jueves, 29 de septiembre de 2011

El Fondo de Rescate Europeo: ¿Un bluf?

Ayer la Cámara Baja Parlamentaria (Bundestag) de Alemania aprobó la ampliación de la contribución de ese país al fondo de estabilidad del euro: 523 votos a favor, 85 en contra. Angela Merkel ha conseguido meter en el saco ganador a nada menos que 315 de los 330 diputados del bloque de centro-derecha que conforma su gobierno. La contribución alemana pasará de 123 a 211 billones de dólares (72%); lo que efectivamente le permitirá al fondo alcanzar los 440 billones de dólares.

El debate no ha sido nada fácil. ¿De dónde viene la polémica, en presencia de esa enorme mayoría? Muchos de los que han votado en favor critican a Merkel por haber estimulado el escepticismo alrededor del euro con su paso vacilante, sus idas y venidas en relación con Grecia. Con las elecciones en 2013 a la vuelta de la esquina, muchos se preguntan cuáles serán las implicaciones políticas de esta aprobación. Hay dos cosas que me gustaría resaltar en relación con éste debate.

En primer lugar, es difícil entender todas las quejas que hoy en día se oyen en Alemania: “estamos financiando al resto de Europa”, “Alemania no tiene por qué pagar por los desequilibrios de los demás miembros de la Unión Monetaria”. Ahora bien, ¿qué esta haciendo el Bundestag que no sea protegerse a sí mismo? Porque a muy poca gente se le puede ocurrir que Alemania está haciendo ese sacrificio fiscal (después de todo los aportes al fondo de estabilización del euro vienen de los bolsillos de sus contribuyentes) por altruismo. Basta con preguntarse: ¿Qué cabe esperar en caso de que caiga el euro? Lo primero que ocurriría es que aquellos países que han incurrido en desequilibrios fiscales graves se verían forzados a retomar sus antiguas monedas y devaluar de forma inmediata. Esto ya lo hizo Francia en tiempos del patrón oro tras la primera guerra mundial, y sus resultados fueron mucho mejores que los de aquellos (Inglaterra) que se empeñaron en retomar la paridad oro al mismo ratio de pre-guerra. Es decir, dracmas, pesetas, liras, escudos y libras irlandesas, resucitarían a una paridad depreciada. ¿Qué monedas se fortalecerían? El marco y el franco (o lo que Alemania y Francia decidan mantener como signo monetario). Ese movimiento afectaría de forma inmediata las exportaciones de ambos, haciendo más accesibles las exportaciones de los países hoy en crisis. A su vez, esto traería como consecuencia un deterioro en las condiciones de empleo y en la propia balanza de pagos alemana. ¿Y entonces? La verdad es que detrás de esta decisión y de los esfuerzos por mantener el euro haya mucho cálculo y mucha punta fina, y la decisión en sí no se deba más que al propio interés alemán.

En segundo lugar, parece existir un consenso general en relación con el hecho de que no hay fondo europeo que alcance para evitar una reestructuración de deuda griega. Es una suerte de “el emperador va desnudo”: Todo el mundo lo sabe, pero muy pocos se atreven a decirlo de forma abierta (ojala los ajustes fiscales fuesen sólo cosa del Excel). ¿Y entonces? En ese sentido, esta capitalización del fondo procura promover la estabilidad en otros países en riesgo y darle una patada al mingo griego, apenas unos metros más adelante.

Para El Universal, 30/09/2011

1 comentario:

Anónimo dijo...

En español "billón" corresponde a un millón de millones (10^12), en inglés a mil millones (10^9). El término correcto sería "millardo" o simplemente "miles de millones".