%, the Finance Ministry said in a statement Monday.

Economists say the decision to allow locals to buy the bonds in bolivars and exchange them for greenbacks could help Venezuela's recession-wracked economy begin to get back on its feet. Critics of the government of President Hugo Chavez say the decision to provide cheap dollars to locals by way of the bond sale also is aimed at appeasing voters ahead of key congressional elections next month, in which the ruling socialist party hopes to maintain a majority in the National Assembly.

Venezuela's economy shrank 3.3% last year and is likely to retreat again in 2010 after contracting 5.8% in the first quarter due to electricity shortages and lower oil prices that took their toll on this OPEC-member nation.

Many Venezuelan importers and other companies struggle to access dollars due to a restrictive foreign exchange policy that only provides greenbacks to those that can demonstrate a valid need for them.

Based on the terms of the bond sale, analysts said buying the bonds was a great way for Venezuelan importers and individuals to get around those rules and get their hands on U.S. currency at a good rate. Re-selling the bonds abroad for dollars is likely to provide an implied exchange rate of somewhere around VEF5 bolivars for $1.

That rate is close to the most expensive of three official exchange rates set by the government, which range from VEF2.6 for $1 to VEF5.3 for $1. But access to dollars at any of those official rates requires specific government approval, which is difficult if not impossible for many to get. As such, the only way for many in Venezuela to access dollars is through the illegal black market, where it costs 8 bolivars or more for $1.

Though the bond sale was seen as a positive for the local economy and local investors in need of greenbacks, analysts say the issue raises some concerns for foreign investors who may consider buying the bonds in the secondary market.

"If the Republic is willing to continue issuing, even with high coupons, simply to satisfy the needs of importers, then at some point the concern will shift from Venezuela's willingness to pay to the country's ability to pay," said Russ Dallen, an analyst at BBO Financial Services, which has offices in Caracas.

While foreign investors in Venezuelan debt are concerned about the policies and rhetoric of Chavez, a firebrand socialist and anti-U.S. government leader, the fact that his government has never defaulted on debt during his 11 years in power alleviates many of those worries.

Dallen noted that the new Venezuela 2022 bond is likely to be under pressure in the first few weeks of trading because local investors are most likely going to just turn around and sell it for dollars, creating downside pressure on prices.

martes, 17 de agosto de 2010

A Challenge to Extreme Keynesians

De la entrada en el blog de Gregory Mankiw me quedo con la última línea, que no nos cae nada mal en esta época de polarización! "I am neither a supply-side economist nor a demand-side economist," I said. "I am a supply-and-demand economist."


Taken from Gregory Mankiw's Blog

Thursday, August 12, 2010

The key insight of Keynesian economics is that the problem during recessions is inadequate aggregate demand. Taken to the extreme, which some Keynesians do, it says that aggregate demand is the only thing you need to worry about during downturns. Changes in aggregate supply (due to, say, high marginal tax rates or adverse incentives associated unemployment insurance) don't matter, they argue, because employment is being constrained by the low level of aggregate demand.
University of Chicago economist Casey Mulligan offers a challenge to that view. Casey points out that there is a regular surge in teenage employment during the summer months because more teenagers are available to work (that is, the supply of their labor has increased). That is no surprise: It is normal supply and demand in action. But if aggregate demand were the main constraint on employment, this increase in supply should not translate into higher employment during deep recessions such as this one. But it does!

Most economists, Keynesians and otherwise, ignore this summer change in employment because we focus on seasonally adjusted data. But as Casey points out, the raw unadjusted data may have something important to teach us.

