jueves, 24 de febrero de 2011

Carson McCullers: Un descubrimiento

La Vuelta de Chávez

Por allá por el año 2003 se instaló en Maracaibo un esquema de pirámide que se dio a conocer con el nombre de la Vuelta. La Vuelta prometía retornos espectaculares a sus inversionistas, pero no invertía en nada específico. Parte de los aportes eran robados por sus diseñadores y otra parte iba a pagar los retornos de quienes iban de salida, y así sucesivamente. Como todo esquema de pirámides, esto continúa hasta que los vencimientos son tan grandes que es imposible conseguir una nueva ola de aportes para pagarlos, tras lo cual se viene abajo la pirámide, para desgracia de las últimas rondas de inversionistas en entrar. En la Vuelta esto ocurrió en 2005.


Si uno lo piensa bien, la deuda pública venezolana exhibe características cada vez más similares a la Vuelta. Debido a la desconfianza que inspira el Presidente, a Venezuela le exigen tasas de interés en dólares muy altas. Hoy en día nuestra prima de riesgo ronda el 10% y se han llegado a ver emisiones de deuda de PDVSA con tasas implícitas superiores a 20%. Pero los nuestros no se dejan intimidar por esas tasas. De la bonanza que los demás exportadores de commodities utilizaron para amortizar deuda, fortalecer reservas o fondos de estabilización, nosotros hemos salido aún más endeudados.

Y he aquí que, cada vez que viene un vencimiento, el Presidente sale de nuevo a pedir prestado. Para pagar a los tenedores de bonos las extraordinarias tasas que ha prometido, emite deuda nueva a tasas similares o todavía más altas, se coge algo para el gasto público y le paga a la ronda anterior, y así sucesivamente. Al igual que en la Vuelta, uno se consigue gente que viene saliendo de cobrar y se siente reafirmado. ¿Qué tamaño tiene esta pirámide ya? Para tener una idea, en 1998 la deuda externa venezolana era de 27.900 millones de dólares. Al cierre del 2010 se estima en 95.000 millones de dólares, y para este año podría alcanzar los 125.000 millones de dólares. La mayoría de este endeudamiento ha ocurrido de 2006 para acá (sólo cuatro años). ¿Por qué eso de “se estima” o “podría”? Un elemento clave para extender la supervivencia de una pirámide es que los participantes desconozcan el tamaño y no puedan precisar la probabilidad de que estalle. Así, nuestras finanzas públicas se llevan desde hace varios años de manera muy poco transparente ex profeso, contratando deuda desde diferentes niveles que no consolidan en las cuentas públicas, gobierno central, PDVSA, empresas del Estado, y que en muchos casos tampoco reportan (Fondo Chino, proveedores, expropiados).

Así funciona la Vuelta de Chávez. Ahora bien, quienes en esta circunstancia decidan apostar su dinero a la Vuelta entran como anillo al dedo dentro de la doctrina de “deuda odiosa” (odious debt). Según este principio “cuando los prestamistas le dan dinero a un gobierno conspicuamente cleptómano y corrupto, los gobiernos subsecuentes no tienen la obligación de honrar dichos compromisos” (Kenneth Rogoff). En el fondo eso se deriva de un principio financiero muy claro: Han cobrado ya una prima por riesgo tan alta, que les ha permitido adelantar parte del pago del principal. Siendo así, que siga rodando la Vuelta, pero que estemos todos claros.

Para El Universal, 25/02/2011

jueves, 17 de febrero de 2011

Sin gasolina para el 2012 (¿o prendido en gasolina?

Todo parece indicar que el racionamiento a la gasolina no va a llegar muy lejos. El gobierno exhibe una actitud similar a la de los anteriores desde que la inflación empezó a ser un problema: La negación. No se acepta que a los precios actuales se demande mucho más de lo que se oferta, pero tampoco que los precios suban. Esta manera de pensar no es nueva. Es el Ministerio de Fomento regulando los precios de las bolsas de hielo all over again. Todo parece ser el anticipo de un aumento en el precio de la gasolina.

Aunque los diputados opositores distan mucho de conformar un bloque compacto y coherente, he notado que predomina cierta oposición al aumento de la gasolina. Uno tiene que pensar que esto es algo que deberá ocurrir tarde o temprano. Siendo así, y sabiendo que la medida posiblemente pueda tener algún costo político, ¿por qué no dejar que ese ajuste lo asuma Chávez? Me da la impresión de que uno puede utilizar la medida en que un diputado de este bloque se opone al aumento de la gasolina como instrumento para medir qué tanto se cree que puede llegar a ser gobierno.

