viernes, 15 de noviembre de 2013

¿Daka somos todos?

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MIGUEL ÁNGEL SANTOS |  EL UNIVERSAL
miércoles 13 de noviembre de 2013  12:00 AM
Me ocurre lo mismo que a muchos cuando repaso las imágenes de los saqueos. Se me vienen a la mente y al corazón, respectivamente, una rápida sucesión de ideas y sentimientos inconsistentes entre sí. Es como si nos hubiesen puesto al borde del abismo, asomados a un pozo en donde se encuentra depositado lo peor de nosotros. He dejado pasar unos días para ver si todo aquello decantaba en algo, si las briznas que oscurecen ese líquido denso y a ratos pestilente en el que venimos nadando desde algún tiempo se refugiaban en el fondo y me permitían sacar algo en claro. A falta de mejor cosa, quisiera compartir con ustedes algunas de las impresiones menos frágiles que me ha dejado el fin de semana.

Se han roto entre nosotros las reglas más básicas de convivencia. Y es bueno reconocer que no ha ocurrido de repente. Muchos ejemplos cotidianos nos asisten. La falta de inversión en infraestructura tiene a nuestras autopistas y carreteras hechas pedazos. De un tiempo para acá, cada vez que se voltea un camión, los residentes de la zona se apresuran a saquear cualquiera que sea la carga, cemento, madera, frutas, láminas de hierro, o harina. Si el piloto yacía herido o muerto ha importado muy poco. Es como si de repente hubiésemos revertido hacia un estado primitivo que teníamos oculto en algún rincón de nosotros, y alguna circunstancia externa lo hubiese liberado de forma todopoderosa. Y eso nos da miedo.

La responsabilidad moral se ha relativizado de una forma peligrosa. Los medios, oficiales y de oposición por igual, han hecho un despliegue importante para exponer a los dueños de los negocios saqueados. Algo así como aquello de ladrón que roba a ladrón. El enorme diferencial entre el dólar oficial y el paralelo hace del cabildeo en Cadivi el negocio más rentable (también es el que requiere menor esfuerzo, y el que menos le aporta a nuestra sociedad). Desde hace tiempo el Gobierno escogió a sus millonarios y diseñó mecanismos para distribuir(se) la enorme torta. Como resultado de ese proceso, se han creado un conjunto de fortunas repentinas. No tengo idea de si los dueños de estos locales recibían dólares oficiales o no, pero sí quisiera enfatizar que ese hecho no influye sobre la moralidad o legitimidad de los saqueos. No los podemos relativizar, porque de hacerlo, quedaríamos todos a la deriva de lapresunción colectiva acerca de si nuestros activos son bien habidos o no. La barbarie. Ese es un problema con el que deberíamos lidiar a otro nivel, y también uno que el Gobierno sigue evadiendo de forma consistente. De allí se deriva mi tercera reflexión.

El Gobierno ha escurrido la responsabilidad que ha tenido en la promoción del caos y ha definido a los sucesos como un "percance". Me gusta pensar que, dentro de su limitado vocabulario, las expresiones que eligen revelan sus verdaderos motivos. La Real Academia define "percance" como daño o perjuicio imprevisto, pero también como beneficio o provecho eventual. En cualquier caso, poner a unos muchachos a calcular "márgenes de ganancias justos" en cada una de las miles de actividades económicas que sobreviven en nuestra economía y meter la policía en los almacenes no va a reducir en un ápice la inflación o la escasez. Es un remedio que a nadie le ha resultado. Todo lo contrario: Terminarán por debilitar nuestros ya de por sí frágiles signos vitales.

Por último, por casualidad o causalidad me sorprendieron estos sucesos leyendo el mensaje de fin de año de Vaclav Havel tras la caída del comunismo en Checoslovaquia (1990). Hay allí muchas cosas que nos podrían ayudar a procesar nuestra realidad, pero quería focalizarme en una sola. Veo a muchos en una postura acusadora hacia gobierno, empresarios y saqueadores, que nos evita una reflexión más profunda acerca del rol que cada uno ha tenido, no de forma directa, pero sí en el marco en el que se inscribe la sociedad que los ha hecho posibles. Y aquí es en donde recurro a Havel: "Nuestro enemigo está en nuestras costumbres: Indiferencia hacia el bien común, vanidad, ambición personal, egoísmo. La lucha más grande la debemos dar en ese terreno. Somos todos responsables por la operación de la maquinaria totalitaria, somos todos sus co-creadores. No nos engañemos. No veamos el legado de estos últimos cuarenta años como algo ajeno, como si lo hubiésemos heredado de un pariente distante. Por el contrario, aceptémoslo como un crimen que hemos cometido contra nosotros mismos. Sólo así, en la aceptación y el entendimiento de nuestra responsabilidad, podemos entender que nos corresponde a nosotros, sólo a nosotros, el luchar para salir de aquí". En este sentido Daka sí somos todos.