Casey might want us to take this as evidence against the entire Keynesian worldview. I would not go quite that far, but it surely provides a challenge to extreme Keynesianism. I am reminded of a response I once gave to a reporter who asked whether I was a supply-sider or a Keynesian. "I am neither a supply-side economist nor a demand-side economist," I said. "I am a supply-and-demand economist."

sábado, 14 de agosto de 2010

Editorial de Washington Post: How Chávez tries to hide the truth about his government

August 13, 2010

ONE OF the principal goals of Venezuelan President Hugo Chávez's foreign policy is preventing governments or international organizations from telling the truth about him. Over the past couple of years, captured documents and other evidence have established beyond any reasonable doubt that Mr. Chávez's regime has provided haven and material support to the FARC movement in neighboring Colombia -- a group that is known for massacres of civilians, hostage taking and drug trafficking, and that has been designated as a terrorist organization by the U.S. State Department and the European Union. That places Mr. Chávez in violation of U.N. Security Council resolutions and, at least in theory, exposes him to U.S. and international sanctions.

Luckily for Mr. Chávez, the Obama administration and other Security Council members have shown little interest in recognizing what, in terms of state sponsorship of terrorism, amounts to a smoking gun. But discussion and debate about the evidence -- such as Colombia's recent presentation to a meeting of the Organization of American States -- makes this ostrich act difficult to continue. So Mr. Chávez has dedicated himself to bullying and intimidating those who dare to speak publicly about what everyone in the Western Hemisphere knows to be true.

His most conspicuous recent target was former Colombian president Álvaro Uribe, who ordered the report to the OAS shortly before leaving office. Mr. Chávez's response to the maps, photographs, videos and other documentary evidence laid out by Colombia's ambassador was to immediately break diplomatic relations and to threaten war. When Mr. Uribe's successor, Juan Manuel Santos, signaled that he was ready to address the FARC problem through private discussions, the Venezuelan caudillo instantly reversed himself. On Tuesday he traveled to Colombia to meet Mr. Santos and agreed to restore relations.

Mr. Chávez also focused his attention on Larry Leon Palmer, the veteran diplomat nominated by the Obama administration as its next ambassador to Venezuela. Some Republicans question whether the United States should retain ambassadorial relations with Mr. Chávez's government, and the nominee received a searching set of "questions for the record" from the Senate Foreign Relations Committee's senior GOP member, Richard G. Lugar (Ind.).

To his credit and that of the State Department, Mr. Palmer answered truthfully. He said that he was "keenly aware of the clear ties between members of the Venezuelan government and Colombian guerrillas." He said that he was "concerned" that two individuals designated as international drug traffickers by the Treasury Department "are high-ranking officials of the Venezuelan government." He reported "growing Cuban-Venezuelan cooperation in the fields of intelligence services and the military" and "morale and equipment problems" in the Venezuelan army.

Mr. Chávez once again was quick to respond. On his weekly television show on Sunday, he announced that Mr. Palmer would not be allowed to take up his post in Caracas because "he has disqualified himself by breaking all the rules of diplomacy, by prejudging us." He said that the Obama administration would have to "look for another candidate." The State Department responded that it was sticking with Mr. Palmer. It should. If ignoring the facts about Mr. Chávez is a requirement for sending an ambassador to Caracas, then it would be better not to have one.

viernes, 13 de agosto de 2010

¿Hasta el cuello de deuda?

