domingo, 5 de junio de 2011

Paul Krugman on LSE: What are economist are for?

La crisis financiera 2007-2008 ha dejado la reputación de muchos economistas e inevitablemente la de la profesión en general muy golpeada. La gente se pregunta ahora: "Si no fueron capaces de predecir una crisis de esa magnitud, ¿para qué puede servir un economista?" Es una pregunta válida. La enseñanza y la práctica de la economía también ha sido muy movida en sus cimientos: Esta pregunta ya no sólo se la hacen en la calle sino que además atormenta a los profesores y practicantes (cualquier cosa que esto último signifique) y ha iniciado una suerte de soul-searching process que seguramente tendrá importantes consecuencias en la forma en cómo concebimos la economía en el mediano plazo.

En Venezuela el desprestigio de la economía como profesión no puede ser más grande. Durante más de una década nuestras finanzas han estado manejadas por militares, matemáticos, albañiles y en ocasiones por ex-choferes del Metro. Nada que denigrar de ésta última profesión, es simplemente que requiere de unas habilidades completamente distintas a las que presuntamente se necesitan para ser un buen economista. Para empeorar las cosas, los pocos economistas que han pasado en estos años por el Ministerio de Finanzas han incurrido en operaciones financieras vergonzosas, sacando una enorme tajada a partir de esa posición, que incluye la compra-venta de edificios y el front-trading en las operaciones de recompra de deuda.

En cualquier caso, y como suele rezar un principio básico de la economía, en pocas partes podría tener un efecto tan grande un economista como allí en donde actualmente no hay ninguno. Ese es el efecto marginal. ¿Qué podría hacer un economista? Resolver problemas. O en otras palabras, ir a las raíces básicas de la ciencia y recordar, que la economía debe ayudar a las sociedades a satisfacer sus demandas y deseos ilimitados haciendo el mejor uso de un conjunto de limitado de recursos. De eso se trata.

En cualquier caso, para quiénes se preguntan para qué pueden servir los economistas o están interesados en el rol de un economista en la sociedad tras la crisis financieras, nada mejor que la tercera de las clases que Paul Krugman ha dictado en LSE en Junio, 2009. Aquí se las dejo. Food-for-thought.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es bueno recordar que el del proceso de compra, venta y re venta del edificio del citi si era economista.

Miguel Ángel dijo...

Eso fue lo que dije allí precisamente!