Las mejores preguntas en economía
siempre surgen de la gente con una formación de base distinta, o más aún,
ninguna formación del todo. Vienen cargadas de esa intuición básica que quienes
estamos adentro ya hemos perdido hace rato. En ese sentido, algunos economistas
necesitamos una escuela para desaprender (Facundo Cabral dixit). La
historia de lo que ha ocurrido en 2012 ya está escrita. El gobierno se ha
lanzado un aumento del gasto público que en términos reales (sin inflación) por
persona lo coloca como el mayor de nuestra historia. Nuestros ingresos, por
otro lado, permanecieron estables. Peor aún, como el precio del petróleo se
mantuvo y nuestra producción también, la contribución de PDVSA es idéntica a
2011, pero en bolívares perdió poder adquisitivo por la inflación. Esta caída
de los ingresos y aceleración del gasto produjo un déficit fiscal descomunal.
¿Cómo ha sido financiado ese
déficit? Un tercio se financió imprimiendo dinero. Para la semana previa a las
elecciones, la cantidad de monedas y billetes había crecido 51% con respecto al
año anterior. Ahora bien, una vez que estas monedas y billetes salen a la
calle, dan lugar a una cantidad de depósitos en los bancos. En ese mismo lapso,
la liquidez (monedas y billetes en circulación, más los depósitos en ahorro y a
plazos) ha crecido 59%. Y como la demanda de crédito privado está paralizada,
el gobierno aprovecha y le empuja títulos de deuda a los bancos a tasas muy
bajas, que terminan pagando los ahorristas (a quienes los bancos les paga tasas
aún menores). Así se financiaron los dos tercios restantes del déficit.
Esta explicación es francamente. Aquí
surge la primera pregunta: ¿Es posible financiar déficit imprimiendo dinero? ¿Y
eso no genera inflación? La respuesta es que sí, que esa es parte de la
explicación de por qué seguimos teniendo la inflación más alta del mundo. Pero
la verdad es que imprimir 51% más de dinero y tener una liquidez 59% mayor, en
un país que en teoría debe crecer 5% en el año, debería provocar una inflación
mucho mayor (45%-50%). No ha sido así. La respuesta se nos escapa todavía: la
teoría se parece a la práctica sólo en teoría. Milton Friedman escribió un
papel de trabajo en 1957 en donde establecía un período de dos años para que el
crecimiento de la liquidez se transmitiera a la inflación. Aunque esos plazos
aplican para los Estados Unidos, nosotros no deberíamos esperar imprimir dinero
ad infinitum sin que reviente la inflación. Eso representa un problema,
porque es el principal mecanismo de financiamiento.
La otra pregunta esencial, visto que
ya tenemos tiempo gastando y consumiendo bastante más de los que producimos
(incluyendo petróleo como “producción”) es: ¿Hasta cuándo puede endeudarse un
país? Venezuela en 1998 tenía una deuda externa de 25.600 millones de dólares,
ahora tiene una de 95.500 millones. Incluyendo estatizaciones y proveedores de
PDVSA por pagar, nuestra deuda llegaría hasta 150.000 millones de dólares.
¿Hasta cuándo? ¿Cuál es el límite de la capacidad? Son preguntas muy intuitivas,
muy válidas en esencia, para las cuales no existe una respuesta precisa. Pero
si le agregas arena gradualmente a una pirámide, aunque no puedas predecir en
qué momento se vendrá abajo, sí puedes decir con certeza que en algún momento
lo hará.
@ miguelsantos12
Para El Universal, 09/11/2012
1 comentario:
Una pregunta: cuando indicas que el gobierno se financia en Bs a tasas muy bajas, ¿a cuánto te refieres?. Supongo que estarán por debajo de la inflación, ¿no?
Si el mercado te ofrece dinero gratis, o mejor aún, te lo regala, ¿qué tiene de malo tomarlo?
Lo digo como alguien con "ninguna formación del todo"
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