Todas las medidas cambiarias han desembocado en la misma calle ciega. La devaluación, el sistema de cambio múltiple, la eliminación de los mutuos, la criminalización del dólar permuta y la creación del SITME, nos han llevado a lo mismo: Si el gobierno no se endeuda aún más en dólares la cosa no funciona. Ninguno de los malabarismos ofrecía variar la ecuación central: La demanda de divisas, aún con el petróleo a setenta, es bastante mayor a la oferta. El fracaso de Giordani trae consigo una reivindicación triste para Merentes, pues en el fondo éste último tampoco proponía gran cosa: Sin cambiar el terror y la persecución a los bolívares, tampoco tiene sentido seguir endeudando a la República para mantener abierto el mercado de divisas.
En 1998 la deuda externa (gobierno central y empresas públicas) acumulada tras cuarenta años de democracia era de $28.455 millones. Once años y medio después, antes de esta nueva emisión, es de $58.200 millones (105% mayor). En 1998 la deuda externa equivalía a 190% de nuestras reservas internacionales, ahora equivale a 205%. En términos de nuestra capacidad productiva, la deuda externa en 1998 equivalía a 30% de nuestro PIB, mientras que ahora representa entre 54%-58% (es difícil medir el PIB en dólares con estas cuatro o cinco tasas). Es decir, si bien en términos de reservas equivale a lo mismo, en términos de capacidad de pago (hablar del PIB es hablar de nuestro ingreso) es el doble.
Y claro, habría que hacer algunas puntualizaciones. Primero, en 2007 Venezuela tenía una deuda externa menor a 1998; todo el incremento se ha registrado en los últimos tres años. Desde entonces la deuda pública creció en $31.600 millones. Dicho de otra forma, Chávez endeudó a Venezuela en tres años (y la sigue endeudando) más que la IV en cuarenta. Segundo, la deuda externa de hoy no se contrae para inversiones específicas, así sean terribles (como muchas de la IV). Ahora la sección “uso de fondos” de los inexistentes prospectos bien podría decir: Venderle dólares baratos a los ricos y las empresas para que no se nos vaya de las manos la cotización del dólar y (con ella) y el país. Y tercero, está el Fondo Chino: $20.000 millones que recibimos de China, mitad en dólares, mitad en yuanes, que serán pagados con el petróleo del futuro.
Lo peor de todo es que Venezuela todavía tiene capacidad para seguirse endeudando en los mercados internacionales. ¡Es un tema de tasas! Sí quisiera destacar, pensando en el futuro, dos cosas. Por un lado, quienes participen (Ejecutivo) en estas operaciones podrán (deberán) ser juzgados más adelante por daños al patrimonio nacional. No se puede calificar de otra forma el endeudamiento de la República a tasas superiores a 12% (PDVSA salió el año pasado a tasas implícitas por encima de 20%) y la hipoteca del petróleo a futuro. Por el otro, quienes conforman la otra punta de la operación, muy particularmente los chinos, deben estar preparados para que, en el futuro, una nueva administración no tenga otra salida sino desconocer la deuda contratada en condiciones muy poco transparentes, y renegociar o decretar la cesación de pagos. Ninguna de estas dos cosas debería tomar a nadie por sorpresa.

Para El Universal, 13/08/2010

What I learned about Hugo Chávez's mental health when I visited Venezuela with Sean Penn

By Christopher Hitchens
Posted Monday, Aug. 2, 2010, at 11:11 AM ET

Link: http://www.slate.com/id/2262520

Recent accounts of Hugo Chávez's politicized necrophilia may seem almost too lurid to believe, but I can testify from personal experience that they may well be an understatement. In the early hours of July 16—just at the midnight hour, to be precise—Venezuela's capo officiated at a grisly ceremony. This involved the exhumation of the mortal remains of Simón Bolívar, leader of Latin America's rebellion against Spain, who died in 1830. According to a vividly written article by Thor Halvorssen in the July 25 Washington Post, the skeleton was picked apart—even as Chávez tweeted the proceedings for his audience—and some teeth and bone fragments were taken away for testing. The residual pieces were placed in a coffin stamped with the Chávez government's seal. In one of the rather free-associating speeches for which he has become celebrated, Chávez appealed to Jesus Christ to restage the raising of Lazarus and reanimate Bolívar's constituent parts. He went on: I had some doubts, but after seeing his remains, my heart said, "Yes, it is me." Father, is that you, or who are you? The answer: "It is me, but I awaken every hundred years when the people awaken."

As if "channeling" this none-too-subtle identification of Chávez with the national hero, Venezuelan television was compelled to run images of Bolívar, followed by footage of the remains, and then pictures of the boss. The national anthem provided the soundtrack. Not since North Korean media declared Kim Jong-il to be the reincarnation of Kim Il Sung has there been such a blatant attempt to create a necrocracy, or perhaps mausolocracy, in which a living claimant assumes the fleshly mantle of the departed.

