Las elecciones al parlamento de
Catalunya me han traído a la memoria algunas de las nuestras de asamblea,
gobernadores y alcaldes: Uno los oye a todos decir que han ganado y, según como
se vea, puede que así sea.
¿De dónde venimos? Hace dos años
Artur Mas, líder de Convergencia y Unión (CiU), ganó la Presidencia de la
Generalitat de Catalunya con una mayoría relativa de 46% (62 diputados en un
parlamento de 135). En su campaña nunca fue explícito acerca sobre la cuestión
independentista. Esa es una carta más reciente, según alega, sacada tras sus
diferencias con Madrid en relación con lo que Catalunya contribuye al y recibe
del gobierno central. Los sondeos, hasta este año, nunca habían dado más de un
tercio a los independentistas, pero la depresión económica revolvió esas aguas
y condujo a una manifestación de millón y medio de personas el pasado 11 de
septiembre (día nacional de Catalunya). A raíz de ella, Mas decidió adelantar
dos años las elecciones al parlamento, buscando una mayoría absoluta que lo
empoderara para convocar el referéndum por la independencia.
¿Cuáles fueron los resultados? CiU
no sólo no alcanzó la mayoría absoluta, sino que además perdió 12 escaños, una
caída de 20% que lo deja ahora con tan sólo 37%. El segundo lugar lo ha tomado
Izquierda Republicana (ERC), independentista radical, con una agenda que se
ubica en el espectro político opuesto a CiU. Se oponen a los recortes y a las
reformas, lo que desde ya permite anticipar que habrá muchos roces, pues el de
2013 será el presupuesto más austero de la historia. ERC ha recogido 11 de los
12 diputados perdidos por CiU, pasando de 10 (7%) a 21 (16%). Luego vienen las
dos mayores fuerzas anti-independentistas: el Partido Socialista (PSC) y el
Partido Popular (PP), con 20 (15%) y 19 (14%) diputados. El partido verde (ICV)
– que favorece la consulta pero no se pronuncia sobre la independencia – saltó
a 13 diputados (10%). Y luego hay dos pequeños partidos con posturas radicales,
uno anti-separatista (C’s: 9%) y otro independentista (CUP: 2%).
El gobierno central ha utilizado
todo su aparato comunicacional, ese mismo poder con el que puso a circular un
informe sobre el enriquecimiento ilícito de los líderes de CiU días antes de
las elecciones (por el que ahora nadie se hace responsable) para celebrar la
caída de Mas como victoria suya y varapalo al proyecto independentista. Estos
últimos reconocen que CiU cayó, pero alegan que la cantidad de diputados que
favorecen una consulta (CiU + EC + ICV + CUP) suma 65% y los que están
abiertamente a favor de la independencia 55% (CiU + EC + CUP).
¿Qué va a pasar ahora? La obligada
negociación con ERC hará el proceso mucho más lento, pero no lo detendrá. ¿Se
puede asumir que todos los votos de CiU son independentistas? Es difícil de
saber. Un ala de Ciu (la que puso la U, Unión Democrática Catalana) favorece un
arreglo con Madrid y aborrece a ERC. Rajoy puede ahora esperar, y si la
convocatoria progresa podría tantear los sondeos y en caso de emergencia
declarar el referéndum inconstitucional. Por ahora, lo único que ha quedado
claro, es que el proceso será mucho más largo y también más agrio de lo que Mas
previó cuando decidió adelantar las elecciones.
@ miguelsantos12
3 comentarios:
Saludos Miguel.
Como dices hay muchas incógnitas. Es muy difícil interpretar lo que ha pasado en las elecciones de Cataluña, aunque, personalmente creo que los análisis que se hacen después de cada elección (no importan en que parte del mundo sea) son muy complicados y exponen teorías enredadas.
Predecir qué cantidad de gente quiere independentismo, separatismo o soveranismo después de esta elección es imposible porque sencillamente ninguno de los partidos ha sido completamente claro con sus intenciones, a excepción del PP que se niega siquiera hacer la consulta (creo que ni el PSOE-C se ha arrimado "claramente" al soveranismo).
Creo simplemente parte de las personas que habían votado a Mas hace dos años, lo hicieron como castigo a los partidos tradicionales. Y en esta ocasión, ante la propuesta de un referéndum y de otros menesteres diferentes a la solución de la crisis, y el planteamiento de soluciones iguales (recortes y austeridad) al gobierno central del que se quiere separar la gente lo ha castigado igual que ha castigado al PP y PSOE-C.
Lamentablemente y como ocurre en todo el mundo (esta historia se repite y se repite) las alternativas más radicales surgen ante “la no propuestas” y “no trabajo” de las alternativas más tradicionales. El voto castigo siempre hace surgir a esos partidos con ideas no tradicionales y fuera del “sistema”.
Una buena forma de saber si las elecciones podrían servir como termómetro del independentismo, sería el hacer algún tipo de consulta, encuesta, etc, que levante la estadística: ¿es para usted más importante en estos momentos el tema independentista o el tema económico?
Creo que personalmente la gente (en todo el mundo) va más a las elecciones con las vísceras que con análisis sesudos como creemos y nos hacen creer.
Y último (no es para crear controversias, ni peleas, ni desestimar ninguna de las propuestas) creo que ninguno de nosotros cuando habla en español dice United States, Україна (Ucrania en ucraniano), Euskal Herria, Deutschaland, etc. Solo invito a decir las cosas como ya están determinadas cuando usamos los diferentes lenguajes que manejamos.
Saludos nuevamente Miguel.
Es super complicado ver quien gano en Catalunya, lo que si se sabe es que no va a tener autonomia propia de Espana.
* se dice soberanismo y no soveranismo (versión espanglish de raíz sovereign)
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