Vamos a verlo de otra forma. Dejando por fuera el escenario en el que Chávez triunfa en 2012 (no por improbable, sino porque carece de interés el ejercicio), el verdadero reto de una eventual administración de oposición será el recibir ese país agarrado con pinzas, en el que todo puede ocurrir y todo es posible, todo se puede venir abajo. Imagínese ese escenario, pero ahora con Chávez en la oposición. Ha quedado en evidencia que el chavecismo tiene una enorme capacidad de desestabilizar, ¡siendo gobierno! Imagíneselos en la oposición. Siendo así, yo como diputado preferiría insistir o tal vez no oponerme demasiado al aumento del IVA, la devaluación, el aumento a la gasolina. Mientras más rápido sean adoptadas por el gobierno, mayor margen de maniobra (política y económica) tendrá la próxima administración.

No me gusta tampoco el oportunismo político, el salir a criticar el aumento de la gasolina y pedir un aumento general de sueldos y salarios de 30%, porque esa es una actitud con la que sería imposible ser consecuente si se llega a ser gobierno. No me gusta el “después de que lleguemos ahí, ya veremos cómo se hace”. Hacerlo para “meterle fuego a la candela” es menospreciar al elector e insistir en las actitudes que dieron al traste con la política como ejercicio ciudadano y nos trajeron hasta aquí. Hay que hacer énfasis en el absurdo precio que ha alcanzado la gasolina y en la incapacidad del gobierno para montar un sistema de transporte público subsidiado con la gasolina cara de quienes utilizan vehículos privados.

Alguien me comenta: “antes de subir la gasolina, que paren la regaladera”. Una cosa no quita la otra. Creo que es un argumento inteligente desde el punto de vista político, no así desde el punto de vista estratégico. A menos que se piense que uno nunca va a ser gobierno. Hay que ser consistente, empezar a pensar en la posibilidad de gobernar y promover cualquier cosa que ayude al gobierno a llegar sin gasolina al 2012. Es eso, o enfrentar la posibilidad de que a una eventual administración opositora le bauticen el mandato prendido en gasolina, a-la CAP 1989.

Para El Universal, 18/02/2011

viernes, 11 de febrero de 2011

Un caveat a mi artículo de esta mañana en El Universal

Una nota nada más que no me cupo en mi artículo de El Universal esta mañana. La unión fiscal, si bien obliga a los países a renunciar a la posibilidad de determinar su política fiscal de forma independiente, tiene algunas diferencias esenciales con la unión monetaria. Esta última es igual para todos, misma moneda, liquidez agregada de libre circulación, tasa de interés interna similar (no quiere decir que se puedan endeudar a la misma tasa, sólo que la tasa de interés que prevalece en la economía interna es la misma). En el caso de la "unión fiscal", existe la oportunidad de hacer una política distinta para cada país, según las necesidades específicas. Podrías tener fiscal expansiva en Letonia y contractiva en Alemania. Lo único es que esas diferencias, esas necesidades, ya no serían determinadas sólo por el Ejecutivo de cada nación, sino tendrían que ser acordadas por un grupo de expertos/representantes a nivel de ese ente centralizador de la política fiscal europea.

Los achaques del euro, la Comunidad Económica Europea y la unión monetaria

Hay muchísimas cosas sucediendo en Europa por estos días que estimulan el pensamiento económico y abren muchas interrogantes. Está claro, todas estas cosas sólo son “interesantes” para quienes no se encuentran allí, para los residentes son una verdadera catástrofe (de eso ya podemos hablar bastante nosotros).


Por ejemplo, hasta hace un par de años, Grecia, Portugal, España e Irlanda podían emitir deuda con una prima de riesgo bajísima, sólo por el hecho de estar arropados bajo el manto de la Comunidad Económica Europea (CEE) y su unión monetaria. Todos parecían estar conformes con la idea de una moneda común, un riesgo común. Los países menos ricos de esa unión se sentían felices emitiendo deuda barata, y los más ricos no se preocuparon demasiado hasta que se hizo inminente que iban a tener que rescatar a los caídos. La pregunta clave aquí es: ¿En qué momento cambió la percepción de riesgo de esos países? Si uno revisa los fundamentos, ni la fragilidad fiscal, ni el endeudamiento, ni la composición en moneda del endeudamiento han variado sustancialmente en Grecia, Portugal, Irlanda y España. Nada de eso es nuevo. Si es así, ¿por qué ahora pagan una prima de riesgo mayor? Quizás la pregunta en el fondo no sea tanto esa, sino por qué en algún momento llegaron a pagar una prima igual a la de las naciones más ricas de Europa. Ese es un tema.

Por estos días, ese riesgo moral de disfrutar los beneficios todos (emitir deuda barata) y que los costos recaigan sobre unos pocos (los países más ricos) ha conseguido amenazar la propia existencia del euro. No tiene sentido, se oye decir, mantener una unidad monetaria allí en donde no existe unidad fiscal. Una de las salidas que han sugerido algunos economistas es la centralización de la emisión de deuda soberana de Europa en un solo ente. Esta figura respaldaría el total de la deuda europea (o una fracción, no está claro aún). Esta idea resulta muy interesante. Eso significa que si el gobierno de Grecia necesita emitir deuda en moneda extranjera (en euros, la única que existe, ya no pueden emitir deuda en dracmas), debe ir a este ente centralizador a solicitar autorización o aprobación. Ahora bien, esto equivale a que los países de Europa, que ya hace unos años renunciaron a su autonomía monetaria y cambiaria, renuncien también ahora a su autonomía fiscal. Una píldora difícil de tragar. Antes de que esta solución sea implementada quizás caigan algunas repúblicas de la unión monetaria (que no es caer de la CEE).