Simón Bolívar's cadaver is like any other cadaver, but his legacy is a great deal more worth stealing than that of Kim Il Sung. Gabriel García Márquez's novel The General in His Labyrinth is one place to begin, if you want to understand the combination of heroic and tragic qualities that keep his memory alive to this day. (In New York, his equestrian statue still dominates the intersection of the Avenue of the Americas and Central Park South.) The idea of a United States of South America will always be a tenuous dream, but in his bloody struggle for its realization, Bolívar cut a considerable figure, as he did in his other capacities as double-dealer, war criminal, and serial fornicator, also lovingly portrayed by Márquez.

In the fall of 2008, I went to Venezuela as a guest of Sean Penn's, whose friendship with Chávez is warm. The third member of our party was the excellent historian Douglas Brinkley, and we spent some quality time flying around the country on Chávez's presidential jet and bouncing with him from rally to rally at ground level, as well. The boss loves to talk and has clocked up speeches of Castro-like length. Bolívar is the theme of which he never tires. His early uniformed movement of mutineers—which failed to bring off a military coup in 1992—was named for Bolívar. Turning belatedly but successfully to electoral politics, he called his followers the Bolivarian Movement. Since he became president, the country's official name has been the Bolivarian Republic of Venezuela. (Chávez must sometimes wish that he had been born in Bolivia in the first place.) At Cabinet meetings, he has been known to leave an empty chair, in case the shade of Bolívar might choose to attend the otherwise rather Chávez-dominated proceedings.

It did not take long for this hero-obsession to disclose itself in bizarre forms. One evening, as we were jetting through the skies, Brinkley mildly asked whether Chávez's large purchases of Russian warships might not be interpreted by Washington as a violation of the Monroe Doctrine. The boss's response was impressively immediate. He did not know for sure, he said, but he very much hoped so. "The United States was born with an imperialist impulse. There has been a long confrontation between Monroe and Bolívar. … It is necessary that the Monroe Doctrine be broken." As his tirade against evil America mounted, Penn broke in to say that surely Chávez would be happy to see the arrest of Osama Bin Laden.

I was hugely impressed by the way that the boss scorned this overture. He essentially doubted the existence of al-Qaida, let alone reports of its attacks on the enemy to the north. "I don't know anything about Osama Bin Laden that doesn't come to me through the filter of the West and its propaganda." To this, Penn replied that surely Bin Laden had provided quite a number of his very own broadcasts and videos. I was again impressed by the way that Chávez rejected this proffered lucid-interval lifeline. All of this so-called evidence, too, was a mere product of imperialist television. After all, "there is film of the Americans landing on the moon," he scoffed. "Does that mean the moon shot really happened? In the film, the Yanqui flag is flying straight out. So, is there wind on the moon?" As Chávez beamed with triumph at this logic, an awkwardness descended on my comrades, and on the conversation.

Chávez, in other words, is very close to the climactic moment when he will announce that he is a poached egg and that he requires a very large piece of buttered toast so that he can lie down and take a soothing nap. Even his macabre foraging in the coffin of Simón Bolívar was initially prompted by his theory that an autopsy would prove that The Liberator had been poisoned—most probably by dastardly Colombians. This would perhaps provide a posthumous license for Venezuela's continuing hospitality to the narco-criminal gang FARC, a cross-border activity that does little to foster regional brotherhood.