@miguelsantos12

4 comentarios:

LT dijo...

Segun muchos estudios entre 5 y 10 porciento de la poblacion de occidente se clasificarian como "psychopaths" (segun la definicion dada aqui: http://en.wikipedia.org/wiki/Hare_Psychopathy_Checklist)
Por otro lado el "tipping point" (http://news.rpi.edu/luwakkey/2902) para que un movimiento fanatico se vuelva mainstream es 10 porciento solamente (e.g. solo 10 porciento de alemanes eran nazis, de cambodianos eran khmer rouge etc.). Por estas razones la frontera entre civilizacion y barbarie siempre ha sido tenue. Por otro lado hay ideologias que transforman a un desiquilibrado mental en un asesino en serie, e.g. en el annio en curso se han publicado tres o cuatro casos de locos que tras leer algunos versos del Coran salieron cuchillo en mano y acribillaron gente. Estas ideologias no las trajeron los extraterrestres tampoco, aun asi, las permitimos porque no vemos que los verdaderos culpables somos nosotros.

LT dijo...

Con respecto al comentario que escribi arriba la democracia es para que uno pueda elegir entre ideologias, no entre caciques. Un examen sicologico de los candidatos para sacar de la lista a los psicopatas es lo minimo que podemos hacer. Einstein decia que la locura se define como el insistir en repetir infinitamente la misma estrategia esperando ver resultados diferentes.

LT dijo...

Otro aspecto interesante que no se a donde va a llegar es la domesticidad de la humanidad. http://evolution.binghamton.edu/evos/wp-content/uploads/2012/02/eisenberg-and-campbell-2011-the-evolution-of-ADHD-artice-in-SF-Medicine.pdf
habla de como el gen DRD4 7R asociado al attention deficit desorder, fue un gene beneficioso durante nuestra etapa migratoria. Las poblaciones humanas hoy dia difieren grandemente en la prevalencia de este gen y posiblemente su caracter domestico entrenable paciente etc. Yo espero que en el futuro informacion como esta nos permita parametrizar las organizaciones a nivel macro al caracter de la poblacion.

Anónimo dijo...

Cesar dijo...

Saludos Miguel, ¿tendrás conocimiento de un país con ingresos seguros por la venta de materia prima energética, segura su demanda al 100%, cuya economía dependió totalmente de ese rubro y sus ciudadanos no se vieron en la necesidad de desarrollar conocimientos en otras áreas porque su población civil, política y militar estaban sumamente confiados y por lo tanto la mentalidad de gasto innecesario (consumismo) siguió creciendo año tras año de manera irresponsable lo que significo que en un futuro el sistema se vio en una situación critica extrema y genero caos absoluto durante un tiempo ininterrumpido y prolongado? Que no sea Venezuela porque no ha estado en caos ininterrumpido y prolongado por mucho tiempo ni Zimbabwe porque su economía es agrícola y ha participado en guerras. La pregunta va en serio y se la hago ha usted porque se que ha leído de casos específicos de la historia humana y los puede precisar mas rápido que Google, no es pereza de buscar sino que con temas de economía la cuestión de complica en cuanto a búsqueda online.

Con respecto a LT, toda la razón hermano, el problema radica en el cambio de nomadismo a sedentarismo pero el ego del ser humano y su obsesión por las religiones y seres míticos (incluyo los extraterrestres) no nos permiten ver nuestra realidad como raza, eso de la civilización es tan reciente y novedoso que todavía estamos en el ensayo y error, claro para muchos 5000 años de existencia es el punto de partida y bueno allí no se puede hacer mas nada todo esfuerzo en explicar nuestra realidad será en vano.