viernes, 11 de febrero de 2011

Los achaques del euro, la Comunidad Económica Europea y la unión monetaria

Hay muchísimas cosas sucediendo en Europa por estos días que estimulan el pensamiento económico y abren muchas interrogantes. Está claro, todas estas cosas sólo son “interesantes” para quienes no se encuentran allí, para los residentes son una verdadera catástrofe (de eso ya podemos hablar bastante nosotros).


Por ejemplo, hasta hace un par de años, Grecia, Portugal, España e Irlanda podían emitir deuda con una prima de riesgo bajísima, sólo por el hecho de estar arropados bajo el manto de la Comunidad Económica Europea (CEE) y su unión monetaria. Todos parecían estar conformes con la idea de una moneda común, un riesgo común. Los países menos ricos de esa unión se sentían felices emitiendo deuda barata, y los más ricos no se preocuparon demasiado hasta que se hizo inminente que iban a tener que rescatar a los caídos. La pregunta clave aquí es: ¿En qué momento cambió la percepción de riesgo de esos países? Si uno revisa los fundamentos, ni la fragilidad fiscal, ni el endeudamiento, ni la composición en moneda del endeudamiento han variado sustancialmente en Grecia, Portugal, Irlanda y España. Nada de eso es nuevo. Si es así, ¿por qué ahora pagan una prima de riesgo mayor? Quizás la pregunta en el fondo no sea tanto esa, sino por qué en algún momento llegaron a pagar una prima igual a la de las naciones más ricas de Europa. Ese es un tema.

Por estos días, ese riesgo moral de disfrutar los beneficios todos (emitir deuda barata) y que los costos recaigan sobre unos pocos (los países más ricos) ha conseguido amenazar la propia existencia del euro. No tiene sentido, se oye decir, mantener una unidad monetaria allí en donde no existe unidad fiscal. Una de las salidas que han sugerido algunos economistas es la centralización de la emisión de deuda soberana de Europa en un solo ente. Esta figura respaldaría el total de la deuda europea (o una fracción, no está claro aún). Esta idea resulta muy interesante. Eso significa que si el gobierno de Grecia necesita emitir deuda en moneda extranjera (en euros, la única que existe, ya no pueden emitir deuda en dracmas), debe ir a este ente centralizador a solicitar autorización o aprobación. Ahora bien, esto equivale a que los países de Europa, que ya hace unos años renunciaron a su autonomía monetaria y cambiaria, renuncien también ahora a su autonomía fiscal. Una píldora difícil de tragar. Antes de que esta solución sea implementada quizás caigan algunas repúblicas de la unión monetaria (que no es caer de la CEE).

Y es que las uniones monetarias se parecen muchísimo a los amores imposibles. Habiendo visto tantos casos de tipos de cambio fijos y camisas de fuerza venirse abajo, uno se pregunta si esta idea de la centralización fiscal no es simplemente empeñarse en extender la vida de un arreglo que en el fondo será imposible de sostener. ¿No resultó el amarrarnos las manos e imponer una unión monetaria? Ah bueno, ahora vamos a fregarnos todos aún más e imponemos una restricción fiscal. Lo que pasa es que Europa es diferente. La CEE y el euro es un proyecto político que ha costado mucho y es evidente que para mantenerlo los países miembros han demostrado estar dispuestos a hacer grandes sacrificios. Pronto veremos hasta dónde.

Para El Universal, 11/02/2011

2 comentarios:

Giorgio dijo...

Deberías colocar una entrada a este blog sobre el invento de Chávez con respecto al Sucre explicando técnicamente la situación.

Ebenezer dijo...

Lo coloco, por aquello de que el gobierno Chino le pedia a la UNE, que " vigilára sus cuentas".

Sube inflación en China, impulsada por precios de alimentos
15 de febrero de 2011, 03:32 AM



BEIJING (AP) - Un alza de dobles dígitos en los precios de los alimentos hizo subir la inflación en China en enero, añadiendo presiones sobre el gobierno de Beijing para controle el costo de la vida con aumentos en las tasas de interés y otras medidas.

Los precios al consumidor subieron 4,9%, empujados por un alza de 10,3% el costo de los alimentos, mostraron datos dados a conocer el martes. Es un aumento respecto a la tasa de 4,65 registrada en diciembre y cerca del 5,1% registrado en noviembre _ el nivel más alto en 28 meses.


Beijing aumentado las tasas de interés tres veces desde octubre para enfriar el rápido crecimiento y controlar la inflación. Pero analistas dicen que necesita hacer más para reducir los préstamos bancarios al tiempo que trata de aumentar los suministros de alimentos para reducir los precios.


"El gobierno está batallando todo tipo de problemas que le llegan de todas partes", dijo el economista Jinny Yan, de Standard Chartered. "El pico de la inflación aún no ha llegado".


La inflación es políticamente peligrosa para Beijing porque erosiona las ganancias económicas del público y amenaza la aceptación del gobierno comunista. Las familias msa pobres en China se gastan hasta la mitad de sus ingresos en alimentos y son fuertemente golpeadas por el alza de precios.


El gobierno ha fijado un límite de 4% para la inflación este año, pero analistas del sector privado esperan hasta 6%, lo que incluiría un aumento aún mayor en el precio de la comida.


En enero, el precio de las frutas frescas subió 34,8% por encima del año previo, mientras que los huevos subieron 20,2%, dijo el Buró Nacional de Estadísticas.


Añadiendo al problema, la región productora de trigo del nordeste de China está afectada por una grave sequía que amenaza las cosechas. Beijing ha lanzado una campaña de emergencia de 1.000 millones de dólares para inducir lluvias y expandir la irrigación.


También en enero, la inflación, que hasta ahora se había confinado mayormente alimentos comenzó a expandirse a a otros bienes, cuyos precios subieron 2,6%, comparado con una ganancia de 2,2% en diciembre