Many people laughed when Chávez appeared at the podium of the United Nations in September 2006 and declared that he smelled sulfur from the devil himself because of the presence of George W. Bush. But the evidence is that he does have an idiotic weakness for spells and incantations, as well as many of the symptoms of paranoia and megalomania. After the failure of Bolívar's attempted Gran Colombia federation—which briefly united Venezuela, Colombia, Ecuador, and other nations—the U.S. minister in Bogotá, future president William Henry Harrison, said of him that "[u]nder the mask of patriotism and attachment to liberty, he has really been preparing the means of investing himself with arbitrary power." The first time was tragedy; this time is also tragedy but mixed with a strong element of farce.

sábado, 7 de agosto de 2010

¿Con mi whiskey no te metas? Una nota de Corina Rodríguez-Pons y Daniel Cancel (Bloomberg) acerca del desenvolvimiento del mercado de whiskey en Venezuela

Scotch Shortage Pleases Chavez as Tipplers Blame Currency
2010-08-06 04:01:54.0 GMT

By Corina Rodriguez Pons and Daniel Cancel

Aug. 6 (Bloomberg) -- Venezuelan President Hugo Chavez, who declared an economic war against bourgeois comforts, is winning one for the socialists in his battle against the nation’s most popular spirit: Scotch whisky.

Chavez’s shutdown of the unregulated currency market is reducing shipments and sales of whisky and pushing up prices by almost 50 percent as companies including Diageo Plc and Pernod-Ricard SA struggle to obtain dollars for imports. “We’ve only been receiving 5 percent of the whisky that we requested in the last month and a half,” said Fernando Soto, president of retailer Licores Mundiales. “The distributors are restricting supply to avoid a more difficult situation; they’re buying time to resolve the currency issue.” By taking control of the foreign exchange market, Chavez is limiting a Venezuelan favorite. Venezuela is the largest market for Scotch whisky in Latin America and the sixth-biggest global importer by value, according to the Scotch Whisky Association in Edinburgh. The nation, with a population of 28 million, brought in more of the liquor last year than all of Brazil, with 205 million residents.

Venezuela imported 116 million pounds ($184.3 million) of Scotch last year, according to the Scotch whisky trade group. Liquor distributors, bars and restaurants are receiving fewer shipments and are paying in cash for deliveries after spirits companies cut off credit amid a liquidity crunch caused by the shutdown of the currency market, where they turned to buy dollars, Soto said.

Stretching Inventory

At Licores Mundiales, Scotch whisky is usually the top seller. Thanks to Chavez, total retail sales fell 50 percent in June, he said. “We’re stretching our inventories,” Soto said in a telephone interview. “This situation is sustainable for another few months.” Isabelle Thomas, a Diageo spokeswoman in London, and Florence Taron, a Pernod-Ricard spokeswoman in Paris, didn’t respond to e-mails seeking comment. Diageo and Pernod-Ricard officials in Caracas declined to comment for this story and asked not to be named in accordance with company policies.

The shortages mark a victory for Chavez, 56, who blames capitalism for the nation’s ills and has nationalized companies in the oil, food, cement and metals industries.

Shipments Decline

Chavez, a former paratrooper who was jailed for a failed coup attempt in 1992, is no fan of whisky. He often assails the opposition and businessmen for drinking expensive Scotch at country clubs, playing golf and traveling to Miami -- and says they’re trying to be more like Americans. “Rich people are lazy and almost all of them spend every day drinking whisky,” Chavez said on May 15. Whisky shipments began falling after Chavez tightened currency controls in May by closing the unregulated market run by brokerages which he accused of fueling capital flight, setting artificial exchange rates and laundering money. Chavez acted after monthly consumer prices rose 5.2 percent in April, the most in seven years.

Chavez, who devalued the bolivar in January by as much as 50 percent, established a multitier exchange system where importers pay 2.6 bolivars per dollar for essential goods and a rate of 4.3 for nonessentials. To obtain official rates for imports, companies must receive government approval from the Foreign Exchange Board, known as Cadivi. The organization allowed $7.6 million for alcoholic beverage imports in the first half of the year,compared with $2 billion for food, according to figures on its website.

