viernes, 14 de septiembre de 2012

El miedo es a seguir como estamos


El gobierno intenta ahora revertir la tendencia electoral con la creación de una matriz de opinión según la cual, en resumen, un gobierno de oposición traería el caos. Resbalaron otras estratagemas, en particular la del marine capturado mientras viajaba en autobús por el Táchira, “con un cuaderno, en donde se trazaban unos planes”. ¿Qué será de ese muchacho, si es que alguna vez existió? Ahora de lo que se trata es de sembrar el terror, el de dibujarle a un país que ya de por sí se las está viendo chiquitas, un escenario de caos que, según el guión, vendría a perturbar esta sana paz y prosperidad que nos embarga. Por citar una que no es de mi área de especialidad pero me llama poderosamente la atención, se amenaza con una guerra civil a un país que sufre 19.500 asesinatos al año y en donde hasta diciembre pasado contábamos 155.788 homicidios en 13 años.

En el área económica el Presidente amenaza con un paquetazo que podría llevar a un nuevo 29 de febrero. Alerta sobre la devaluación, la inflación, las subidas de impuestos, y la pérdida de poder adquisitivo. Vale la pena considerar qué ha sucedido en estos años y constatar el enorme parecido que existe entre eso y lo que el Presidente denuncia como consecuencias del eventual paquetazo neoliberal opositor. En trece años y medio, nuestra producción por habitante ha crecido 10%, lo que equivale a crecer 0.6% por año. Es, de lejos, el récord más pobre de América Latina. La manufactura privada por habitante ha caído 18% y la producción petrolera otro 33%. Es decir, puestos a repartir barriles, a cada uno nos correspondería hoy un tercio menos que hace trece años, y más de 70% menos que en los años setenta. Y claro, producimos lo mismo y somos cuatro veces más que entonces. En términos de inflación el gobierno tampoco tiene nada de qué presumir, como no sea de registrar una variación de precios inferior a la del segundo gobierno de Caldera. La inflación promedio ha sido 22% anual, siempre entre las mayores del mundo, en una época en que la inflación de dos dígitos ha desaparecido del planeta. Ante la ausencia de inversión de capital, la productividad del trabajo se ha venido abajo. Por esa razón, según el BCV el salario de un trabajador privado (80% del total) posee hoy en día 27% menos poder de compra que en 1998. La devaluación, componente diabólico del paquetazo neoliberal que hoy denuncia Chávez es también una de las constantes de su período: El Presidente recibió una tasa de cambio de 545 bolívares por dólar, y hoy subasta dólares a una tasa 1.000% mayor. Durante estos trece años se han registrado grandes macro-devaluaciones, como la de 50% en febrero 2002, o sin ir más allá, la de 100% en febrero de 2009.

Lo que ha salvado a Chávez ha sido el boom de precios petroleros, que junto con el endeudamiento salvaje ayudó a financiar un crecimiento de las importaciones de 196%, 120% por habitante, que a su vez apuntaló un aumento del consumo de 43% por persona. Esa es la “conexión espiritual” de la que habla Schmel. Todas esas son las cosas que el gobierno denuncia en el paquetazo neoliberal, esas que ha venido haciendo de forma ininterrumpida desde 1998. Al igual que en todas las demás áreas, aquí también lo peor que nos puede suceder, a lo que hay que tenerle miedo, es a seguir como estamos.

@miguelsantos12

Para El Universal, 14/09/2012

1 comentario:

Anónimo dijo...

Miguel Angel
Planteas algo muy cierto. El punto está en que una cosa es lo que sucede explicado numericamente y bajo un criterio profesiona de que y como, y otra como lo ve cada quien en base a su adaptación al medio y a sus referencias de vida más con la existencia de alguien quien plantea un mundo unico y posible que incluye, dadivas, miedos,sentimentalismos y largo tiempo en escena.
Es alli donde las cosas fallan, en la comunicación de constraste y referencia que termina generando la percepción. Siendo que es necesario tener en cuenta que no todo debe quedar en un correcto analisis, sino en demostrarle a la gente porque las cosas deben cambiar y como ese cambio beneficia de forma concreta: pero a cada persona en concreto, no con un mensaje solamente a el pais en general porque resulta muy poco efectivo.
Siento que ha fallado el orden de la comuncación y principalmente aquello que da significado al mensaje: los hechos y vivencias de cada dia, de cada quien y en todo lugar
Un cordial saludo
Carlos Guevara Jurado
www.estrategiauno.com