Y es que las uniones monetarias se parecen muchísimo a los amores imposibles. Habiendo visto tantos casos de tipos de cambio fijos y camisas de fuerza venirse abajo, uno se pregunta si esta idea de la centralización fiscal no es simplemente empeñarse en extender la vida de un arreglo que en el fondo será imposible de sostener. ¿No resultó el amarrarnos las manos e imponer una unión monetaria? Ah bueno, ahora vamos a fregarnos todos aún más e imponemos una restricción fiscal. Lo que pasa es que Europa es diferente. La CEE y el euro es un proyecto político que ha costado mucho y es evidente que para mantenerlo los países miembros han demostrado estar dispuestos a hacer grandes sacrificios. Pronto veremos hasta dónde.

Para El Universal, 11/02/2011

martes, 8 de febrero de 2011

Africa: ¿Es posible que la fuga de cerebros sea positiva para los países de origen?

A raíz de mis dos artículos en El Universal de los últimos dos viernes, acerca de los efectos de la fuga de cerebros para los países de origen, muchos de ustedes me han mandado e-mails y preguntado para profundizar un poco más. Les anexo aquí abajo un análisis de una de las investigaciones más influyentes en esa tema, conducida por William Easterly. Para los que no estén acostumbrados a sus argumentos y tesis, Easterly se especializa en llevarle la contraria a la sabiduría común y demolerla a base de teorías y análisis prácticos. El que sigue es uno de ellos. El paper de Easterly original lo pueden conseguir en internet sin problemas. Lo que sigue es un resumen ejecutivo que preparé junto con Rachel Lund con los principales argumentos.


viernes, 4 de febrero de 2011

La fuga de cerebros: ¿Menos mal?

Existe la creencia común de que las fugas de cerebros son muy dañinas para los países de origen. Se piensa que en ningún lugar un talento puede ser más productivo que allí en donde las personas capacitadas son pocas. Dado que son escasos, su impacto en la producción puede ser importante. Son talentos que dejan de ser incorporados al sector público, a las organizaciones políticas, lo que trae efectos negativos sobre las instituciones.


Una nueva línea de investigación sugiere no sólo que las fugas de cerebros podrían traer efectos positivos para los países de origen, sino además que estos podrían superar los negativos. Pensemos primero en quienes se van. Si son más escasos y más productivos en sus países de origen, ¿por qué se fugan hacia lugares en donde existe abundancia de talento, en donde serán menos útiles (menos valorados)? Acaso sea necesario que en sus países de origen exista una inversión mínima de capital para que empiecen a ser productivos. Esto último lo confirma el hecho de que, con frecuencia, los cerebros que se fugan ganan más afuera que en casa, aunque allí sean más abundantes. Si cuando pensamos en términos de políticas públicas nuestra población objetivo son los nacionales, aquí hay un grupo que definitivamente está mejor. Después de todo, no hay razón para ignorar los beneficios que recibe de cierta política pública un tanzaniano que ya no vive en Tanzania.

Luego están los que se quedan. Quienes se quedan, se suele pensar, se perjudican porque ahora el potencial de desarrollo o crecimiento es menor en la geografía nacional debido a la fuga de talentos. No siempre. En muchos países, las transferencias que reciben las familias de los cerebros fugados al exterior más que compensan las pérdidas en términos de producción. Si de verdad el capital mínimo necesario para que un cerebro sea productivo no existe, es probable que su impacto sobre el producto nacional sea bajo y más que compensado por las transferencias.

¿Deberían por eso dejar de invertir en educación los países pobres? No. En Ghana, si cada graduado universitario fugado envía de regreso 135 dólares al año, en veinte años paga lo que costó su educación. Las estimaciones de transferencias se encuentran alrededor de 600 dólares anuales por persona. Más importante aún, se ha demostrado que la posibilidad de que la educación abra las puertas a mejores condiciones de vida en otros países tiene un impacto positivo en la participación educativa del país de origen.

El hecho de que un cerebro se fugue no quiere decir que no tenga ninguna injerencia en el devenir político o institucional de su país. Muchos líderes exiliados durante épocas de tiranía organizan la resistencia desde el exterior y han conseguido volver con éxito, mejor educados y con mayor experiencia, a sus países de origen.

Ahora bien, no siempre la fuga de capital humano resulta positiva. En particular, cuando esa fuga ocurre entre personas de clase media alta, que se han beneficiado de la educación pública pero no envían transferencias a sus familias porque ya salieron todos, o porque no las necesitan, es muy probable que el impacto sea negativo. Ese factor quizás tenga una incidencia muy importante en nuestro caso.

Para El Universal, 04/02/2011