Unregulated Currency

Diageo, the maker of Johnnie Walker whisky, and Pernod-Ricard of Paris turned to the unregulated market to buy dollars at more than double the official exchange rate. Whisky importers used that market to import about $20 million a month after Cadivi stopped approving dollars in 2008,
according to estimates from Caracas-based consulting and research firm Ecoanalitica. That option is no longer available. The central bank now controls the trading of dollar-denominated securities and sells currency at about 5.3 bolivars per dollar. The unregulated market was trading bolivars at 8.2 per dollar before being closed. The central bank limits purchases to $50,000 a day and $350,000 a month. Those sums are insufficient for large corporations, said Asdrubal Oliveros, a director at
Ecoanalitica.

Liquor Rationing

Merlin Gessen, manager of the Le Gourmet restaurant in the five-star Intercontinental Tamanaco hotel in the Las Mercedes district of Caracas, where an executive suite costs $389 a night, said the new rules have led to lower liquor sales. Gessen said distributors are rationing whisky because they anticipate shortages getting worse, pushing prices higher. “When people know there are shortages of a product they buy as much as they can, exacerbating the problem,” said Gessen. “Venezuelans are like that.” For now, Venezuelans are paying more for a drink that’s a centerpiece of leisure time. Venezuelans consume bottles of 12-year and 18 year-old Scotch blends at weddings, bars and restaurants as a sign of class, shunning some of the world’s best premium rums produced in the South American country.

“How many people waste money on whisky, parties and traveling?” Chavez said in a speech in May 2007. “Venezuela is one of the countries that most consumes whisky per capita. That shames me. It is part of the capitalist curse that is consumerism.”

Price Increases

Alcoholic beverage prices have risen 48 percent in the last year, the most among the 12 categories measured in the central bank’s benchmark Caracas price index released yesterday. Prices for Buchanan’s 12, a blend of Scotch whiskies that dates to 1884, at a Prolicor store in Caracas jumped 33 percent to 325 bolivars ($75.67 at the official rate) in the last two months as customers rushed to buy whisky, Carolina Linares, the manager, said. A similar bottle in Duty Free stores abroad sells for $30. The store is receiving just a few bottles of whisky per brand, instead of several cases each, she said. The store has enough inventory to last through the end of this month, Linares said.

‘Common Drink’

“Whisky consumption is wide spread because during Venezuela’s history it became a common drink through imports that came along with the oil bonanza,” said Luis Vicente Leon,a director of Datanalisis market research and polling firm. “Whiskey is also a sign of status.” While Chavez still views the drink as a vice, his government appears ready to help tipplers. Central bank President Nelson Merentes said on July 28 that he has met with business leaders to discuss import needs and that the bank may make changes to the currency market to raise purchase quotas. “I don’t have any doubts that the scarcity of the spirit will create a black market,” Oliveros from Ecoanalitica said in a telephone interview. “But I don’t think the Venezuelan, with their selective taste for the drink, will quickly substitute a 12-year scotch for a local liquor.”

--With assistance from Jose Orozco in Caracas. Editors: Alan
Mirabella, Adriana Arai.

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viernes, 6 de agosto de 2010

¿Cuál es la estructura accionaria de Globovisión y las reglas de gobierno corporativo para tomar decisiones sobre línea editorial?

A raíz de las declaraciones de Chávez acerca de que el gobierno ahora (tras intervenir las empresas de Nelson Mezerhane) tendría 45% de Globovisión, obtuve de buena fuente una actualización de la estructura accionaria según la cual - para variar - eso no es cierto. Adicionalmente, hay aquí algunos detalles acerca de las reglas de gobierno corporativo requeridas para tomar decisiones sobre la línea editorial.

Corpomedios GV Inversiones, C.A:

Sesenta por ciento (60%) de las acciones que componen el capital social de Corpomedios GV Inversiones, C.A., es propiedad de la compañía Unitel de Venezuela, C.A., Un veinte por ciento (20%) de las acciones que componen el capital social de Corpomedios GV Inversiones, C.A., es propiedad de la compañía DNS Inversiones, C.A.

