viernes, 2 de septiembre de 2011

A propósito de los comentarios a mi artículo de hoy en El Universal...

Aprovecho para compartir con mis lectores algunas reflexiones que me han inspirado los comentarios de los lectores a mi artículo "¿Atiendo al Censo 2011?" publicado hoy en El Universal.

Antes que nada, gracias a todos los que se tomaron la molestia de escribirme.

Creo que la idea de atender a los muchachos del Censo, verdaderos voluntarios de la patria, tratarlos bien, y dar toda la información con la que cada quien se sienta cómoda es sin duda la más inteligente. Como escribí, no veo riesgo en eso (previa verificación de su identidad). Lo que viene después ya es otra cosa. La anécdota del fútbol sirve para ilustrar la ingenuidad y la sencillez con que ejecutábamos tareas tan rutinarias como el Censo hace muchos años, versus el enorme dilema nacional que se ha generado hoy. Ese dilema es una realidad, no lo inventé yo. Cabrujas decía que nos gusta el escritor que nos expresa, que consigue cómo poner en blanco y negro lo que todos pensamos. Los sentimientos encontrados que tenemos en relación con el Censo no los inventé yo, sólo traté modestamente de recogerlos en una anécdota. Traté de evitar dogmatismos e invitar a cada quien a no juzgar, y actuar según su conciencia. Como decía Adriano al final de sus cartas: Que haya paz.

2 comentarios:

Giorgio dijo...

Hoy estuve revisando las planillas del censo, en verdad me siento incomodo unicamente con la pregunta #32 de la 4ta planilla (la relativa a la remuneración). Mi temor no es con respecto al gobierno como tal (ya ellos saben donde vivo, cuanto gano y que familia tengo) sino a lo que podría hacer con esa información un real malandro. Los muchachos podrían darle datos a ellos sobre posible blancos a secuestrar o de hogares a asaltar... no es una opción a dscartar en esta Venezuela donde la delicuencia es reina.

Miguel Ángel dijo...

Claro, lo que pasa es que tu has introducido una distinción teórica importante, pero que en la práctica no existe: Gobierno y malandros!