El restante veinte por ciento (20%) de las acciones que componen el capital social de Corpomedios GV Inversiones, C.A., es propiedad de la compañía Sindicato Ávila, C.A., que es propiedad en un cien por ciento (100%) del ciudadano Nelson Mezerhane.

Intervención de Sindicato Ávila, C.A., por la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras:

La compañía Sindicato Ávila, C.A., fue intervenida por la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras, mediante la Resolución N° 345.10 del 6 de julio de 2010, publicada en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 39.459 de esta misma fecha. La intervención se fundamentó en que de la composición accionaria de la compañía Sindicato Ávila, C.A., se desprende la unidad de decisión y gestión de conformidad con los supuestos previstos en los artículos 161, 162 y 168 de la Ley General de Bancos y Otras Instituciones Financieras, al existir participación indirecta por parte de Corporación de Colocaciones, S.A., igual o superior al cincuenta por ciento (50%) del capital de Sindicato Ávila, C.A., a través del accionista mayoritario en ambas, el ciudadano Nelson Mezerhane.

Los Estatutos Sociales de Corpomedios GV Inversiones, C.A., prevén que para la validez de las deliberaciones y decisiones de las Asambleas de Accionistas Ordinarias y Extraordinarias, en todas sus convocatorias, se requiere la presencia y el voto favorable de los accionistas que representen por lo menos el sesenta y cinco por ciento (65%) de la totalidad de las acciones de la compañía.

Así, la intervención de Sindicato Ávila, C.A., por la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras no implica que el giro ordinario de Corpomedios GV Inversiones, C.A., se vea afectado en la toma de decisiones en las futuras Asambleas de Accionistas de la compañía, por cuanto se requiere la presencia y el voto del sesenta y cinco por ciento (65%) de la totalidad de las acciones de la compañía, porcentaje que se vería sobrepasado con las acciones propiedad de la compañía Unitel de Venezuela, C.A., propietaria del sesenta por ciento (60%) de las acciones, y las acciones propiedad de DNS Inversiones 2000, C.A., propietaria del veinte por ciento (20%) de las acciones.

La validez de las deliberaciones y decisiones de las Asambleas dependen siempre de la presencia y el voto favorable de los accionistas que representen por lo menos el sesenta y cinco por ciento (65%) de la totalidad de las acciones de Sindicato Ávila, C.A. De manera que Sindicato Ávila no puede por ella misma elegir un nuevo director sin el consenso de los demás accionistas que representen el cuarenta y cinco por ciento (45%) restante, exigido por los Estatutos Sociales de Corpomedios GV Inversiones, C.A., para que se tome esta decisión.

Situación de las acciones propiedad de DNS Inversiones 2000, C.A. en Corpomedios GV Inversiones, C.A

Actualmente el permiso de transmisiones regulares para la operación del servicio de televisión abierta en el canal 33 de la banda UHF en la ciudad de Caracas (la concesión), se encuentra otorgado a Corpomedios GV Inversiones, C.A., tal y como se evidencia de oficio del cual se desprende claramente que en el año 1997 fue aprobado el traspaso a Corpomedios GV Inversiones, C.A. de la concesión, originalmente en cabeza de los señores Guillermo Zuloaga y Luis Teófilo Núnez. De manera que mal puede afirmar el Presidente de la República que con el fallecimiento del señor Luis Teófilo Núnez se afecta en alguna forma la concesión otorgada para la prestación de los servicios de televisión abierta a Corpomedios GV Inversiones, C.A., siendo que desde el año 1997 ésta se encuentra en cabeza de una persona jurídica, cuyos accionistas, como ya se explicó, son a su vez personas jurídicas.

Insistimos, la concesión de Globovisión se encuentra desde el año 1997 en cabeza de una persona jurídica, cuyas accionistas son a su vez personas jurídicas, de manera que el fallecimiento del señor Luis Teófilo Núnez, quien fuera el accionista de Inversiones DNS, C.A., propietaria del 20% de la empresa concesionara, en forma alguna afecta la titularidad de la concesión que sigue en manos de la misma persona jurídica. Solo en el caso que la concesión estuviera en cabeza de una persona natural es que podría afirmarse, con base en la legislación de telecomunicaciones vigente, que con el fallecimiento de la persona natural, se extingue la concesión otorgada a su nombre, situación que, como queda plenamente evidenciada del permiso que se acompaña al presente escrito, no se produce en el presente caso.

Para la toma de decisiones sobre la línea editorial de este canal, se necesita poseer más del 65% de las acciones. Solo un 20% de ellas, fue intervenido por la Sudeban, mediante la Resolución N° 345.10 del 6 de julio, publicada en Gaceta Oficial

06/08/2010

¿Colapso?

Al fin las bancas de inversión internacionales hacen eco de las advertencias de muchos analistas locales sobre la situación económica venezolana. En todas las crisis financieras registradas en mercados emergentes durante los últimos veinte años (México, Asia, Rusia) los locales fueron siempre los primeros en salir, adelantándose a los inversionistas internacionales (y señalándoles el camino). Pero entre los analistas, que trabajan en bancas de inversión internacionales que suelen ser contratadas por los gobiernos para la emisión de deuda soberana, siempre ha existido cierta tendencia a mantener sus perspectivas “positivas” aún en presencia de signos evidentes de deterioro. Ese fue el caso de Venezuela hasta hace muy poco.
Un informe reciente de Morgan Stanley (agosto, 2) ofrece el tradicional balance de las cuentas externas venezolanas. Se calcula la demanda de dólares para 2010-2011, suponiendo importaciones estables y éxito en el control de la fuga de capitales, entre $58.000-62.000 millones. Se contrasta con la oferta de dólares (petróleo), según estimados oficiales entre $62.000-66.000 millones. Siendo así, existiría un superávit de $4.000 millones cada año, que podría apuntar hacia cierta estabilidad de la moneda (¿en sus cuatro diferentes tipos?). Pero ahí empieza lo bueno (y lo nuevo). Ahora las bancas de inversión reconocen que “las estadísticas del BCV reflejan las cifras de PDVSA, en lugar de los flujos de efectivo observados”.
A partir de la cifra de exportaciones de PDVSA (2.5 millones de barriles día) se introduce un primer ajuste por los 700 mil barriles diarios vendidos bajo “mecanismos de financiamiento con más que dudoso valor de recuperación”. Además, se introduce un ajuste por el hecho de que las exportaciones petroleras a Asia (China) “podrían no estar hechas a precios de mercado, sino más bien a descuento” (Fondo Chino). Utilizando los precios a futuro para estimar ese descuento, la cifra total de ingresos petroleros para ambos años llega sólo a $43.000-45.000 millones. Es decir, 31% menos del estimado “oficial”, o un déficit de $33.000 millones en sólo dos años (2010-2011). No termina ahí. Falta aún por ajustar los volúmenes de exportación reportados por PDVSA. Suponiendo que la OPEP (2.2 MBD para Venezuela) refleja exportación en lugar de producción, se hace un ajuste adicional que lleva los ingresos en divisas a $34.000-36.000 millones; 45% menos de la estimación inicial, o un déficit combinado en 2010-2011 de $51.000 millones (imposibles de financiar vía deuda). Now we are talking.
Quizás el cambio en la percepción se deba, más que a la insistencia de los analistas locales, a la difícil situación que atraviesa el país. Nuestras carencias no se corresponden con las estadísticas oficiales. La improvisación cambiaria, las políticas fiscales desesperadas para levantar ingresos (emisión de deuda interna a 14% de adquisición obligada para cajas de ahorro y fondos de pensiones de empleados públicos, aumento de la tasa aeroportuaria, cobrar por la planilla de datos de inmigración), la fuerte caída en la producción y en el consumo, no son consistentes con los ingresos petroleros reportados. Y pronto vamos a ver más.

Para El Universal, 06/08/2010